Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Prostitución y feminismo (lecturas)








"En la prostitución la palabra
trata no existe.
El tratante es el fiolo
al que yo llamo marido.
Es mi padre.
Es mi hermano.
Mi familia.
En la prostitución la palabra
trata no existe.
Existe lo que yo llamo 'plazas',
y consiste en pasar
quince días en burdeles asquerosos,
donde somos carne nueva
para ser explotadas,
manoseadas, violadas por el
prostituyente-torturador
que es tu marido,
tu hermano,
tu hijo,
tu padre,
tu vecino.

Por eso yo, Sonia, la puta de tu
esquina, les digo:
No me dicen nada sobre mí
cuando dicen 'trata'."


--Sonia Sánchez, coautora del libro "Ninguna mujer nace para puta""





“La prostitución tiene que ser entendida como violencia sexual contra la mujer” --Feminismo Radical

Categoría: Izquierda política

15/10/2009 GMT -6

Qué hacer con la prostitución

piezasdeaocho @ 19:54

Por Lidia Falcón
09 Oct 2009

Mi abuela, Regina de Lamo, era música y escritora y anarquista. Nació en 1870, de familia liberal, y abrazó la causa de la defensa de los oprimidos con la pasión que caracterizaba a aquella generación de luchadores idealistas. Desde su juventud luchó por organizar a los trabajadores en defensa de sus intereses y contra las explotaciones del capital a través del cooperativismo y el sindicalismo. Defendió en tiempos del más reaccionario oscurantismo el amor libre, el aborto, la eutanasia, la eugenesia y la abolición de la prostitución. Coincidió en su sacrificado y duro camino con los líderes sindicales y políticos de la izquierda, luchando por una educación laica con la Institución Libre de Enseñanza, organizando el cooperativismo y el sindicalismo con Companys, batallando contra la prostitución con Mujeres Libres, y sintió que se había alcanzado uno de los más necesarios objetivos cuando Federica Montseny, la que fue primera ministra de Sanidad, anarquista y catalana, abolió legalmente esa infame esclavitud y creó los liberatorios de prostitución. Después llegó el horror fascista. Setenta años más tarde, esa infame actividad se considera un trabajo que debe ser legalizado, como una profesión «igual a cualquier otra» para las mujeres.

La brutalidad de las imágenes de las prostitutas de La Boqueria que nos proporcionó un periódico molestó a la población bienpensante y provocó, nuevamente, durante unos días, declaraciones de vecinos y tertulianos, protestas en los medios de comunicación y hasta una moción en el Parlamento para legalizarla. La defiende el diputado Joan Tardà, que afirma preferir que desaparezca, pero que, mientras tanto, hay que aceptarla. Y el señor Tardà es un hombre honrado.
Al parecer, como no hay más remedio que asumir que en España 300.000 mujeres –número que aumenta cada día– se prostituyen en todas nuestras ciudades, es mejor que lo hagan al amparo de una legislación que las redima de la calle y las recluya en burdeles. Santo Tomás argumentaba de igual manera. Los prostíbulos, decía, eran necesarios para desahogar las necesidades de los hombres, evitando con ello las violaciones de las mujeres honradas, del mismo modo que las alcantarillas servían a las ciudades para expulsar los excrementos. Y Santo Tomás también se trataba de un hombre honrado.

Según esta visión del problema, mientras los hombres sigan necesitando mujeres para liberar a todas horas sus irreprimibles instintos sexuales, será bueno que haya prostitutas. Y como los vecinos de los barrios afectados están hartos de que los clientes se sirvan de aquellas en plena calle, habrá que estabularlas en burdeles y prostíbulos, fuera de la visión de niños y gentes de orden. Lo que el señor Tardà defiende es lo que explicaba también Santo Tomás, que organizaba la ciudad con barrios específicos donde se confinaba a las rameras, porque mientras no se proceda a su desaparición la prostitución presta un servicio social. Y los dos, tanto el señor Tardà como Santo Tomás, son hombres honrados.
Por eso, mientras tanto, es bueno que sigan existiendo mujeres que estén disponibles para los hombres que las requieran a la vez que el Estado se beneficia de sus impuestos y de sus cuotas de la Seguridad Social. Y, mientras tanto, damos por supuesto que las africanas, las latinoamericanas, las europeas del Este, se pasean por nuestras calles y se ofrecen en los clubs libremente porque eligieron esta opción, contentas de tener un puesto de trabajo. Y también, mientras tanto, aceptamos que hay unas mujeres que sirven para eso –que, por supuesto, no somos ni nosotras ni nuestras madres ni nuestras hijas–, porque los hombres necesitan carne femenina para sus desahogos sexuales y nadie debe inmiscuirse en las transacciones consentidas entre las personas en un país de libre comercio.
Como, de momento, la prostitución no se va a abolir, sin que por lo menos yo entienda por qué, mientras tanto, podemos habilitar enormes edificios donde encerrar a las prostitutas para que su presencia no sea visible, hacerles pasar controles sanitarios semanales, cobrarles impuestos y cuotas de la Seguridad Social y dejarlas inermes a la disposición de proxenetas, chulos y clientes, allí donde nadie sabrá qué les sucede. Buena solución para la mala imagen de la ciudad, que ya el Ayuntamiento de Barcelona está habilitando, y que colmará los mejores deseos de las mafias de la prostitución.

Y ya que, según el Gobierno, es imposible aprobar la abolición que el feminismo exige en España desde hace 150 años (en tal reclamación llevamos mucha anticipación a Suecia –aunque nuestro esfuerzo haya obtenido menos resultado–, cuando desde Concepción Arenal hasta mi abuela esa era la única opción posible para los defensores de la libertad de todos los seres humanos), es mejor que, mientras tanto, las mujeres prostituidas entren en el censo de los trabajadores y quizá hasta se creen cursillos de formación profesional como para otros oficios. Así lo defiende el señor Tardà, y el señor Tardà es un hombre honrado.
Me alegro de que mi abuela haya muerto únicamente porque así no puede oír semejante propuesta de quien se cree de izquierdas.

