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Prostitución y feminismo (lecturas)








"En la prostitución la palabra
trata no existe.
El tratante es el fiolo
al que yo llamo marido.
Es mi padre.
Es mi hermano.
Mi familia.
En la prostitución la palabra
trata no existe.
Existe lo que yo llamo 'plazas',
y consiste en pasar
quince días en burdeles asquerosos,
donde somos carne nueva
para ser explotadas,
manoseadas, violadas por el
prostituyente-torturador
que es tu marido,
tu hermano,
tu hijo,
tu padre,
tu vecino.

Por eso yo, Sonia, la puta de tu
esquina, les digo:
No me dicen nada sobre mí
cuando dicen 'trata'."


--Sonia Sánchez, coautora del libro "Ninguna mujer nace para puta""





“La prostitución tiene que ser entendida como violencia sexual contra la mujer” --Feminismo Radical

Categoría: Pornografía

15/06/2009 GMT -6

Porqué tomé la decisión de convertirme en una prostituta

piezasdeaocho @ 21:52

"Si van a pensar en un modo de castigar a las mujeres por ser mujeres, la pobreza sería suficiente.
La pobreza es dura. Duele. Las putas se lamentarían ser mujeres. Es difícil tener hambre.
Es difícil no tener un lugar agradable donde vivir. Te sientes realmente desesperada. La pobreza es muy dura.
Sin embargo, la pobreza no es suficiente, porque la pobreza por sí sola no ofrece a un grupo
de mujeres para que los hombres tengan sexo a pedido. La pobreza es insuficiente para crear ese grupo de mujeres,
no importa qué tan hambrientas las mujeres estén. Así que, en diferentes culturas,
las sociedades se organizan diferente para obtener el mismo resultado: no sólo son mujeres pobres,
sino también la única cosa de valor que una mujer tiene, su supuesta sexualidad, la cual,
junto con su cuerpo, se ha convertido en una mercancía en venta. Su supuesta sexualidad se convierte
en lo único que importa; su cuerpo se convierte en lo único que cualquiera quiere comprar.
Por tanto una hipótesis que se puede hacer: 'si ella es pobre y necesita dinero, venderá sexo' puede ser errónea.
Esta hipótesis no crea el grupo de mujeres que son prostituídas. Se necesita más que eso"

--Andrea Dworkin, Prostitution and Male Supremacy, 1992

Porqué tomé la decisión de convertirme en una prostituta

Por Nikki Craft y Melissa Farley

Me hice prostituta porqué...

    1. Ví la película Pretty Baby y me recordó a mi padrasto y pensé que podría obtener dinero de la misma manera.
    2. Pretty Woman y me gustó la ropa.
    3. Ví una película de Demi Moore y pensé, Wow, que fácil y divertido modo de hacer millones de dólares.
    4. Me gustaría ser follada por el equipo de fútbol, los hermanos de la fraternidad, y los estudiantes de derecho en partidos de graduación. Me di cuenta de que esa violación en grupo podría ser una experiencia trascendental.
    5. Pensé que siendo follada de espaldas por cientos de hombres, y estar sobre mis rodillas chupando miles de pollas, era el más profundo empoderamiento que una mujer puede tener.
    6. Mi consejero profesional y yo discutimos un montón de posibilidades: doctora, abogada, profesora de estudios sobre las mujeres, secretaria jurídica. Me ofrecieron una beca de cuatro años en Stanford, pero francamente, la prostitución me pareció la opción laboral más remunerada disponible.
    7. Mi culto es a la diosa y ella me dijo, "Al diablo la humanidad" ["Fuck mankind"]. He malentendido su mensaje espiritual y en cambio me he encontrado a mí misma en la vida de la servidumbre sexual.
    8. Llegué a apreciar la profunda comprensión que Hugh Hefner, Larry Flynt, y Bob Guccione* tuvieron de mi sexualidad.
    9. Mi novio quiso que lo hiciera. Dijo que ser parte de un establo de putas que trabajaran para él podría ayudarme a aprendercómo llevarme bien con otras mujeres.
    10. Mi pader quiso que lo hiciera.
    11. Conocí a un buen hombre en alt.sex.prostitution.
    12. Camille Paglia me dijo que era una cosa feminista a realizar.
    13. Me sentí coaccionada por mi casero, el centro de guardería, las compañías de servicios públicos, la tienda de comestibles, mi distribuidor y mis cirujanos plásticos para pagar mis cuentas cada mes.
    14. No quería trabajar en Red Lobster.
    15. Quería ser tratada como una dama.
    16. Fuí al espectáculo de halloween de COYOTE, La Pelota de las Putas, y descubrí cómo la prostitución puede ser tan glamorosa.
    17. Es complicado, pero pensé que trabajando en la industria del sexo aumentaría mi autoestima. Es cómo decir al mundo, "Yo soy la mejor carne molida Grado A" y siendo la vaca.
    18. Y después, ustedes saben, a pesar de que todo sonaba realmente bueno, y vender folladas y mamadas sonaba realmente empoderador, me dí cuenta que hablar sobre ello y escribir libros defendiéndolo sería aún más empoderador.

Fuente: No Status Quo

* Hugh Hefner, Larry Flynt y Bob Guccione son los pornógrafos más famosos de Estados Unidos, dueños de las compañías pornográficas Playboy, Hustler y Penthouse respectivamente.

13/04/2009 GMT -6

La pornografía y las leyes de obscenidad

piezasdeaocho @ 21:15

Lo siguiente es un breve extracto de una conferencia que Andrea Dworkin (feminista radical) dió en 1985 en la Universidad Duke, en la ciudad Durham, Carolina del Norte.*

"Desde la perspectiva feminista la obscenidad es una idea moral;
la pornografía es una práctica política. La obscenidad es abstracta;
la pornografía es concreta."

(...)

"Si parte del atractivo de la pornografía implica erotizar
lo putativamente prohibido, la pornografía ilegal –la obscenidad–
estará prohibida lo suficiente para que siga siendo deseable
sin hacerla nunca auténticamente ilícita
o imposible de obtener."

