El Barrio Rojo de Ámsterdam: ¿desaparecerá?
El famoso -o infame- Barrio Rojo amenaza con apagarse si las autoridades municipales de la capital holandesa consiguen sus propósitos. El Ayuntamiento de Ámsterdam quiere poner fin a la criminalidad y al tráfico de mujeres en esta parte tan popular de la ciudad.
Por Valerie Kierkels
22-01-2008El proceso ya ha comenzado, aunque los propietarios de los bares, locales, burdeles y tiendas de souvenirs no están muy contentos con la intención del Ayuntamiento de darle otro color a "su" parte de la ciudad. Este sector empresarial ha formado un grupo llamado Plataforma 1012 (el número del código postal del distrito) para combatir a la municipalidad.
Wim Boef -su apellido significa "granuja" en holandés- es el presidente de la Plataforma 1012 y describe la zona en la que se encuentra el Barrio Rojo, con sus calles estrechas y canales que otrora colindaban con la parte principal del puerto, como "la mejor del mundo". Boef continúa, "mira a tu alrededor, la enorme variedad de gente. Y todos disfrutan del lugar, unos comiendo cualquier cosa, otros entrando en un teatro erótico o una Sex Shop. Si quieres ver los cuadros de Rembrandt vas a un museo, si buscas una prostituta o una tienda erótica vienes aquí".
Tres jóvenes de Dublín, la capital irlandesa, lo confirman gratamente. Para ellos, como para muchos otros turistas, un viaje a Ámsterdam no es completo sin entrar en un "coffeeshop", donde se puede comprar y consumir marihuana y hachís, y sin pasear por el Barrio Rojo. Para los tres jóvenes "esto es realmente único. Todas estas mujeres ahí sentadas, tan tranquilamente, semidesnudas, frente a las ventanas. Esto sólo lo encuentras aquí".
Casa Rosso
No obstante, el Ayuntamiento de Ámsterdam ha decidido abordar la industria del sexo y a los que la dirigen. Hay que reducir la cantidad de "mujeres en las ventanas". Es decir: la industria del sexo de este barrio tiene que mudarse. Recientemente, el conocido club erótico Yab Yum -en realidad, fuera del Barrio Rojo- ha tenido que cerrar sus puertas, y la semana pasada se notificó el plan de las autoridades de retirar la licencia comercial a otro prominente enclave de la industria: el teatro de sexo en vivo Casa Rosso.
La razón que arguyen es que el propietario del teatro no cumple los requisitos de la llamada ley BIBOB, una parte de la legislación centrada específicamente en combatir la actividad criminal. Esta ley exige que las autoridades realicen controles exhaustivos a empresarios para garantizar, antes de concederles las licencias o permisos necesarios para su actividad, que no mantienen ningún tipo de vínculo con actividades criminales. En el caso de Casa Rosso, las autoridades decidieron que existe riesgo de que el local pueda albergar actos criminales en un momento futuro.
Wim Boef está furioso, y comenta que "todos los empresarios en el Barrio Rojo apoyan la ley BIBOB, pues su finalidad es separar el bien del mal. Pero, ¿qué pasa ahora? Parece que Casa Rosso tiene que cerrar debido únicamente a "comentarios" y rumores. Es una desgracia".
En su opinión -y lo que más le molesta-, el Ayuntamiento está logrando estigmatizar un barrio entero: "Todo el que tenga un negocio en el distrito 1012 es considerado, ahora, como un criminal en potencia. Es escandaloso".
Del escaparate del sexo al de la moda
Boef también cree que el "rey del porno" local, Charles Geerts, no vendió sus propiedades al Ayuntamiento con absoluta voluntariedad. Según Boef, "se lo pusieron tan difícil que, finalmente, tuvo que ceder". Las autoridades de Ámsterdam compraron dieciocho propiedades a Charles Geerts, un personaje conocido en la industria local del sexo, y ahora pretenden implantar diseñadores de moda en su lugar.
Es un desarrollo muy favorable para las dos diseñadoras tras la marca "And Beyond". Una de ellas, Jolanda van de Broek, se explica: "Ahora tendremos el espacio para hacer lo que queramos en un entorno estimulante y creativo". El dúo "And Beyond" es parte de un grupo de quince diseñadores de moda que participan en el proyecto Red Light Fashion Ámsterdam, iniciativa del Ayuntamiento y de la agencia de modelos HTNK. En este contexto, los diseñadores podrán utilizar los locales durante un año, pagando únicamente los gastos de gas, agua y luz. Sin gastos de alquiler.
Wim Boef cree que es una "bonita iniciativa, pero no deja de ser extraño que estas propiedades hayan sido adquiridas con dinero del contribuyente y ahora los diseñadores puedan utilizarlas durante un año por tan poco dinero. Mientras que otros empresarios del Barrio Rojo tienen que sudar para pagar su alquiler".
Turismo
¿Y qué pasa con los cientos de miles de turistas que visitan el Barrio Rojo al año? Wim Boef está convencido de que dejarán de venir si esta zona pierde su particular carácter. "Casa Rosso, por ejemplo. Sólo este teatro atrae a miles de personas de todo el mundo. Imagina qué pasaría si Casa Rosso desaparece", añade Boef.
Pero Jolanda van den Broek y Brigitte Hendrix, de "And Beyond", son más optimistas. Aunque entienden las críticas de Plataforma 1012, creen que, con un poco menos de sexo y un poco más de moda, el Barrio Rojo puede continuar siendo una zona popular y animada. "Para nosotras está bien estar entre los pioneros, los primeros en intentar que el Barrio Rojo sea algo más que coffeshops y prostitutas", comentan.
Sin embargo, los tres jóvenes dublineses, "expertos" visitantes, tienen claro por qué están aquí: por el sexo y las drogas blandas... "la ropa ya la podemos comprar en casa".
Fuente: Radio Nederland

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