Fuente: elPeriódico.com

02/10/2009 GMT -6

La cruz de la puta

piezasdeaocho @ 13:39

28 de septiembre de 2009

Al leer el mail sobre del nombramiento de personalidad destacada en DDHH, me hizo recordar un llamado de teléfono hoy a la tarde a mi casa, era para avisarme que “Luisa”, mujer que esta siendo prostituida desde sus 15 años hasta ahora que tiene 60 años, en plaza flores, esta con una anemia galopante (palabras textuales y graficante),.
“Luisa” no solo tiene anemia, tiene chagas, tiene problemas de corazón, tiene VIH/sida hace más de 9 años, y la prostituye, la viola, la tortura, el hambre, la pobreza, la omisión, la indiferencia y el “trabajo sexual”.
“Luisa” hoy 28 de septiembre 2009 no esta hospitalizada (necesita transfusión de sangre urgente) porque no hay cama en el hospital del bajo flores donde apenas puede llegar después de tomar dos colectivos desde su casa. No hay una cama para ese cuerpo atravesado de violencia y enfermo pueda curarse, pero sí estaba un banco vacío esperándola en plaza flores para que ejerza de puta.
Plaza flores esta siendo el cementerio de muchas mujeres prostituidas, que no pueden huir de ese campo de concentración a cielo abierto, donde solo encuentran la libertad cuando mueren.
“Luisa” habla despacio, camina lento, su cuerpo es flaco y frágil, cuando le dan el alta en el hospital, ella no tiene el privilegio de ir a su casa, tiene que venir a la plaza flores, allí la están esperando sus violadores–torturadores para prostituirla, porque saben que ella no puede decir NO, que ella es una mujer hambreada.
¿Puedo yo contarle a “Luisa” que van a premiar a la mujer que fortalece, promueve, incentiva, la tortura que ella esta padeciendo?
¿Puedo yo contarle a “Luisa” que la señora legisladora Gabriela Alegre, que nunca la vio caminando por la plaza flores premia a los torturadores–prostituyentes de ella?
Qué la señora legisladora Gabriela Alegre y a las demás legisladoras/es nunca le dijeron la frase que “Luisa” como puta y viviendo con VIH/sida escucha a diario ¿“cuanto sin forro”? ese forro que el sindicato le da como única respuesta a todas sus necesidades.
En este campo de concentración (prostitución) los cuerpos no solo es el campo de acción directo de torturas, sino que además son psicológicas, por ellos el 90%, de las mujeres prostituidas terminan alcohólicas, empastilladas, inducidas al suicidio, y asesinadas.
Argentina tiene como practica la desaparición de personas, la mutilación de los cuerpos, y ahora la premiación a la tortura.
Decir que la señora Elena Reynaga es premiada es equivocarnos, los premiados son los torturadores, los violadores que además son prostituyentes, premian a una central de fiolos argentinos, premian a la violación masiva de mujeres, premian los derechos humanos de los torturadores.
Me pregunto ¿para cuando los premios a Masera, Videla, y a Astid?, para cuando el premio como persona destacada en los derechos humanos a Adolfo Hittler señoras y señores legisladores?,
Ante este premio solo me queda por decir:
“aun muerta el cuerpo me sigue doliendo”
Sonia Sánchez
Ninguna mujer nace para puta

Fuente: Blog de Sonia Sánchez

19/03/2009 GMT -6

Noruega propone multas y penas de cárcel para los "clientes" de prostitutas

piezasdeaocho @ 10:10

18 ABRIL 2008
-----------------

El Gobierno de Noruega ha propuesto hoy un proyecto de ley con el que se podrá multar con penas económicas o con un período de cárcel de hasta un año de duración a los clientes de prostitutas, en un intento para acabar con el tráfico de mujeres, y comunicó que la ley también se aplicará a sus ciudadanos en el extranjero, aunque la ley todavía tiene que aprobarla el Parlamento. "La gente no es mercancía, y criminalizar la compra de servicios sexuales los hará menos atractivos para los traficantes de personas que miren a Noruega", dijo en un comunicado el ministro de Justicia, Knut Storberget.

Fuente: EcoDiario

22 NOVIEMBRE 2008
-----------------------

La contratación de prostitutas en Noruega será castigada con multas y hasta dos años de cárcel

El Gobierno aportará 1,1 millones para apoyar a estas mujeres cuando la ley entre en vigor

El Odelsting (Cámara Baja) del Parlamento noruego aprobó a última hora de la noche del jueves una propuesta del Gobierno para criminalizar la prostitución a partir del 1 de enero de 2009. La moción, que castiga a los clientes, fue apoyada por el Partido Laborista del primer ministro, Jens Stoltenberg, y sus socios, el Partido de Centro y el Partido de la Izquierda Socialista, así como por el opositor Partido Popular Cristiano.

La contratación de servicios de prostitutas adultas será penada con multas, prisión de hasta 6 meses o una combinación de ambos, mientras que en el caso de prostitutas menores de edad las penas serán de hasta 2 años de cárcel.

LA DERECHA SE OPONE*

El intenso debate, que duró más de once horas, finalizó cerca de la medianoche, entre las protestas de los principales grupos políticos de la oposición, que criticaron la rapidez con que se ha tramitado la ley y la ausencia de una política social. El populista-derechista Partido del Progreso denunció que la situación de las prostitutas irá a peor y que muchas seguirán trabajando bajo tierra.

Cabe significar que el Gobierno noruego aprobó la semana pasada una ayuda de 10 millones de coronas noruegas (1,1 millones de euros) para ayudar a las prostitutas en cuanto la ley entre en vigor.

Estudio del sector

Las autoridades han encargado además a la fundación noruega FAFO que elabore un estudio sobre los ambientes de prostitución en el país antes de enero y una evaluación de la ley una vez que haya entrado en vigor.