–Catharine A. MacKinnon,
Hacia una Teoría Feminista del Estado.

Haz clic en el triangulito blanco para escuchar

(...)

La función de la ley de obscenidad --y quiero que piensen en lo astuta que ha sido la ley de obscenidad en contener a las mujeres en la busqueda de nuestros derechos-- una función de la ley de obsenidad es mantener la pornografía en privado, mantenerla fuera del dominio público de tal manera que mujeres y niños no puedan verla. De manera que no veamos dónde se únen todos los nervios de la supremacía sexual masculina. De manera que no veamos qué piensan los hombres de nosotras y lo que en realidad quieren hacer con nosotras. Para que la experiencia de lo que ellos nos hagan sea totalmente privada, totalmente personal. No importa cuántas otras mujeres en el edificio estén experimentando violación marital, no sabemos, y por tanto no somos responsables de ello. Y la ley de obscenidad, como una estrategia del ala derechista para mantener la desigualdad de las mujeres en la sociedad, es muy inteligente. Esconde la pornografía de nosotras. Eso es lo que intenta hacer.

Ahora, en nuestra sociedad la pornografía también se ha convertido en una forma de terrorismo público. Caminamos por la calle y desviamos nuestra mirada: existen tiendas a las que no entramos. En las tiendas en las que entramos, sabemos que somos ciudadanas de segunda clase.

La derecha advierte a la izquierda no hacer la pornografía pública. La derecha es muy inteligente en lo que respecta al poder. La derecha dice: "No muestres esas cosas a las mujeres y niños... ¡No les permitas ver eso!"

La ley de obscenidad solo impacta en la pornografía en el momento en que ésta se hace pública. Las leyes de obscenidad son leyes criminales. Eso significa que la policía hará frente a cualquier cosa que el Estado diga que es obsceno. Significa que la pornografía tiene que ser pública antes, para que la policía pueda intervenir. Puedes usarla en tu propia casa contra tu propia esposa. Puedes usarla contra mujeres en situación de prostitución. Puedes hacer lo que te plazca con ella siempre y cuando no cometas el error de la izquierda en hacer la pornografía pública. Porque lo que pasaría es que nosotras la veríamos. Y empezaríamos a entender algo acerca de cómo todos esos actos de abuso sexual se únen. Acerca de cual fué su significado. Acerca de cómo es que no son accidentes. Cómo es que no son sólo aberraciones personales; son políticas; son parte de un plan.

(...)

El llamado discurso de las mujeres dentro de la pornografía es silencio --las piernas abiertas son silencio. Ser una castorcita y un coño y una conejita y mascotas y conchas-- eso es una definición operacional del silencio. "Lastimame, y dámelo más duro, y lastimame más" es silencio. Y quienes piensen que ese es su discurso nunca han escuchado la voz de una mujer.

Fuente: Andrea Dworkin Video and Audio Archive

*Para escuchar el discurso completo haz clic aquí, y para leer la transcripción (en inglés) completa haz clic aquí.

21/12/2008 GMT -6

Encuentran cuerpo de actriz en México

piezasdeaocho @ 21:42

Por: Agencias/México, DF
13 de Junio, 2008

Vanesa Martínez llegó al DF mexicano para bailar en un club nocturno. Dos meses apareció muerta en un hospital público.

Se fue el 20 de mayo de 2007 para desnudarse en un prestigioso club de la Zona Rosa de la Ciudad de México. El 11 de julio dejó de llamar a su familia. En el último mensaje decía que se quería volver y que no aguantaba el encierro y el hambre. Murió el 17 de julio en la sala de urgencias de un hospital por causas dudosas y su cuerpo apareció en la morgue de la escuela de otra dependencia de salud: desde hacía varios días, los estudiantes practicaban disecciones con su cadáver. La familia reclama.

El cuerpo morocho, desnudo sobre la helada camilla de una morgue, cautivaba. Los estudiantes que una y otra vez metieron el bisturí en el cadáver para practicar medicina lo comentaban. Pocos sabían que se llamaba Vanesa Martínez, la chica argentina desaparecida desde julio de 2007, contratada presuntamente por una red de prostitución para “desnudarse” en la pista del prestigioso baile del Royal Club, en la Zona Rosa de la Ciudad de México.

¿Cómo llegó a la morgue?, se preguntan los familiares, indignados, pidiendo conocer la verdadera causa de muerte de “Vane”, de 27 años, de carácter fuerte y una diosa de las fiestas porteña y las películas porno.

Ilusiones truncadas

Se embarcó a México en un viaje sin retorno el 20 de mayo de 2007. Se calzó unos apretados jeans, una sonrisa gigante y la ilusión de hacer “plata”. Entró al país azteca como turista. Los mismos individuos que le prometieron hotel, buena paga y trabajo seguro, le conseguirían también un permiso. Llamaba frecuentemente a su familia, en especial a su hermana Silvana y a sus sobrinos. “Era muy amorosa”, dijo, y cuenta que tenían contacto por chat, y que les mandaba fotos.

Misteriosamente dejó de llamar el 11 de julio pasado, pero antes, su carácter fuerte se desmoronó. Repetía que se quería volver a Buenos Aires, que no aguantaba más sin comer, enferma y aislada. ¿Quién no la dejaba volver? No lo explicaba. “Estamos buscando a los que se la llevaron, sabíamos dónde estaba porque ella dejó todo anotado en una carta, a dónde iba, con quién fue, quién se la llevó, cuánto le iban a pagar”, comenta Silvana.

Vanesa murió el 17 de julio, en una sala de urgencias del Hospital Gregorio Salas bajo circunstancias que la Justicia mexicana aún debe explicar. El acta de defunción únicamente dice: “Insuficiencia respiratoria aguda, neumonía y desequilibrio hidroeléctrico moderado”. La familia no lo cree. Sabe que es “Vane” porque le mostraron las fotos con cicatrices que tenía en el cuello y en las manos, y su tatuaje. También le comentaron algo de sus vistosas orejas: “Como las de Dumbo”, se burlaba la familia.

