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Prostitución y feminismo (lecturas)








"En la prostitución la palabra
trata no existe.
El tratante es el fiolo
al que yo llamo marido.
Es mi padre.
Es mi hermano.
Mi familia.
En la prostitución la palabra
trata no existe.
Existe lo que yo llamo 'plazas',
y consiste en pasar
quince días en burdeles asquerosos,
donde somos carne nueva
para ser explotadas,
manoseadas, violadas por el
prostituyente-torturador
que es tu marido,
tu hermano,
tu hijo,
tu padre,
tu vecino.

Por eso yo, Sonia, la puta de tu
esquina, les digo:
No me dicen nada sobre mí
cuando dicen 'trata'."


--Sonia Sánchez, coautora del libro "Ninguna mujer nace para puta""





“La prostitución tiene que ser entendida como violencia sexual contra la mujer” --Feminismo Radical

19/05/2007 GMT -6

The People vs. Larry Flynt

piezasdeaocho @ 15:38

En México la titularon Larry Flynt: El nombre del escándalo.

The People vs. Larry Flynt

Unos cuantos premios de más o menos entidad y una enconada polémica en todo el mundo ha cosechado esta película, que supone el retorno, después de siete años de inactividad, del director checo nacionalizado estadounidense Milos Forman (Alguien voló sobre el nido del cuco, Ragtime, Amadeus, Valmont).

El guión de Scott Alexander y Larry Karaszewski —guionistas de Ed Wood, de Tim Burton— relata la desquiciada y trágica vida de Larry Flynt, un hortera y provocador paleto de Kentucky, criado en un paupérrimo ambiente familiar, que se hizo multimillonario como fundador y editor de la revista pornográfica Hustler. Enfrentado durante dos décadas a la justicia, por obscenidad y libelo, estuvo en diversas cárceles y manicomios. En 1978 sufrió un atentado que le dejó paralítico de cintura para abajo y le provocó una profunda adicción a la heroína. Esta adicción se la transmitió a su cuarta esposa y gran amor de su vida, Althea Leasure —una de sus primeras bailarinas de strip-tease—, quien finalmente murió de SIDA en 1987. Poco antes, Larry Flynt ganó ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos un complejo caso de difamación que le enfrentó con el famoso telepredicador James Falwell.

La vida de Larry Flynt podría haber sido planteada de muchas maneras. Pero, siendo Oliver Stone el productor y principal impulsor del proyecto, se comprende que se haya optado por el lado más polémico y político. La película dedica bastante atención a la historia de amor entre Flynt y Althea —sin duda, la trama con más entidad dramática—, pero sobre todo se centra en las implicaciones políticas y éticas de la lucha permanente de Larry Flynt contra el sistema. Es aquí dónde la película muestra sus pies de barro. Porque tanto el guión como la realización de Milos Forman —uno y otra muy influidos, insisto, por Oliver Stone— acaban por convertir al pornógrafo Flynt en un paladín de la libertad de expresión en permanente lucha sin cuartel contra todas las fuerzas represoras e intolerantes que, según la película, amenazan ese pilar básico consagrado en la Primera Enmienda de la Constitución norteamericana. El gran argumento del film lo resume ante los medios de comunicación el personaje de Larry Flynt tras el fallo a su favor del Tribunal Supremo: "Si la Primera Enmienda protege a la escoria como yo, entonces os protegerá también a todos vosotros". O sea, que la vulgaridad no es sólo el precio que hay que pagar para que exista una sociedad libre, sino también el vigoroso antídoto contra todos los intentos sociales de instaurar el puritanismo radical.

La pornografía, ¿simple cuestión de mal gusto?