La moción del Gobierno noruego deberá aún ser aprobada por el Lagting (Cámara Alta), aunque se considera un mero trámite, ya que normalmente éste se limita a sancionar las leyes adoptadas por el Odelsting.

Suecia fue el primer país en criminalizar la prostitución en el año 1999.
>EFE

Fuente: DEIA.com

*A excepción de los cristianos porque no les quedó otra.

20/10/2008 GMT -6

Comunicado de la Secretaría de la Mujer del Partido Comunista Español

piezasdeaocho @ 23:08

Una forma extrema de violencia de género

Por Maite Mola / 24 sep 08

Hemos conocido a través de los medios de comunicación la existencia de un borrador sobre el tráfico de mujeres que la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, presentó, en su denominado plan para luchar contra la explotación sexual, con intención de que el proyecto esté listo antes de final del año 2008, para que entre en vigor en 2009.

Al parecer los objetivos son cuatro, sensibilizar a la ciudadanía, fijar políticas de cooperación con otros países para combatir sus causas, garantizar la seguridad de las mujeres para que denuncien y elaborar una política integral.

Desde la Secretaría de la mujer del PCE, nos hacemos ecos de las críticas realizadas por diferentes organizaciones de mujeres, basadas en que un plan contra la trata es insuficiente. La trata es una forma agravada de prostitución, pero hay que abordar el problema de la prostitución en su conjunto.

La prostitución es una de las formas más graves de violencia hacia las mujeres, hacia todas las mujeres prostituidas, y un anclaje de la sociedad patriarcal, contra el que hay que luchar sin atajos. Es inconcebible que en España no existan medidas contra los mal llamados proxenetas y clientes, y contra los medios de comunicación que se lucran con anuncios de venta del cuerpo de las mujeres.

Desde esta Secretaría instamos al Ministerio de Igualdad a abordar con valentía este gravísimo problema, y a abordar la prostitución en su conjunto, haciendo una ley similar a las ya existentes en algunos países europeos, donde se defiende a las mujeres prostituidas y se sanciona a todos los que se lucran de su venta como objetos y a los compradores de carne humana.

Fuente: pce.es

11/10/2008 GMT -6

Sobre la abolición de la prostitución y la cohesión de las y los comunistas en torno a este tema

piezasdeaocho @ 12:10

RESOLUSIÓN APROBADA EN EL XVII CONGRESO DEL PCE / 26 Jun 05

Primero. La prostitución actual se caracteriza:

§ por ser una cuestión de género: somos las mujeres quienes ocupamos el lugar del sujeto prostituido.
§ por ser un problema de clase: la mayoría de las mujeres prostituidas están en situación de exclusión económica y social.
§ por ser un fenómeno globalizado: nos hallamos ante un mercado muy estructurado, monopolizado por las organizaciones del proxenetismo a escala mundial, que se nutre de mujeres inmigrantes procedentes de países con graves problemas económicos, sociales y políticos.

Segundo. El debate de la prostitución resulta complejo porque se ha introducido de manera perversa e interesada la afirmación de que “existe una prostitución voluntaria y una prostitución forzada”, afirmación impulsada por los lobbys económicos beneficiarios de este gran negocio, los Estados interesados en repartirse parte de los suculentos ingresos que ésta genera, y por la adhesión de algunos grupos de mujeres, cuestión ésta que han utilizado algunas centrales sindicales y organizaciones políticas para justificar su posición reglamentarista.

Esta afirmación da carta de naturaleza a la desigualdad existente entre hombres y mujeres porque obvia lo esencial, que es que toda prostitución es una práctica masculina idéntica que ratifica nuestra subordinación y que, consentida socialmente, legitima la aceptación de un mercado de cuerpos de mujeres al servicio y para el consumo “a la carta” de los prostituidores, ahora llamados clientes.

El mercado ha de tener límites y uno de ellos es el respeto a los derechos humanos de las mujeres.

Tercero. El Partido Comunista de España se declara contrario a cualquier forma de explotación y esclavitud de los seres humanos y, por tanto, a la reglamentación de la prostitución como modo de legitimación de la violencia contra las mujeres.

Fuente: pce.es

05/10/2008 GMT -6

Eurodiputados nórdicos piden al Parlamento un compromiso contra el comercio sexual

piezasdeaocho @ 22:58

Por Ramón R. Lavin
27/09/2008 - Bruselas

Un grupo de parlamentarios de izquierdas de los países nórdicos del Parlamento Europeo (PE) han enviado una carta abierta a su presidente, Hans-Gert Poettering, pidiendo un compromiso firme de su institución para que no se utilicen hoteles en Estrasburgo que toleran la presencia de prostitutas.

Esta carta firmada por 37 eurodiputados, en gran parte daneses, suecos y finlandés del partido Socialista Europeo, del partido liberal y de los Verdes y sólo dos diputadas del Partido Popular, una sueca y una finlandesa, pide al presidente del PE, que “utilice sólo hoteles en Estrasburgo que hayan dado la garantía de que no están implicados en el comercio sexual, con un compromiso de su dirección”.

El Consejo de parlamentarios nórdicos, fundado en 1952, adoptó una medida similar sobre la prostitución en los hoteles en 2006, ahora desean llevarlo a cabo también en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. La prostitución es legal en Dinamarca y Finlandia. En Suecia es legal la venta pero no el derecho de compra del sexo.

Los hoteles niegan que entre sus servicios se incluya esta actividad, aunque no pueden asegurar que algunas pequeñas casas de clientes ofrezcan algunos de estos servicios. Las historias y las anécdotas sobre el tema son abundantes en el entorno del PE, en sus sesiones mensuales en Estrasburgo, aunque no existen pruebas claras.