Doloroso descubrimiento

Los familiares recorrieron sendas puertas burocráticas y por fin el viceconsulado argentino se hizo cargo de la denuncia en la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y la Trata de Personas de la PGR, que nada hizo. “¿Por qué nos mintieron? Queremos saber si la tenían encerrada, si murió por sobredosis de drogas, si la torturaron, si no le daban comida, si estaba enferma. Todo este tiempo supieron que ella estaba muerta y no dijeron nada”, dijo su hermana.

El diario Reforma de México publicó la historia de Vanesa y las fotos. A los pocos días, el encargado de la morgue de la Escuela de Medicina del Instituto Politécnico Nacional llamó a la Procuraduría General de Justicia del DF para informarles. Hace tres meses que habían empezado a practicar con el cuerpo de Vanesa. El embajador de Argentina en México, Jorge Raúl Yoma, dijo que la desaparición de Vanesa es un tema fundamental para la representación diplomática, pero descartó que realicen una investigación paralela a la de la Justicia mexicana. No se sabe quién la retuvo en México, por qué desapareció repentinamente y cómo reapareció en la morgue de un hospital. Será el próximo 14 de junio cuando se le practique la necropsia a Vanesa, para lo cual viajará a México un médico forense argentino.

Fuente: El Siglo de Torreón

23/10/2008 GMT -6

Nada de porno para los eurodiputados

piezasdeaocho @ 23:45

Un grupo de diputados pide que no se usen hoteles que 'comercien con el sexo'

17/10/2008
AFP

BRUSELAS.- Una cuarentena de eurodiputados de países escandinavos ha lanzado una campaña para que el Europarlamento no utilice para sus elegidos hoteles en los que se haya recurrido a prostitutas o que difundan películas porno.

"Es una cuestión seria, importante", ha declarado este viernes el portavoz del Parlamento, Jaume Duch, indicando que el presidente de la Eurocámara, Hans-Gert Pöttering, había recibido una carta en este sentido de sus 37 elegidos.

En esta carta, los eurodiputados piden que "no se utilice más que los hoteles que den la garantía de que no están implicados el comercio del sexo" y que las consignas escritas en este sentido se den "a todo el personal", eurodiputados y funcionarios.

El europarlamento, que se reúne alternativamente en Bruselas, donde trabajan la mayor parte del tiempo, y en Estrasburgo, su sede oficial, debe reservar las habitaciones para sus representantes cuando se desplazan entre ambas ciudades.

Con la medida, se ajustaría a las prácticas de los países escandinavos, subrayan los impulsores de la campaña. Los países del Consejo Nórdico (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia) adoptaron esta decisión en 2006.

Los eurodiputados creen necesario no alentar la prostitución, subrayando el papel que desempeña "en el crimen organizado" y se indignan por "el aumento de la trata de seres humanos", fundamentalmente "mujeres jóvenes de países pobres [que] son vendidas como esclavas sexuales en la industria de la prostitución".

Uno de los firmantes, la sueca Hélène Goudin, ha dicho que se trata también de vetar a los eurodiputados y a sus colaboradores hoteles que emitan películas pornográficas en sus habitaciones. "Estamos de modo general contra la explotación de mujeres", ha explicado. "La UE es la Unión de valores y creemos que deberíamos tener consenso en este tema".

Fuente: elmundo.es

08/03/2008 GMT -6

8 de marzo - Día Internacional de la Mujer

piezasdeaocho @ 13:09

Recordando un lindo y radical ocho de marzo...

Suecia: Recuperando y radicalizando a la mujer

mani8marzo_1.jpgLa Haine.- El 8 de marzo del 2003 fue, según los medios de comunicación, "pacífico y festivo" en la mayoría de las ciudades europeas. Muchas mujeres hablaron una vez más de los temas de debate que impone el sistema patriarcal capitalista y las fuerzas políticas electoralistas: la seguridad mundial y la guerra en Irak.

Pero en Suecia se recuperó, como viene siendo habitual en los últimos años, la denuncia de la opresión silenciosa y cotidiana que sufre la mujer en la sociedad occidental. Y lo hizo desafiando a la policía, cortando calles, bloqueando la entrada a tiendas de venta de pornografía, enfrentándose físicamente a aquellos hombres que se atrevían a burlarse en plena calle de sus reivindicaciones, exigiendo que la lucha feminista sea también de clases...

En Malmö fue bloqueado a mediodía un cruce altamente transitado del centro de la ciudad. Unos 500 manifestantes participaron en una manifestación que comenzó en la plaza Möllevangstorget para celebrar el día internacional de la mujer. Ya en esta plaza 4 personas fueron detenidas por negarse a ser identificadas.

mani8marzo_2.jpg

Cuando la marcha había caminado aproximadamente la mitad del recorrido, se detuvo en un cruce del centro de la ciudad, obstaculizando el tráfico. Tras algunos momentos de tensión la policía atacó la movilización deteniendo a 6 activistas, que fueron puestas en libertad horas después.

mani8marzo_3.jpg

La manifestacion estaba organizada por el Foro Feminista, también conocido como "Intifada de las Mujeres". En la marcha, exclusivamente para mujeres, participaron sobre todo colectivos feministas anarquistas y autónomos.

Pero el nerviosismo que mostraron las autoridades el 8 de marzo en la ciudad de Malmö había comenzado la noche anterior. Unas 200 personas participaron en otra manifestacion exclusivamente para mujeres que se inició a las 00.00 horas bajo el lema "recuperemos la noche", reivindicando el derecho de la mujer a poder salir a la calle por la noche sin tener miedo. La marcha, organizada por diversos colectivos autónomos feministas, era ilegal y fue escoltada por un grupo de autodefensa de unas 25 mujeres encapuchadas, que en más de una ocasión inncluso se enfrentaron físicamente a algunos hombres que increparon la marcha con burlas, aullentándolos.

Boikot a la pornografía
x Bella - grupo feminista y anticapitalista de Gotemburgo

En Gotemburgo, el jueves y viernes 6-7 de marzo se realizaron cadenas humanas bloqueando la puerta del sexshop "Wandas" de la calle Andra Långgatan. El objetivo era obligar a la tienda a cerrar el sábado 8 de marzo, día internacional de la mujer [enlace de la acción]. Este es el comunicado que acompañó las acciones.