Este planteamiento ha obligado a asumir en la película numerosas simplificaciones: caricaturizar maniqueamente, como ridículos e hipócritas fanáticos, a todos aquellos que lucharon contra Larry Flynt; presentar la religión como una torpe alienación del hombre; asumir como legítima opción personal el sexo libre en todas sus formas y maneras; nadar entre dos aguas para intentar demostrar que el verdadero héroe de la película sea el Tribunal Supremo; y, sobre todo, resolver el complejo tema de la aceptación de la pornografía como una simple cuestión de libertad de mal gusto, sin ninguna implicación ética ni legal. "Sólo soy culpable de tener mal gusto", señala Larry Flynt en la película. El propio Milos Forman —no hay que olvidar que es un refugiado político checo— ha señalado en diversas entrevistas: "Prefiero un país libre y atestado de mal gusto a un país refinado pero sin libertades. La censura es el peor de los males". Y, coherente con este planteamiento, plantea la película y su polémico cartel publicitario —finalmente retirado en Estados Unidos, Francia, Bélgica y otros países— como un alegato contra "el falso patriotismo, la religiosidad hipócrita y el falso desnudo".

Basta ver los premios que ha recibido la película y la reacción entusiasta de cierto sector de la crítica, sobre todo en Europa, para darse cuenta de que la sutil argumentación antes descrita ha sido aceptada sin más, hasta llegar a considerar El escándalo de Larry Flynt como "una película hermosamente libre, sinceramente comprometida, vigorosa en su estética y éticamente valiente, que sabe reconocer la belleza convulsa de las flores del mal". Todo ello en aras de una defensa ciega y sin límites de la libertad de expresión.

Poco puede objetarse a la calificación estrictamente técnica del film: guión, interpretaciones y puesta en escena son de alta calidad, aunque, eso sí, resultan excesivas y asumen el mal gusto del biografiado en lo referente al sexo libre —hay numerosas secuencias sexuales explícitas— y al lenguaje grosero. Pero aceptar su fundamentación sin más resulta cuando menos ingenuo. Deberían hacer pensar la durísimas críticas que recibió la película en Estados Unidos, lanzadas desde el lado que menos se esperaba: la izquierda radical y los principales grupos feministas.

Críticas feministas

Según muchas feministas norteamericanas —algunas de las cuales han llegado a calificar a Larry Flynt como "el Goebbels de la guerra contra las mujeres"—, es alucinante presentar a un pornógrafo como paladín de la libertad de expresión. Porque el verdadero dilema respecto a la pornografía nada tiene que ver con la libertad de expresión, ni con la Primera Enmienda, que protege sobre todo la libertad de expresión política (como, por cierto, sucedió en el caso descrito en el film). Un análisis ponderado de la pornografía debería afrontar qué calificación ética y legal merece la explotación comercial del sexo y sus posibles efectos dañinos, deshumanizadores y cosificantes, en las mujeres y los hombres que la sufren, como trabajadores de la industria pornográfica, y en la sociedad entera, como manifestación y seguramente causa mayor de la violencia sexual contra las mujeres. Y esto es precisamente lo que no afronta la película.

Como señalaba una comentarista norteamericana, la revista Hustler nunca ha sido sinónimo de liberación sexual, ni siquiera de libertinaje o amor libre, sino la principal encarnación del sexismo más violento y machista. Y recordaba una famosa portada de la revista que, por supuesto, no aparece en la película: presentaba a una mujer desnuda y fuertemente atada, exhibida como un trofeo de caza en lo alto de la baca de un coche. Por detalles mucho menos explícitos de sexismo se han organizado potentes campañas y se ha obligado a retirar anuncios. ¿Simple cuestión de mal gusto o verdadero delito con graves consecuencias sociales que habría que perseguir legalmente?

Conviene no simplificar respecto a la libertad de expresión, ni olvidar la necesidad de una correspondiente responsabilidad de expresión, porque entonces la ley podría quedarse sin argumentos, por ejemplo, contra las publicaciones racistas neonazis, las redes de pornografía infantil en Internet o la apología pública del terrorismo o de los movimientos antidemocráticos. ¿No serían también simple cuestión de mal gusto, y su persecución legal, otra manifestación de intolerancia represiva puritana? Al quitar la voz, ridiculizándolos miserablemente, a todos los que luchan contra la pornografía, la película comete una grave injusticia y demuestra una gran intolerancia. Cualquier persona sensata está de acuerdo en que pegar un tiro a Larry Flynt es un hecho decididamente execrable y perseguible, pero de ahí a convertirle en un héroe hay un abismo.