Una ONG, 'El movimiento por el nido', contraria a la prostitución y que trata de ayudar a las exprostitutas, de Estrasburgo, estima que “el PE no tienen impacto en la prostitución de la calle de su ciudad”. “Los europarlamentarios no están interesados por las prostitutas de la calle, prefieren “call-girls, escort-girls, de otro nivel y eso se encuentra fácilmente con una llamada telefónica”, declaraba Isabelle Collot, miembro de esta ONG.

Fuente: Expansión.com

12/06/2008 GMT -6

El PRD perdió su rumbo

piezasdeaocho @ 00:04

Por Sara Lovera López*

México DF, 26 junio 07 (CIMAC).- En las zonas de tolerancia se ejerce la explotación sexual, el secuestro, el maltrato, la violencia a las que ahí son obligadas a "trabajar": las mujeres.

“Y en las zonas de tolerancia ¿qué buscan? No se pretende que sólo se limite a esa zona, ¿no es en realidad la formación de un gueto que viola de facto todo derecho humano vigente? ¿Acaso se desconoce que las zonas de tolerancia están estrechamente ligadas a las redes de explotación y a la trata de personas, de lo cual sólo se beneficia el sistema neoliberal y capitalista que nos imponen los de arriba?”

Este es un párrafo elaborado por un grupo de mujeres de Apizaco que llegaron al zócalo capitalino a protestar porque Reyes Ruiz Peña, presidente municipal, busca crear una zona de tolerancia en ese pueblo de Tlaxcala.

La prostitución es el lugar de mayor opresión y violencia que existe para las mujeres.

Pretender legalizarla es consentir la violencia extrema contra las mujeres, es “regular” el trabajo que ellas y otros muchos hombres realizan. Atrás pareciera que está el deseo neoliberal de que paguen impuestos y certificar que en este país se admite un negocio donde el objeto de compra venta es el cuerpo de las mujeres.

Se trata sin duda de un asunto polémico. Y no por moralina, sino porque los perredistas de la Ciudad de México perdieron el rumbo. Hace al menos 3 años que en el Congreso se lucha por la aprobación de una ley de trata que garantice los derechos humanos de las personas explotadas sexualmente. ¿Puede un Estado admitir esta explotación, como lo ha hecho, y dar una salida equivocada?

A frenar la trata, la pornografía infantil, a eso y no a otra cosa debía dedicarse el trabajo legislativo. Tenemos suficiente información que hace urgente atender el problema. Si se legaliza, dice Teresa Ulloa, estarán contentos los negociantes que se embolsan cada año más de 5 mil millones de pesos por el uso, abuso, tráfico de migrantes y trata de personas, con fines de explotación sexual.

Un número creciente son niñas y niños. Un negocio del crimen organizado. Un negocio conocido, estudiado, con focos rojos. Se sabe que las casi niñas que se prostituyen en la zona centro de la ciudad precisamente son tratadas desde Tlaxcala. ¿Por qué será que no se puede ver desde ese lugar terrible de la violencia contra las mujeres el problema de la prostitución? ¿Por qué, me pregunto, se echa por la borda una postura abolicionista que ha caracterizado a la historia de este país?

Me dirán que, entonces, ¿qué hacemos? Y cómo no saberlo: hay que perseguir a los lenones, desde los de negocio en las calles, de la trata de mujeres jóvenes, indígenas, cuya ruta estudió hace una década, en la Ciudad de México, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. ¿Porqué no poner freno a la trata? ¿Por qué no blindar la explotación?

Las mujeres que pintaron una manta con esmalte de uñas, pidiendo a gritos que no se las confine y no se las excluya, dicen que son “trabajadoras sexuales libres” de Apizaco y que se oponen, se oponen con la sabiduría del ser humano que sabe que se conspira contra sus libertades fundamentales.

Y no se trata de una contradicción, es una demanda de un grupo organizado que ha eliminado el control y que ejerce la prostitución libremente, pero advierte que se trata una legalización o reglamentación hipócrita, que en el fondo quiere confinarlas para siempre a una actividad “legal”, pero vergonzante para quienes la legalizan.

Yo creo que la propuesta no resiste un análisis de Derechos Humanos y en cambio habría que perseguir al crimen organizado que trata con las mujeres, las niñas y los niños; crear mecanismos de reinserción social reales, que alienten el empleo bien pagado; que prohíba el comercio sexual en los negocios de unos cuantos, que penalice a los clientes y los persiga; que evite el secuestro y el mal trato; que realice programas de buen trato y dignificación de estas mujeres confinadas a la peor de todas las violencias consentidas por el sistema.

Porqué los señores del PRD no se ponen a trabajar para distribuir el presupuesto, edificar escuelas y bibliotecas, capacitación a funcionarios a fondo y no talleres superficiales, en fin la lista de acciones que están en la Ley de Acceso a Una Vida sin Violencia para las Mujeres, es todo un programa que debía ponerse en marcha y no dar salidas neoliberales y esas sí, de derecha.

Una zona de tolerancia en el Distrito Federal para excluir a las mujeres que están atrapadas en la prostitución, sin un plan de fondo, es una medida reaccionaria y contra las mujeres.


* Periodista y feminista mexicana, reportera en los diarios El Día, unomásuno y La Jornada, candidata en 2005 al Premio Nobel Mil Mujeres por la Paz.

Fuente: cimacnoticias

27/05/2008 GMT -6

Fundación Alternativas propone dar papeles a las 600.000 inmigrantes en situación de prostitución en España

piezasdeaocho @ 10:58

Un informe pide el cierre de los locales de "alterne", la ilegalización de sus asociaciones y la responsabilidad penal de los "clientes"

MADRID, 1 Feb. (EUROPA PRESS)

La Fundación Alternativas presentó este jueves un informe en Madrid que bajo el título 'Prostitución y políticas públicas: entre la reglamentación, la legalización y la abolición', propone entre otras medidas para erradicar el fenómeno, la regularización de las 600.000 inmigrantes que, según el mismo texto, ejercen la prostitución en España.