La pornografía enseña a los hombres y mujeres a fomentar la opresión sexual femenina. En la pornografía se muestra la agresión, la violencia contra la mujer y la desigualdad como algo natural, sexy y placentero. Una película pornográfica puede a menudo finalizar con la mujer de rodillas, delante del hombre, quien "acaba" en la cara de ella. En las revistas pornográficas son practicamente sólo mujeres quienes son fotografiadas por las cámaras. Ellas son el objeto.

No estamos en contra del sexo, estamos en contra de la explotación sexual de unas personas para satisfacer las necesidades sexuales de otras.

Hoy en día todo el mundo está influido por la publicidad, ¿por qué no va a influirnos la pornografía? Influye a los hombres, porque hace que vean a las mujeres como algo que existe para satisfacer sus necesidades; les hace creer que a las mujeres les da placer que las exploten y que nos excita que nos llamen "putas".

La pornografia influye a las mujeres, porque nos hace creer que tenemos que ser sexualmente atractivas y que nuestra sexualidad existe para dar placer a los hombres y no para nuestro propio placer. Influye por lo general a todas las mujeres que viven con hombres que de una manera u otra consumen pornografía. Este consumo también es fomentado por la clase política y económica, quién utiliza esta industria como un instrumento de dominación social más. Las personas que forman este círculo dominante tienen mucha influencia sobre nuestras vidas. Su visión de la mujer nos influye.

Quizá quienes más están influenciadas son aquellas mujeres explotadas directamente por la industria de la pornografía. Aquellas mujeres que tienen sexo oral, anal, con uno o varios hombres, o incluso con animales delante de una cámara. Aunque en la mayoría de los casos no se les obliga directamente, pensamos que no son muchas las mujeres que de forma totalmente voluntaria eligen participar de la industria del porno: después de que durante toda tu vida hayas sido valorada en buena parte solo por tu físico, no es raro que pueda darse que muchas mujeres no vean lo autodestructivo de esta humillante forma de explotación.

Por otro lado, aquellas mujeres que trabajan en espacios de defensa de la mujer tienen más facilidad para conocer que la pornografía juega un papel importante en los casos de violaciones y agresiones a mujeres.

Por el bien de todas las mujeres, paremos la pornografía.

No es raro que los hombres usen la pornografia para ofender a las mujeres, por ejemplo es típico que un hombre me muestre una imagen pornografica diciendo "imagina que yo tuviera una mujer como esta". También es típico que mujeres en puestos de trabajo dominados por hombres tengan que soportar los almanaques pornograficos en las paredes. Esto forma parte de la desigualdad cotidiana de la sociedad.

La pornografia es un efecto de la visión de la mujer en esta sociedad. La unica manera de parar la difusión de la propaganda humillante de las mujeres, es llegar al fondo de las desigualdades estructurales de género.

Bella Göteborg
bellagbg@ziplip.com

Fuente: La Haine

29/02/2008 GMT -6

Pornografía e ideología

piezasdeaocho @ 12:57

Por Juan A. Herrero Brasas *
17/06/06

En estos momentos se debate a nivel político sobre la posibilidad de regular legalmente la prostitución. El debate está teniendo lugar en círculos reducidos y con menos participación pública de la que merece el asunto, resultado de una también escasa contribución argumentativa por parte de periodistas e intelectuales en general. De hecho, los escasos reportajes sobre la cuestión que han aparecido en la prensa más que ofrecer un análisis sólido se centran en lo puramente anecdótico, cuando no incluso en los aspectos eróticos a que invita tan sabrosa cuestión. Recuerdo un reportaje en que su autor nos contaba la aventura erótica que había tenido en un prostíbulo mientras recababa información y, valiéndose de estadísticas dudosas, por no decir absurdas, nos informaba, diríase que con orgullo, de que España es «el burdel de Europa». El asunto merece un tratamiento mucho más serio. Y esa seriedad ha de comenzar por dejar de tomar el pelo al desinformado ciudadano con estadísticas inventadas, cuyas cifras no son más que puras especulaciones engendradas por la calenturienta imaginación de un cierto tipo de macho ibérico.

En un asunto como éste hay que escuchar la voz de las mujeres más concienciadas, pues son mujeres fundamentalmente el objeto, y en muchos casos las víctimas, de ese comercio. Las feministas están divididas. El feminismo liberal está a favor de liberalizar la prostitución, mientras que el feminismo radical es firmemente partidario de acabar con la prostitución a base de penalizar especialmente al consumidor [y no a quienes ejercen].

Karl Marx consideraba la prostitución como exponente máximo del sistema capitalista, y como signo inequívoco del sometimiento y degradación que sufre la mujer por parte del hombre. Y afirmaba enfáticamente que en una sociedad en que hombres y mujeres fueran iguales no habría lugar posible para la prostitución. Pero tanto Marx, en su época, como quienes debaten la cuestión en la actualidad, tienen fundamentalmente en mente la prostitución femenina. No hay que olvidar, sin embargo, que existe también una prostitución masculina dirigida al mundo gay (a la que, curiosamente, según los estudios con que contamos, se dedican muchos hombres heterosexuales), y otra prostitución masculina, infinitamente más reducida, dirigida a mujeres heterosexuales.

Cabe preguntarse si los argumentos en torno a la prostitución femenina son aplicables también al caso de la prostitución masculina, y la respuesta es, por los datos con que contamos, generalmente negativa. A diferencia de la mujer, el hombre, heterosexual u homosexual, que practica la prostitución mantiene intacto su estatus social de superioridad, estatus que es aún inherente en la cultura occidental al género masculino. Sus prácticas de prostitución las vive en muchos casos como un mero episodio pasajero de promiscuidad que no le crea conciencia de estigma, y del que no siente que tenga que rendir cuentas a nadie. Es un asunto muy diferente el de la mujer que se prostituye. A diferencia del hombre, la mujer está generalmente expuesta a todo tipo de abusos y manipulaciones, y se encuentra frecuentemente atrapada en una situación de la que no puede salir. Se trata, pues, de dos fenómenos que requieren análisis diferentes, y posiblemente, también planteamientos legales diferentes.