Críticas desde la izquierda

La izquierda radical norteamericana ha aportado al debate otro elemento de juicio, bastante evidente y que los partidarios de la película sorprendentemente no tienen en cuenta. Para esos movimientos izquierdistas, Larry Flynt no es en absoluto un luchador de la libertad, sino un espécimen más de capitalista sin escrúpulos que se ha enriquecido explotando, como trabajadores y principales usuarios del negocio del sexo, a las clases más desfavorecidas de la sociedad.

Creer que la lucha del rey del porno contra el sistema se enmarca en la defensa de la libertad de expresión y no en la necesidad de mantener a flote su próspero negocio es de una ingenuidad sorprendente. El propio Milos Forman ha señalado, sobre todo en las entrevistas más recientes: "No poseo la certeza de si Larry Flynt es un loco, un saco de mierda escondiéndose detrás de la Primera Enmienda o un arribista que trata de incrementar la venta de sus revistas". Pues, si realmente piensa así, ¿por qué no lo refleja en su film, que más bien parece una gigantesca campaña publicitaria de limpieza de imagen pagada por el propio Larry Flynt, quien, por cierto, aparece en la película dando vida, para más inri, al primer juez que le condenó?

Pienso que, una vez más, el visceral y enfermizo resentimiento de Oliver Stone contra el sistema USA le ha llevado a engaño, incluso hasta parar en las antípodas de su propio pensamiento político. Pues si la libertad de expresión justifica a Larry Flynt, el libre comercio bastaría para justificar igualmente cualquier explotación de los trabajadores. J.J.M.

Fuente: Bloggermania

Otros enlaces:

HOLLYWOOD CLEANS UP HUSTLER --Artículo escrito por Gloria Steinem (en inglés)

DO YOU THINK RAPE IS FUNNY?

Supongo que las que creen que Playboy es "de buen gusto" es porque esto es solo cuestión de "mal gusto". Chéquense la siguiente galería de imágenes sacadas de la revista pornográfica Hustler: http://www.hustlingtheleft.com/gallery/index.html

04/05/2007 GMT -6

NUESTRA LIBERTAD SEXUAL

piezasdeaocho @ 08:06

"Las feministas luchan contra las leyes prohibicionistas y reglamentaristas,
las dos caras de la misma moneda, que criminalizan y responsabilizan
a las mujeres de la existencia de la prostitución"



Nuestra libertad sexual

Por Nonita Fdez. Estrada
09-10-2005

Siempre hay que pensar que el tiempo puede hacer su trabajo y dar posibilidad a, por ejemplo, desempolvar los libros de los que tanto se presume, y tal vez nunca se han leído, a militar en donde uno dice que hace la batalla y resulta que jamás piso la trinchera, a escuchar las partes interesadas y no lanzar el monopolio, a enterrar el olvido estructural que tanto nos esclaviza y por fin recordar, recordar y recordar... en el estricto sentido platónico.

El patriarcado es un sistema de producción muy anterior al capitalismo, por eso la resistencia política a dicha estructura de dominación es la primera en el tiempo de los movimientos sociales de la Edad Moderna. El feminismo es la teoría crítica por excelencia, es la teoría política que ilustra la Ilustración, es el movimiento social con más de tres siglos de historia.

El patriarcado se constituye en un orden de dominación a partir del momento en que se apropia de nuestro cuerpo, imponiéndole una moral reproductiva y sexual. El feminismo es el único movimiento que ha combatido esta estructura, siendo una teoría radical que aborda la raíz del problema y facilita a las mujeres de las generaciones sucesivas la progresiva consecución de sus derechos. Así, la liberación sexual de la mujer se debe a una larga historia: desde las sufragistas –con la consecución del derecho de las mujeres a la participación política– a las marxistas –con el acceso real de las mujeres a la participación política, pues el movimiento sufragista se permitió sólo desde la burguesía– pasando por las anarquistas con sus programas libertarios de sexualidad y amor libre, las teóricas feministas y sus distintas corrientes políticas en la segunda ola del siglo XX, las feministas radicales norteamericanas o las feministas de la diferencia europeas. Todas ellas han contribuido a la apropiación del cuerpo femenino por parte de la mujer. El feminismo ha descolonizado nuestro cuerpo, permitiéndonos así decidir sobre él, respecto a la usurpación patriarcal que se atribuía su reproducción y sexualidad.