El trabajo, elaborado por el catedrático de la Universidad de Extremadura, Pedro Brufao, y presentado por el vicepresidente de Fundación Alternativas, Nicolás Sartorius, estima que en el país hay entre 300.000 y 600.000 prostitutas, el 85% de las cuales son extranjeras, procedentes de "países empobrecidos" y "explotadas por mafias" generalmente de origen rumano, ruso, búlgaro y ucraniano.

"Tienen encima la espada de Damocles de la expulsión", declaró Brufao, por lo que, en su opinión, el Estado debe "regularizar la situación [que no la prostitución]" de estas mujeres "aún a riesgo de fraude" y crear los "mecanismos para que tengan una alternativa" de vida. Una vez completado este proceso, habrá que "expulsar a quienes quieran seguir con la prostitución y no acepten este gran ofrecimiento de la sociedad española", apostilló.

Sin embargo, reconoció las dificultades e impedimentos que, hoy por hoy, tendría un proceso como el que sugiere: ya "no sólo" porque la española es "una economía que se encuentra en un momento incierto", sino por "el problema añadido del efecto llamada en otros países de la Unión Europea para las prostitutas y la reagrupación familiar" que supondría "multiplicar por dos o por tres" la cifra de personas que obtendrían 'papeles'.

No en vano, España es uno de los diez países que aún no ha firmado la Convención del Consejo de Europa contra la Trata de Personas con fines de Explotación que entra hoy en vigor, según Brufao, "quizá por evitar la regularización masiva de esas miles de mujeres".

El otro pilar de las medidas propuestas por el autor del estudio es "el cierre y decomiso" de los "más de 3.600 clubes, casas o burdeles que se cree que existen" y donde ejerce el 85% de las prostitutas, lo que a juicio de Brufao prueba que en España "la prostitución está organizada y organizada por mafias".

Pese a ello, el autor sostiene que "el cliente es el mayor prostitudor" por lo que aboga la inclusión del 'consumidor' como "responsable penal" mediante una reforma del Código Penal junto al "rufián o proxeneta".

En paralelo, el informe plantea la "ilegalización" de todas las asociaciones de representación de los gestores de prostíbulos, como "la Asociación Nacional Española de Locales de Alterne (ANELA)", ya que a juicio del autor "una asociación tiene que tener fines lícitos" y "la explotación" no lo es.

LAS PREFIEREN RUBIAS

Todas estas medidas no servirán, siempre según el autor, si no se produce un cambio en la mentalidad española, que, en un 90% de los casos considera que la prostitución "tiene que estar ahí porque hace una función social que responde a la necesidad del varón", sin entender que "la prostitución no es un trabajo, porque no puede haber derechos laborales si no hay derechos fundamentales" y de ella "no puede decirse que es voluntaria en ningún caso porque siempre hay detrás una presión (...) del tipo que sea".

El estudio concluye que la edad media de iniciarse en el mundo de la prostitución son los 14 años. A partir de ese momento, las mujeres (sólo un 7% son hombres, transexuales y travestis) generan de media, diariamente, unos 123 euros, de forma que el global del negocio mueve en España cada año 18.000 millones de euros. En la Costa Mediterránea "tienen 30 servicios de media al día, lo que significa 15 horas sin parar", apostilló Brufao.

"Están siendo explotadas", añadió el autor, tras explicar que las mafias mantienen a las chicas 21 días en cada club y las trasladan de local y ciudad, a veces incluso de país, aprovechando el momento en que se encuentran con la menstruación "con el fin de que no baje la rentabilidad y aumente su aislamiento".

Respecto a los 'clientes', "los españoles las prefieren blancas y rubias", según Brufao. En 2003, más de la cuarta parte de los hombres de entre 18 y 49 años había pagado a cambio de sexo. En Baleares, en el mismo periodo, el porcentaje fue del 40%. El "perfil social es muy variado" y según el estudio, a la prostitución de calle recurren "varones de mediana edad, obreros y con pocos estudios; jubilados y casados de mediana edad". En pisos y burdeles la clientela es "de clase media alta, de todas las profesiones".

Fundación Alternativas, organización afín al PSOE, nació en 1997 con el objetivo de ser punto de reflexión, análisis y definición de nuevas ideas, dirigidas al encuentro de los ciudadanos y del conjunto de la sociedad. Además, tiene el fin de hacer propuestas a los partidos políticos y otros actores económicos y sociales con la intención de que éstos las incorporen a la toma de decisiones (www.falternativas.org).

Fuente: Europa Press

15/06/2007 GMT -6

La pornografía es asunto de la izquierda

piezasdeaocho @ 12:03

Por Gail Dines y Robert Jensen

El feminismo antipornografía está acostumbrado a los insultos de la izquierda. Una y otra vez se nos dice que estamos en contra del sexo, que somos remilgados, simplistas, políticamente naif, distrayentes, y cerrados de cabeza. Las críticas más crudas no dudan en sugerir que la cura para estos achaques se encuentra en, cómo diríamos, una vida sexual plena.

Además de las calumnias, nos enfrentamos constantemente a una pregunta: ¿por qué "malgastamos" nuestro tiempo en el asunto de la pornografía? Puesto que somos anticapitalistas y antiimperialistas de izquierda así como feministas, ¿no deberíamos concentrarnos en las muchas crisis políticas, económicas y ecológicas (la guerra, la pobreza, el calentamiento global, etc.)? ¿Por qué gastaríamos parte de nuestras energías intelectuales y organizativas durante las últimas dos décadas fomentando la crítica feminista de la pornografía y de la industria de la explotación sexual?

La respuesta es simple: estamos contra la pornografía precisamente porque somos tanto izquierdistas como feministas.