Prostitución y pornografía son dos fenómenos que van íntimamente asociados. La pornografía es la representación gráfica de actos de prostitución (del griego porné, prostituta, y grafos, representar gráficamente). Desde los años 70, las feministas radicales llevan librando una batalla sin cuartel contra la pornografía, contra todo tipo de pornografía, por considerarla un acto de difamación contra la mujer. Es muy copiosa la bibliografía que han producido Andrea Dworkin, Katharine MacKinnon, Susan Griffin, y otras muchas ideólogas de ese movimiento. Sus teorías, que son de obligado estudio en diversas facultades universitarias, han tenido ya efectos concretos a nivel legislativo, principalmente en Canadá, Reino Unido y algunos países escandinavos.

Para las feministas radicales, la pornografía, que siempre es creada por hombres y para hombres, proyecta una imagen falsa de la mujer, una imagen que es sólo el producto de la fantasía masculina. Esas imágenes, que son difamatorias, pues falsean la auténtica naturaleza de la mujer para adaptarla a los deseos del hombre, modelan a la larga la conducta de muchas mujeres, convirtiéndolas en víctimas de falsa conciencia y marionetas de la hegemonía masculina. Para estas feministas, la pornografía constituye una especie de censura sobre la capacidad de expresión de las mujeres, y por tanto la eliminación de esa censura es lo que daría libertad de expresión, y con ello auténtica igualdad, a las mujeres.

El consumo de pornografía es una forma de participación indirecta en la prostitución de los actores utilizados para producir dichas imágenes. Esta es la razón, y no otra, por la que está prohibida la pornografía infantil. No es que tal tipo de pornografía sea especialmente repugnante, como algunos ingenuamente creen. La prohibición de la pornografía infantil responde exclusivamente a un intento de evitar que se pueda utilizar a menores en su producción. Precisamente, el Tribunal Supremo de EEUU ha dado recientemente una sentencia según la cual no se puede prohibir la pornografía infantil realizada puramente con técnicas informáticas. El mismo tipo de argumento que sirve de base para prohibir la pornografía con niños me parece válido para prohibir la pornografía con animales, con objeto de proteger a los animales de la bestialidad humana. Lamentablemente, tal tipo de material se permite en España.

Como toda forma de representación, la pornografía conlleva, o más bien encubre, una ideología, algunos aspectos de la cual -los que he resumido anteriormente- son denunciados insistentemente por las feministas. La pornografía es una forma de arte elitista (y entiéndase que el denominarlo arte no justifica nada). Es ante todo la glorificación de los cuerpos de elite, producto en muchos casos de una imaginería técnicamente manipulada.

Todos vemos ocasionalmente cuerpos de elite en la vida real, pero en la pornografía se concentran de tal modo que se genera la impresión de que la realidad de la persona normal, del trabajador, de quien no se puede pasar la vida en el gimnasio ni dedicar cuidados exquisitos a su apariencia, es una realidad deficiente, inferior. El consumidor de pornografía desea ardientemente esos cuerpos de elite, y ello, por contrapartida, le lleva a despreciar en la misma medida el cuerpo trabajador, el cuerpo imperfecto, vulgar. Es lo que investigadores y especialistas norteamericanos denominan el factor Farrah.

En cualquier caso, el recurso a una sexualidad vicaria, a una forma de prostitución enlatada, es ante todo una claudicación de la propia sexualidad y una desvalorización de sí mismo. Ideológicamente, la pornografía es un veneno recubierto de una dulce cápsula, tanto para el marxismo tradicional como para las feministas radicales de la actualidad. La globalización pornográfica que denuncian éstas últimas se plasma, según ellas, en última instancia en desprecio y violencia contra el sexo femenino, y en una constante exigencia de que ésta renuncie a su propio carácter y se ajuste a la fantasía pornográfica, que normalmente siempre se representa en las fantasías del sexo masculino.

La prostitución nunca ha sido un exponente de liberación sexual, sino más bien de la hipocresía reinante bajo el régimen machista y capitalista del mundo occidental. El asunto es lo suficientemente importante como para merecer un cuidadoso análisis.

* Profesor de Ética y Política Pública en la Universidad del estado de California

Fuente: EL MUNDO

15/06/2007 GMT -6

La pornografía es asunto de la izquierda

piezasdeaocho @ 12:03

Por Gail Dines y Robert Jensen

El feminismo antipornografía está acostumbrado a los insultos de la izquierda. Una y otra vez se nos dice que estamos en contra del sexo, que somos remilgados, simplistas, políticamente naif, distrayentes, y cerrados de cabeza. Las críticas más crudas no dudan en sugerir que la cura para estos achaques se encuentra en, cómo diríamos, una vida sexual plena.

Además de las calumnias, nos enfrentamos constantemente a una pregunta: ¿por qué "malgastamos" nuestro tiempo en el asunto de la pornografía? Puesto que somos anticapitalistas y antiimperialistas de izquierda así como feministas, ¿no deberíamos concentrarnos en las muchas crisis políticas, económicas y ecológicas (la guerra, la pobreza, el calentamiento global, etc.)? ¿Por qué gastaríamos parte de nuestras energías intelectuales y organizativas durante las últimas dos décadas fomentando la crítica feminista de la pornografía y de la industria de la explotación sexual?

La respuesta es simple: estamos contra la pornografía precisamente porque somos tanto izquierdistas como feministas.

Como izquierdistas, rechazamos el sexismo y el racismo que satura la pornografía comercializada en masa de hoy en día. Como izquierdistas, rechazamos la mercantilización capitalista de uno de los aspectos más básicos de nuestra humanidad. Como izquierdistas, rechazamos la dominación de los medios y la cultura por multinacionales. Los feministas antipornografía no piden a la izquierda que acepte una nueva manera de mirar al mundo sino que demandan consistencia en el análisis y en la aplicación de principios.