Todas estas corrientes tejen a lo largo de más de tres siglos lo que hoy somos, permitiéndonos disfrutar de nuestro cuerpo, explorarlo, reventarlo de gusto solas, con quien queramos, con cuantos queramos..... como queramos, el derecho a entregarnos, a subir y bajar en todos los sentidos con un desconocido o desconocida, con un conocidísimo o conocidísima, con medio o cuarenta, ensayando todo tipo de posturas que ni toda la industria pornográfica junta podría jamás imaginar, haciéndonos vivir una y mil veces el paraíso en esta tierra. Es algo que decidimos nosotras, desde nuestra revolución sexual. Revolución ganada por el feminismo para cada mujer que nace.

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21/04/2007 GMT -6

Conservadores, "liberales" auto-proclamados y feministas sexuales radicales - ¿qué es viejo y qué es nuevo?

piezasdeaocho @ 18:35

Por Malin Björk* - Octubre 2002
Traducido por Paula Igareda - Septiembre 2003

Las discusiones sobre la prostitución siempre suelen despertar mucha emoción política –porque es un debate muy político. Está tan centrado en la política sexual y el feminismo como el asunto del aborto y los anticonceptivos. En este contexto, no ayuda que los medios de comunicación, quizá porque conocen tan poco acerca del feminismo, parezcan más interesados en reciclar un viejo argumento y poner en escena su habitual reparto de estereotipos fabricados: la "puta feliz", la "feminista enfadada", la "liberal sexual" y el "conservador molesto". El problema es que el escenario no parece real, y las representaciones están pasadas de moda, porque los actores y el asunto no son los mismos que en el debate sobre la liberalización sexual en la década de los setenta. Para dar una visión de conjunto de los argumentos desde un punto de vista feminista en este debate esencial, es mejor no centrarse en un análisis de los contenidos y valores de los diferentes argumentos, sino tener en cuenta el contexto tan complejo y cambiado, en vez de depender de las viejas representaciones y estereotipos del pasado.

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12/04/2007 GMT -6

La solución de Suecia para la prostitución: ¿Por qué nadie intentó esto antes?

piezasdeaocho @ 22:33

Por Marie De Santis

En un mar de siglos de clichés desesperados porque 'siempre habrá prostitución', el éxito de un país sobresale como un faro solitario que ilumina el camino. En apenas cinco años, Suecia ha disminuido drásticamente la cifra de mujeres dedicadas a las prostitución. En las calles de la ciudad capital, Estocolmo, la cantidad de prostitutas ha sido reducida en dos tercios y la de clientes en un 80 por ciento. En otras grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles casi ha desaparecido. Y en buena medida también ha ocurrido esto con los famosos burdeles y salas de masaje que proliferaron en el país en las últimas tres décadas del siglo 20, cuando la prostitución era legal.

Adicionalmente, es nula la cantidad de mujeres extranjeras que ahora están siendo traficadas a Suecia para comercio sexual. El gobierno sueco estima que en los últimos años sólo entre 200 y 400 mujeres y niñas han sido traficadas cada año hacia este país, cifras que no son tan significativas en comparación con las 15,000 a 17,000 mujeres traficadas anualmente hacia la vecina Finlandia. Ningún otro país y ningún otro experimento social siquiera se acercan a los prometedores resultados que están siendo observados en Suecia.

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08/04/2007 GMT -6

¿El fin de la prostitución en Suecia?

piezasdeaocho @ 13:40

El siguiente artículo fué publicado en 1999, recién aprobada la ley. Pueden descargarlo haciendo clic aquí.