Como izquierdistas, rechazamos el sexismo y el racismo que satura la pornografía comercializada en masa de hoy en día. Como izquierdistas, rechazamos la mercantilización capitalista de uno de los aspectos más básicos de nuestra humanidad. Como izquierdistas, rechazamos la dominación de los medios y la cultura por multinacionales. Los feministas antipornografía no piden a la izquierda que acepte una nueva manera de mirar al mundo sino que demandan consistencia en el análisis y en la aplicación de principios.

Siempre nos ha resultado extraño que tantos en la izquierda rechacen sistemáticamente comprometerse en una crítica antipornográfica sostenida y concienzuda. Todo esto resulta particularmente lamentable en un momento en el que la izquierda ansía conectar con el público; una crítica de la pornografía basada en un feminismo radical y un análisis de izquierda que se contraponga a la moralina de derechas sería parte de una efectiva estrategia organizativa.

Análisis izquierdista de los medios

Los izquierdistas examinan los grandes medios de comunicación como un lugar en el que la clase dominante trata de crear e imponer definiciones y explicaciones del mundo. Sabemos que las noticias no son neutrales, que los programas de entretenimiento son algo más que diversión y juegos. Son lugares en los que se refuerza la ideología, donde se expresa el punto de vista de los poderosos. Ese proceso es siempre una lucha; a los intentos de las clases dominantes de definir el mundo se les pueden ofrecer, y se les ofrece, resistencia. El término "hegemonía" se usa típicamente para describir ese proceso del que siempre se protesta, el modo en el que la clase dominante trata de asegurar el control sobre la construcción de significado.

La crítica feminista de la pornografía es consistente con (y, para muchos de nosotros, emana de) un análisis ampliamente aceptado en la izquierda sobre ideología, hegemonía y medios de comunicación, lo que conduce a la observación de que la pornografía es al patriarcado lo que la televisión comercial es al capitalismo. Pero cuando se trata de pornografía, muchos en la izquierda parecen olvidar la teoría de la hegemonía de Gramsci y aceptan el argumento autocomplaciente de que la pornografía es mera fantasía.

Aparentemente, el lugar común que es la percepción por parte de la izquierda de que las imágenes de los medios pueden ser herramientas para legitimizar las desigualdades, es válida para un análisis de la CBS o la CNN, pero se evapora cuando la imagen es la de una mujer a la que le clavan un pene en su garganta con tanta fuerza que tiene arcadas. En ese caso, por motivos sin aclarar, se supone que no debemos tomarnos en serio las representaciones pornográficas o verlas como unos productos cuidadosamente producidos dentro de un sistema más amplio de desigualdades de género, raza y clase. Aparentemente el valioso trabajo llevado a cabo por los críticos de los medios sobre la política de producción no tiene peso para la pornografía.

La pornografía es una fantasía, hasta cierto punto. Igual que los programas de policías de la televisión, que aseveran la nobleza de los policías y los fiscales como protectores de la gente son fantasía. Igual que las historias de Horatio Alger sobre las recompensas al trabajo duro en el capitalismo son mera fantasía. Igual que las películas que representan a los árabes sólo como terroristas son fantasía.

Todos esos productos mediáticos son criticados por la gente de izquierda precisamente porque el mundo de fantasía que crean es una distorsión del mundo real en el que vivimos. La policía y los abogados a veces buscan la justicia, pero también hacen respetar la ley del poderoso. Hay personas que en el capitalismo prosperan como resultado de su duro trabajo, pero el sistema no proporciona una vida decente a todo el que trabaja duro. Un pequeño número de árabes son terroristas, pero eso oscurece tanto el terrorismo de los poderosos en la América blanca como la humanidad de la gran mayoría de los árabes.

Esas fantasías también reflejan cómo quieren que se sienta la gente subordinada los que están en el poder. Las imágenes de negros felices en las plantaciones hacían sentir a los blancos más seguros y pretenciosos en su opresión de los esclavos. Las imágenes de trabajadores contentos calman los miedos capitalistas hacia la revolución. Y los hombres atienden sus complejos sentimientos sobre la tóxica mezcla de sexo y agresividad de la masculinidad contemporánea buscando imágenes de mujeres a las que les gusta el dolor y la humillación.

¿Por qué tanta gente en la izquierda parece asumir que los pornógrafos operan en un universo diferente al del resto de los capitalistas? ¿Por qué ha de ser la pornografía la única vía de representación producida y distribuida por multinacionales que no sería un vehículo para legitimar las desigualdades? ¿Por qué los pornógrafos serían los únicos capitalistas de los medios de comunicación que son rebeldes que buscan subvertir sistemas hegemónicos? ¿Por qué los pornógrafos se ganan la vista gorda de tanta gente de izquierdas?

Después de años de enfrentarnos a la hostilidad de la izquierda en público y en la prensa, creemos que la repuesta es obvia. El deseo sexual puede restringir la capacidad de la gente para el razonamiento crítico (especialmente los hombres en el patriarcado, donde el sexo no va solo de placer sino de poder). La gente de izquierda (en particular los hombres de izquierda) debe superar la obsesión con enrollarse.

Analicemos la pornografía no como sexo sino como medio de comunicación. ¿Adónde llegaremos?

Medios de comunicación comerciales

Las críticas hacia el poder de los medios de comunicación comerciales son omnipresentes en la izquierda. Gente de izquierda con proyectos políticos muy diferentes pueden unirse para censurar el control de los conglomerados sobre las noticias y la programación de entretenimiento. Por la estructura del sistema, se da por hecho que esas empresas crean una programación que responde a las necesidades de anunciantes y elites, no de la gente ordinaria.

Sin embargo cuando se habla de pornografía, este análisis sale volando por la ventana. Escuchando a tantos en la izquierda defender la pornografía, uno pensaría que el material está hecho por esforzados artistas trabajando sin descanso en solitarios desvanes para ayudarnos a entender los misterios de la sexualidad. No hay nada más lejos de la realidad; la industria de la pornografía es solo eso: una industria, dominada por las compañías de producción pornográfica que crean el material, con empresas mayoritarias lucrándose con su distribución.