Siempre nos ha resultado extraño que tantos en la izquierda rechacen sistemáticamente comprometerse en una crítica antipornográfica sostenida y concienzuda. Todo esto resulta particularmente lamentable en un momento en el que la izquierda ansía conectar con el público; una crítica de la pornografía basada en un feminismo radical y un análisis de izquierda que se contraponga a la moralina de derechas sería parte de una efectiva estrategia organizativa.

Análisis izquierdista de los medios

Los izquierdistas examinan los grandes medios de comunicación como un lugar en el que la clase dominante trata de crear e imponer definiciones y explicaciones del mundo. Sabemos que las noticias no son neutrales, que los programas de entretenimiento son algo más que diversión y juegos. Son lugares en los que se refuerza la ideología, donde se expresa el punto de vista de los poderosos. Ese proceso es siempre una lucha; a los intentos de las clases dominantes de definir el mundo se les pueden ofrecer, y se les ofrece, resistencia. El término "hegemonía" se usa típicamente para describir ese proceso del que siempre se protesta, el modo en el que la clase dominante trata de asegurar el control sobre la construcción de significado.

La crítica feminista de la pornografía es consistente con (y, para muchos de nosotros, emana de) un análisis ampliamente aceptado en la izquierda sobre ideología, hegemonía y medios de comunicación, lo que conduce a la observación de que la pornografía es al patriarcado lo que la televisión comercial es al capitalismo. Pero cuando se trata de pornografía, muchos en la izquierda parecen olvidar la teoría de la hegemonía de Gramsci y aceptan el argumento autocomplaciente de que la pornografía es mera fantasía.

Aparentemente, el lugar común que es la percepción por parte de la izquierda de que las imágenes de los medios pueden ser herramientas para legitimizar las desigualdades, es válida para un análisis de la CBS o la CNN, pero se evapora cuando la imagen es la de una mujer a la que le clavan un pene en su garganta con tanta fuerza que tiene arcadas. En ese caso, por motivos sin aclarar, se supone que no debemos tomarnos en serio las representaciones pornográficas o verlas como unos productos cuidadosamente producidos dentro de un sistema más amplio de desigualdades de género, raza y clase. Aparentemente el valioso trabajo llevado a cabo por los críticos de los medios sobre la política de producción no tiene peso para la pornografía.

La pornografía es una fantasía, hasta cierto punto. Igual que los programas de policías de la televisión, que aseveran la nobleza de los policías y los fiscales como protectores de la gente son fantasía. Igual que las historias de Horatio Alger sobre las recompensas al trabajo duro en el capitalismo son mera fantasía. Igual que las películas que representan a los árabes sólo como terroristas son fantasía.

Todos esos productos mediáticos son criticados por la gente de izquierda precisamente porque el mundo de fantasía que crean es una distorsión del mundo real en el que vivimos. La policía y los abogados a veces buscan la justicia, pero también hacen respetar la ley del poderoso. Hay personas que en el capitalismo prosperan como resultado de su duro trabajo, pero el sistema no proporciona una vida decente a todo el que trabaja duro. Un pequeño número de árabes son terroristas, pero eso oscurece tanto el terrorismo de los poderosos en la América blanca como la humanidad de la gran mayoría de los árabes.

Esas fantasías también reflejan cómo quieren que se sienta la gente subordinada los que están en el poder. Las imágenes de negros felices en las plantaciones hacían sentir a los blancos más seguros y pretenciosos en su opresión de los esclavos. Las imágenes de trabajadores contentos calman los miedos capitalistas hacia la revolución. Y los hombres atienden sus complejos sentimientos sobre la tóxica mezcla de sexo y agresividad de la masculinidad contemporánea buscando imágenes de mujeres a las que les gusta el dolor y la humillación.

¿Por qué tanta gente en la izquierda parece asumir que los pornógrafos operan en un universo diferente al del resto de los capitalistas? ¿Por qué ha de ser la pornografía la única vía de representación producida y distribuida por multinacionales que no sería un vehículo para legitimar las desigualdades? ¿Por qué los pornógrafos serían los únicos capitalistas de los medios de comunicación que son rebeldes que buscan subvertir sistemas hegemónicos? ¿Por qué los pornógrafos se ganan la vista gorda de tanta gente de izquierdas?

Después de años de enfrentarnos a la hostilidad de la izquierda en público y en la prensa, creemos que la repuesta es obvia. El deseo sexual puede restringir la capacidad de la gente para el razonamiento crítico (especialmente los hombres en el patriarcado, donde el sexo no va solo de placer sino de poder). La gente de izquierda (en particular los hombres de izquierda) debe superar la obsesión con enrollarse.

Analicemos la pornografía no como sexo sino como medio de comunicación. ¿Adónde llegaremos?

Medios de comunicación comerciales

Las críticas hacia el poder de los medios de comunicación comerciales son omnipresentes en la izquierda. Gente de izquierda con proyectos políticos muy diferentes pueden unirse para censurar el control de los conglomerados sobre las noticias y la programación de entretenimiento. Por la estructura del sistema, se da por hecho que esas empresas crean una programación que responde a las necesidades de anunciantes y elites, no de la gente ordinaria.

Sin embargo cuando se habla de pornografía, este análisis sale volando por la ventana. Escuchando a tantos en la izquierda defender la pornografía, uno pensaría que el material está hecho por esforzados artistas trabajando sin descanso en solitarios desvanes para ayudarnos a entender los misterios de la sexualidad. No hay nada más lejos de la realidad; la industria de la pornografía es solo eso: una industria, dominada por las compañías de producción pornográfica que crean el material, con empresas mayoritarias lucrándose con su distribución.

Es fácil escuchar las conversaciones de los pornógrafos: tienen una revista del oficio, Adult Video News. Las conversaciones que se encuentran allí no tienden a concentrarse en el potencial transgresor de la pornografía o la naturaleza polisémica de los guiones sexualmente explícitos. Hablan de (qué sorpresa) beneficios. Las historias de la revista no reflejan una conciencia crítica sobre casi nada, en particular género, raza y sexo.

Andrew Edmond (presidente y ejecutivo de Flying Crocodile, una compañía de pornografía en Internet con un valor de 20 millones de dólares) lo dijo francamente: "Mucha gente se distrae del modelo empresarial por [el sexo]. Es un mercado tan sofisticado y variado como cualquier otro. Funcionamos como cualquier otra compañía de los 500 de Fortune".