Por Maria-Pia Boëthius*
Traducción por Mayte Giménez y Frida Sánchez

Con la legislación que prohibe la compra de servicios sexuales ocasionales, Suecia quiere abolir "la profesión más antigua del mundo", con la consecuente desconfianza y burla de muchos. ¿Cómo puede ser que el Parlamento sueco, de repente, adopte una postura como esta? ¿Cómo vamos a conseguir evitar que la prostitución se ejerza a escondidas? Y, sobre todo, ¿cómo vamos a conseguir que alguien sea condenado con la ayuda de esta ley? Las respuestas a todas estas preguntas no las tendremos hasta dentro de un par de años, cuando la ley haya sido puesta en práctica. Aquí tenemos los antecedentes de por qué la legislación sueca, en esta materia, se diferencia tanto de la de otros países.

Pocas propuestas de ley han despertado tanto interés internacional como la nueva ley sueca contra la prostitución, que entró en vigor en 1999. Para hallar una agitación comparable nos tenemos que remontar a los años 70 cuando Suecia estableció, por ley, la prohibición de pegar a los niños.

Ya el primero de enero de 1999, el mismo día en que la ley entraba en vigor, se encontraba en Suecia un gran número de periodistas extranjeros con el fin de observar la reacción a la ley. Al leerlo, el artículo de la ley en sí, parece modesto y burocrático:

"El que en base a una remuneración se procure una relación sexual ocasional, será condenado -si el acto no estuviera penado con castigo por el código penal- a multa o prisión de seis meses como máximo, por la compra de servicios sexuales."

Sin embargo, la ley causa un revuelo internacional y es la primera del mundo en su género. Penaliza al que compra sexo -a menudo un hombre- mientras la persona prostituida -a menudo una mujer- no es culpable de acto criminal. Queda en libertad; según la nueva ley el criminal es quien compra sexo.

La ley no se ha hecho en un abrir y cerrar de ojos. Todo lo contrario. Se puede decir que es el resultado de un largo e intenso proceso que ha durado más de veinte años. Es la consecuencia de un gran número de investigaciones, de varias Comisiones parlamentarias, de que ahora en el Parlamento sueco más del 40 por ciento sean mujeres y de las constantes presiones por parte del movimiento feminista sueco. Es también el resultado del esfuerzo por ser una sociedad igualitaria, con los mismos derechos y deberes para los hombres que para las mujeres. Donde mejor se expresan los motivos por los que se criminaliza a quien compra sexo y no a la persona prostituida, es en la Resolución de 1997/98. La Comisión de Investigación de la Prostitución había propuesto anteriormente que tanto el comprador como la persona prostituida fueran criminalizados. Sobre esto escribe el Gobierno:

"La propuesta de la Comisión de Investigación de la Prostitución de criminalizar tanto al comprador como al vendedor, se ha encontrado con una considerable crítica en todas las instancias preliminares. Incluso el Gobierno estima que, aunque la prostitución como tal no sea un fenómeno social deseable, no es razonable criminalizar también a quien casi siempre es la parte débil, la parte explotada por quien quiere satisfacer su propio instinto sexual. También es importante para motivar a las prostitutas a que busquen ayuda para alejarse de la prostitución; que no sientan que el hecho de que hayan ejercido como prostitutas vaya a tener consecuencias negativas."

Prácticamente en todos los países y en todos los idiomas la palabra "puta" es el más peyorativo de los insultos; una palabra que define lo más despreciable y ofensivo que se puede decir de una mujer, una descripción del paria más absoluto de la sociedad. A la vez germina la doble moral. Grupos de hombres exigen la prostitución libre, libre "acceso" a esas mujeres de cuyos servicios diariamente se burlan.

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¿QUÉ INDUSTRIA INTERNACIONAL DE 56 BILLONES DE DÓLARES ES IGNORADA POR LOS CRÍTICOS DE LA GLOBALIZACIÓN?

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