Es fácil escuchar las conversaciones de los pornógrafos: tienen una revista del oficio, Adult Video News. Las conversaciones que se encuentran allí no tienden a concentrarse en el potencial transgresor de la pornografía o la naturaleza polisémica de los guiones sexualmente explícitos. Hablan de (qué sorpresa) beneficios. Las historias de la revista no reflejan una conciencia crítica sobre casi nada, en particular género, raza y sexo.

Andrew Edmond (presidente y ejecutivo de Flying Crocodile, una compañía de pornografía en Internet con un valor de 20 millones de dólares) lo dijo francamente: "Mucha gente se distrae del modelo empresarial por [el sexo]. Es un mercado tan sofisticado y variado como cualquier otro. Funcionamos como cualquier otra compañía de los 500 de Fortune".

Las productoras (desde las grandes como Larry Flynt Productions hasta las pequeñas productoras informales) actúan predeciblemente como grandes empresas del capitalismo, buscando maximizar la cuota de mercado y los beneficios. No tienen en cuenta las necesidades de la gente o los efectos de sus productos, no más que otros capitalistas. Dar un toque romántico a los productores pornográficos tiene tanto sentido como darle un toque romántico a los ejecutivos de Viacom o Disney.

Cada vez más, las grandes empresas de comunicación también obtienen beneficios. Hugh Hefner y Flynt tuvieron que pelear para ganarse el respeto en los salones del capitalismo, pero hoy la mayoría de los beneficiarios de la pornográfía son grandes corporaciones. A través de la propiedad de las compañías de distribución por cable y de servicios de Internet, las grandes compañías que distribuyen pornografía también distribuyen programación comercial. Un ejemplo es News Corp. Propiedad de Rupert Murdoch.

News Corp. es un accionista mayoritario de DirecTV, que vende más películas pornográficas que Flynt. En 2000, el New York Times informó de que los 8,7 millones de subscriptores de DirecTV gastan unos 200 millones de dólares al año. Entre los demás holdings de medios de comunicación propiedad de News Corp. están las redes de TV por cable y por emisión de la Fox, Twentieth Century Fox, el New York Post y TV Guide. Bienvenidos a la sinergia: Murdoch también es propietario de Harper Collins, que publicó el libro superventas de la estrella del porno Jenna Jameson How To Make Love Like A Porn Star [Cómo Hacer el Amor Como una Estrella del Porno, N. del T.].

Cuando Paul Thomas aceptó el premio al mejor director en la entrega de premios de la industria del porno de 2005, hizo un comentario sobre la corporativización de la industria bromeando: "Solían pagarme los italianos con dinero en efectivo. Ahora me paga un judío con un cheque". Sin fijarnos en la tosca referencia étnica (Thomas trabaja principalmente para Vivid, cuya cabeza es judía), quería decir que lo que una vez fue una empresa financiada en gran parte por la mafia ahora es otra corporación.

¿Qué piensa la gente de izquierda de las corporaciones? ¿Queremos que nuestra cultura la construyan ejecutivos de las corporaciones hambrientos de beneficios?

Mercantilización

Hace tiempo que se sabe en la izquierda que uno de los aspectos más insidiosos del capitalismo es la mercantilización de todo. No hay nada que no se pueda vender en el juego de acumulación sin fin del capitalismo.

En la pornografía, hay mucho más en juego, lo que se mercantiliza es crucial para nuestra percepción del ser. Sea cual sea la sexualidad o la visión de la sexualidad que tenga una persona, prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que es un aspecto importante de nuestra identidad. En la pornografía, y más en general en la industria del sexo, la sexualidad es un producto más para empaquetar y vender.

Cuando aparecen estás cuestiones, los izquierdistas pro-pornografía a menudo se apresuran a explicar que las mujeres en la pornografía han elegido ese trabajo. Aunque en toda discusión sobre elegir se tienen que tener en consideración las condiciones bajo las que uno elige, no discutimos que esas mujeres en efecto elijan, y como feministas respetamos esa elección y tratamos de comprenderla.

Jenna JamesonPero, hasta donde nosotros sabemos, nadie de izquierdas defiende los medios de comunicación capitalistas (o cualquier otra empresa capitalista) señalando que los trabajadores consienten en hacer sus trabajos. La gente que produce contenidos para los medios de comunicación, o cualquier otro producto, consiente en trabajar en tales empresas, bajo diferentes obligaciones y oportunidades. ¿Y qué? La crítica no es hacia los trabajadores sino hacia los propietarios y la estructura.

Fíjense en la estrella más grande de la industria, Jenna Jameson, que parece controlar su vida de negocios. Sin embargo en su libro cuenta que fue violada de adolescente y describe las maneras en la que la prosituían hombres a lo largo de su vida. Su desesperación por dinero aparece también cuando intentó conseguir un trabajo como bailarina de strip-tease pero parecía demasiado joven: se metió en un baño y se arrancó la ortodoncia con unos alicates. También describe su abuso de las drogas y se lamenta de la cantidad de amigos de la industria que perdió con las drogas. Y esta es la mujer de la que se dice que es la más poderosa en la industria pornográfica.

Tal y como entendemos el análisis de izquierda, el interés no está en decisiones individuales sobre cómo sobrevivir en un sistema que mercantiliza todo y nos roba las oportunidades de controlar nuestra vidas. Se trata de luchar contra el sistema.

Racismo

Según han ido despareciendo de los medios de comunicación las formas más descaradas y desagradables de racismo, la gente de izquierda continúa señalando que aún perduran formas de racismo más sutiles, y que su constante reproducción a través de los medios es un problema. La raza importa, y la representación de la raza por parte de los medios de comunicación importa.

La pornografía es el único género en el que el racismo manifiesto se sigue aceptando. No es un racismo sutil, codificado, sino un racismo a la antigua usanza de los EEUU: representaciones estereotipadas del semental negro, la salvaje mujer negra, la latina caliente, la tímida geisha asiática. Los vendedores de pornografía tienen una categoría especial, "interracial", que permite a los consumidores encontrar las posibles combinaciones de personajes y escenarios racistas.