Las productoras (desde las grandes como Larry Flynt Productions hasta las pequeñas productoras informales) actúan predeciblemente como grandes empresas del capitalismo, buscando maximizar la cuota de mercado y los beneficios. No tienen en cuenta las necesidades de la gente o los efectos de sus productos, no más que otros capitalistas. Dar un toque romántico a los productores pornográficos tiene tanto sentido como darle un toque romántico a los ejecutivos de Viacom o Disney.

Cada vez más, las grandes empresas de comunicación también obtienen beneficios. Hugh Hefner y Flynt tuvieron que pelear para ganarse el respeto en los salones del capitalismo, pero hoy la mayoría de los beneficiarios de la pornográfía son grandes corporaciones. A través de la propiedad de las compañías de distribución por cable y de servicios de Internet, las grandes compañías que distribuyen pornografía también distribuyen programación comercial. Un ejemplo es News Corp. Propiedad de Rupert Murdoch.

News Corp. es un accionista mayoritario de DirecTV, que vende más películas pornográficas que Flynt. En 2000, el New York Times informó de que los 8,7 millones de subscriptores de DirecTV gastan unos 200 millones de dólares al año. Entre los demás holdings de medios de comunicación propiedad de News Corp. están las redes de TV por cable y por emisión de la Fox, Twentieth Century Fox, el New York Post y TV Guide. Bienvenidos a la sinergia: Murdoch también es propietario de Harper Collins, que publicó el libro superventas de la estrella del porno Jenna Jameson How To Make Love Like A Porn Star [Cómo Hacer el Amor Como una Estrella del Porno, N. del T.].

Cuando Paul Thomas aceptó el premio al mejor director en la entrega de premios de la industria del porno de 2005, hizo un comentario sobre la corporativización de la industria bromeando: "Solían pagarme los italianos con dinero en efectivo. Ahora me paga un judío con un cheque". Sin fijarnos en la tosca referencia étnica (Thomas trabaja principalmente para Vivid, cuya cabeza es judía), quería decir que lo que una vez fue una empresa financiada en gran parte por la mafia ahora es otra corporación.

¿Qué piensa la gente de izquierda de las corporaciones? ¿Queremos que nuestra cultura la construyan ejecutivos de las corporaciones hambrientos de beneficios?

Mercantilización

Hace tiempo que se sabe en la izquierda que uno de los aspectos más insidiosos del capitalismo es la mercantilización de todo. No hay nada que no se pueda vender en el juego de acumulación sin fin del capitalismo.

En la pornografía, hay mucho más en juego, lo que se mercantiliza es crucial para nuestra percepción del ser. Sea cual sea la sexualidad o la visión de la sexualidad que tenga una persona, prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que es un aspecto importante de nuestra identidad. En la pornografía, y más en general en la industria del sexo, la sexualidad es un producto más para empaquetar y vender.

Cuando aparecen estás cuestiones, los izquierdistas pro-pornografía a menudo se apresuran a explicar que las mujeres en la pornografía han elegido ese trabajo. Aunque en toda discusión sobre elegir se tienen que tener en consideración las condiciones bajo las que uno elige, no discutimos que esas mujeres en efecto elijan, y como feministas respetamos esa elección y tratamos de comprenderla.

Jenna JamesonPero, hasta donde nosotros sabemos, nadie de izquierdas defiende los medios de comunicación capitalistas (o cualquier otra empresa capitalista) señalando que los trabajadores consienten en hacer sus trabajos. La gente que produce contenidos para los medios de comunicación, o cualquier otro producto, consiente en trabajar en tales empresas, bajo diferentes obligaciones y oportunidades. ¿Y qué? La crítica no es hacia los trabajadores sino hacia los propietarios y la estructura.

Fíjense en la estrella más grande de la industria, Jenna Jameson, que parece controlar su vida de negocios. Sin embargo en su libro cuenta que fue violada de adolescente y describe las maneras en la que la prosituían hombres a lo largo de su vida. Su desesperación por dinero aparece también cuando intentó conseguir un trabajo como bailarina de strip-tease pero parecía demasiado joven: se metió en un baño y se arrancó la ortodoncia con unos alicates. También describe su abuso de las drogas y se lamenta de la cantidad de amigos de la industria que perdió con las drogas. Y esta es la mujer de la que se dice que es la más poderosa en la industria pornográfica.

Tal y como entendemos el análisis de izquierda, el interés no está en decisiones individuales sobre cómo sobrevivir en un sistema que mercantiliza todo y nos roba las oportunidades de controlar nuestra vidas. Se trata de luchar contra el sistema.

Racismo

Según han ido despareciendo de los medios de comunicación las formas más descaradas y desagradables de racismo, la gente de izquierda continúa señalando que aún perduran formas de racismo más sutiles, y que su constante reproducción a través de los medios es un problema. La raza importa, y la representación de la raza por parte de los medios de comunicación importa.

La pornografía es el único género en el que el racismo manifiesto se sigue aceptando. No es un racismo sutil, codificado, sino un racismo a la antigua usanza de los EEUU: representaciones estereotipadas del semental negro, la salvaje mujer negra, la latina caliente, la tímida geisha asiática. Los vendedores de pornografía tienen una categoría especial, "interracial", que permite a los consumidores encontrar las posibles combinaciones de personajes y escenarios racistas.

El racismo de la industria está tan generalizado que pasa en gran medida desapercibido. En una entrevista con el productor del DVD "Black Bros and Asian Ho's" [Hermanos negros y putas asiáticas. N. del T.] uno de nosotros le preguntó si alguna vez le habían criticado por el racismo de tales películas. Dijo: "no, son muy populares". Repetimos la pregunta: populares, sí, pero, ¿la gente critica alguna vez el racismo? Nos miraba incrédulo; la pregunta aparentemente nunca se le había pasado por la cabeza.

Sin embargo dense una vuelta por una tienda de pornografía, y está claro que la justicia racial no es algo central para la industria. Se suelen pedir películas tipo "Black Attack Gang Bang" [Películas en las que una mujer es penetrada por un grupo de negros. N. del T.] "¡Mi misión es encontrar las nenas blancas más lindas para que unos negros con una buena polla le den fuerte y la follen en grupo hasta sacarla del pueblo!" Sería interesante ver a un izquierdista pro-pornografía argumentar a una audiencia no blanca que tales películas no están relacionadas con la política de la raza y la superioridad blanca.

Los productores más grandes como Vivid utilizan principalmente mujeres blancas; la cara oficial de la pornografía es abrumadoramente blanca. Sin embargo, paralelamente a este género existe un material más agresivo en el que aparecen con más frecuencia mujeres de color. Como nos dijo una mujer negra de la industria, "éste negocio es racista", desde cómo la tratan los productores para pagarle diferenciales hasta las conversaciones diarias que escucha por casualidad en el estudio.

Sexismo

La pornografía heterosexual comercializada en masa contemporánea (el grueso del mercado del material sexualmente explícito) es un lugar donde se crea y distribuye un significado particular del sexo y el género. El mensaje ideológico central de la pornografía no es difícil de discernir: las mujeres existen para dar placer sexual a los hombres, independientemente de la forma en que los hombres quieran ese placer, sin importar qué consecuencias tenga para las mujeres. No es sólo que las mujeres existan para el sexo, sino que existen para el sexo que quieren los hombres.

A pesar de las afirmaciones naif (o poco sinceras) de que la pornografía es un vehículo para la liberación sexual de la mujer, el grueso de la pornografía comercializada en masa es increíblemente sexista. Desde el feo lenguaje que se utiliza para describir a las mujeres, hasta las posturas de subordinación, hasta las propias prácticas sexuales: la pornografía es implacablemente misógina. A medida que la industria "madura" el género más popular de películas, llamadas "gonzo", continúa rebasando los límites de degradación y crueldad hacia las mujeres. Los directores reconocen que no están seguros de adónde llevarlos desde el nivel actual.

Esta misoginia no es un rasgo idiosincrásico de unas cuantas películas marginales. Basándonos en tres estudios sobre el contenido de los vídeos y DVD pornográficos de la última década, concluimos que el odio hacia las mujeres es lo principal en la pornografía contemporánea. Si quitamos todos los vídeos en los que a una mujer se le llama puta, coño, guarra o zorra, los estantes quedarían desnudos. Quitemos cada DVD en el que una mujer se convierte en el objetivo del desprecio de un hombre, y no nos quedaríamos con muchas. La pornografía comercializada en masa no exalta a la mujer y a su sexualidad, sino que expresa desprecio hacia las mujeres y exalta el hecho de expresar ese desprecio sexualmente.

La gente de izquierda típicamente rechaza meras explicaciones biológicas de la desigualdad. Pero la historia del género en la pornografía es la historia del determinismo biológico. Un tema central en la pornografía es que las mujeres son diferentes de los hombres y disfrutan con el dolor, la humillación la degradación; no merecen la misma humanidad que los hombres porque son un tipo diferente de criatura. En la pornografía, no es sólo que las mujeres quieren que las follen de un modo degradante, sino que lo necesitan. La pornografía en el fondo cuenta historias sobre dónde deben estar las mujeres: bajo los hombres.

La mayoría de la gente de izquierda critica el patriarcado y se opone al sistema de dominación por parte del macho. La lucha de género es uno de esos campos de batalla contra la dominación, y por tanto un campo de batalla ideológica. Si se unen el conocimiento de los medios de comunicación con los argumentos feministas sobre igualdad sexual, se obtienen los argumentos antipornografía.

La necesidad de un análisis consistente del poder

Los izquierdistas que por otro lado se sienten orgullosos de analizar los sistemas y estructuras del poder, se pueden transformar en individualistas libertarios extremos cuando se trata de la pornografía. El pensamiento sofisticado y crítico que sustenta lo mejor de la política de izquierda puede ceder a los análisis simplistas, políticamente naif y de diversión que deja a mucha gente de izquierda en el papel de animadores de una industria explotadora. En esos análisis, no se supone que debemos examinar la ideología de la cultura y cómo moldea la percepción que tiene la gente de sus opciones, y debemos ignorar las condiciones bajo las que vive la gente; todo va de libertad de elección individual.

Una crítica de la pornografía no implica que la libertad arraigada en la habilidad del individuo para elegir no sea importante, sino que argumenta en cambio que esos asuntos no se pueden reducir a un solo momento de elección por parte de un individuo. En su lugar, debemos preguntar: ¿Qué significa en realidad libertad dentro de un sistema capitalista que es racista y sexista?

La gente de izquierdas siempre se ha enfrentado a la opinión de los poderosos de que la libertad consiste en aceptar el lugar que ocupa uno en una jerarquía. Los feministas han remarcado que uno de los sistemas de poder que nos oprimen es el género.

Sostenemos que la gente de izquierda que se toma el feminismo en serio debe darse cuenta de que la pornografía, junto con otras formas capitalistas de explotación sexual, sobre todo de mujeres, niñas y niños, por parte de hombres, es inconsistente con un mundo que el que la gente común pueda tomar el control de su propio destino.

Ésta es la promesa de la izquierda, del feminismo, de la teoría crítica de la raza, del humanismo radical: de todo movimiento liberador de la historia moderna.


Gail Dines es profesora de estudios americanos en el Wheelock College de Boston. Se puede contactar con ella en gdines@wheelock.edu. Robert Jensen es profesor de periodismo en la universidad de Texas en Austin. Se le puede localizar en rjensen@uts.cc.utexas.edu. Son coautores junto a Ann Russo de "Pornography: The Production and Consumption of Inequality". Además ambos son miembros del comité organizador provisional del Movimiento Nacional Feminista Antipornografía. Para más información póngase en contacto con feministantipornographymovement@yahoo.com o entre a http://feministantipornographymovement.org/

ZNet | Activism; Viernes 06 de Enero, 2006

Traducido por Miguel Montes Bajo y revisado por Miguel Alvarado

Fuente: ZNet

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