El racismo de la industria está tan generalizado que pasa en gran medida desapercibido. En una entrevista con el productor del DVD "Black Bros and Asian Ho's" [Hermanos negros y putas asiáticas. N. del T.] uno de nosotros le preguntó si alguna vez le habían criticado por el racismo de tales películas. Dijo: "no, son muy populares". Repetimos la pregunta: populares, sí, pero, ¿la gente critica alguna vez el racismo? Nos miraba incrédulo; la pregunta aparentemente nunca se le había pasado por la cabeza.

Sin embargo dense una vuelta por una tienda de pornografía, y está claro que la justicia racial no es algo central para la industria. Se suelen pedir películas tipo "Black Attack Gang Bang" [Películas en las que una mujer es penetrada por un grupo de negros. N. del T.] "¡Mi misión es encontrar las nenas blancas más lindas para que unos negros con una buena polla le den fuerte y la follen en grupo hasta sacarla del pueblo!" Sería interesante ver a un izquierdista pro-pornografía argumentar a una audiencia no blanca que tales películas no están relacionadas con la política de la raza y la superioridad blanca.

Los productores más grandes como Vivid utilizan principalmente mujeres blancas; la cara oficial de la pornografía es abrumadoramente blanca. Sin embargo, paralelamente a este género existe un material más agresivo en el que aparecen con más frecuencia mujeres de color. Como nos dijo una mujer negra de la industria, "éste negocio es racista", desde cómo la tratan los productores para pagarle diferenciales hasta las conversaciones diarias que escucha por casualidad en el estudio.

Sexismo

La pornografía heterosexual comercializada en masa contemporánea (el grueso del mercado del material sexualmente explícito) es un lugar donde se crea y distribuye un significado particular del sexo y el género. El mensaje ideológico central de la pornografía no es difícil de discernir: las mujeres existen para dar placer sexual a los hombres, independientemente de la forma en que los hombres quieran ese placer, sin importar qué consecuencias tenga para las mujeres. No es sólo que las mujeres existan para el sexo, sino que existen para el sexo que quieren los hombres.

A pesar de las afirmaciones naif (o poco sinceras) de que la pornografía es un vehículo para la liberación sexual de la mujer, el grueso de la pornografía comercializada en masa es increíblemente sexista. Desde el feo lenguaje que se utiliza para describir a las mujeres, hasta las posturas de subordinación, hasta las propias prácticas sexuales: la pornografía es implacablemente misógina. A medida que la industria "madura" el género más popular de películas, llamadas "gonzo", continúa rebasando los límites de degradación y crueldad hacia las mujeres. Los directores reconocen que no están seguros de adónde llevarlos desde el nivel actual.

Esta misoginia no es un rasgo idiosincrásico de unas cuantas películas marginales. Basándonos en tres estudios sobre el contenido de los vídeos y DVD pornográficos de la última década, concluimos que el odio hacia las mujeres es lo principal en la pornografía contemporánea. Si quitamos todos los vídeos en los que a una mujer se le llama puta, coño, guarra o zorra, los estantes quedarían desnudos. Quitemos cada DVD en el que una mujer se convierte en el objetivo del desprecio de un hombre, y no nos quedaríamos con muchas. La pornografía comercializada en masa no exalta a la mujer y a su sexualidad, sino que expresa desprecio hacia las mujeres y exalta el hecho de expresar ese desprecio sexualmente.

La gente de izquierda típicamente rechaza meras explicaciones biológicas de la desigualdad. Pero la historia del género en la pornografía es la historia del determinismo biológico. Un tema central en la pornografía es que las mujeres son diferentes de los hombres y disfrutan con el dolor, la humillación la degradación; no merecen la misma humanidad que los hombres porque son un tipo diferente de criatura. En la pornografía, no es sólo que las mujeres quieren que las follen de un modo degradante, sino que lo necesitan. La pornografía en el fondo cuenta historias sobre dónde deben estar las mujeres: bajo los hombres.

La mayoría de la gente de izquierda critica el patriarcado y se opone al sistema de dominación por parte del macho. La lucha de género es uno de esos campos de batalla contra la dominación, y por tanto un campo de batalla ideológica. Si se unen el conocimiento de los medios de comunicación con los argumentos feministas sobre igualdad sexual, se obtienen los argumentos antipornografía.

La necesidad de un análisis consistente del poder

Los izquierdistas que por otro lado se sienten orgullosos de analizar los sistemas y estructuras del poder, se pueden transformar en individualistas libertarios extremos cuando se trata de la pornografía. El pensamiento sofisticado y crítico que sustenta lo mejor de la política de izquierda puede ceder a los análisis simplistas, políticamente naif y de diversión que deja a mucha gente de izquierda en el papel de animadores de una industria explotadora. En esos análisis, no se supone que debemos examinar la ideología de la cultura y cómo moldea la percepción que tiene la gente de sus opciones, y debemos ignorar las condiciones bajo las que vive la gente; todo va de libertad de elección individual.

Una crítica de la pornografía no implica que la libertad arraigada en la habilidad del individuo para elegir no sea importante, sino que argumenta en cambio que esos asuntos no se pueden reducir a un solo momento de elección por parte de un individuo. En su lugar, debemos preguntar: ¿Qué significa en realidad libertad dentro de un sistema capitalista que es racista y sexista?

La gente de izquierdas siempre se ha enfrentado a la opinión de los poderosos de que la libertad consiste en aceptar el lugar que ocupa uno en una jerarquía. Los feministas han remarcado que uno de los sistemas de poder que nos oprimen es el género.

Sostenemos que la gente de izquierda que se toma el feminismo en serio debe darse cuenta de que la pornografía, junto con otras formas capitalistas de explotación sexual, sobre todo de mujeres, niñas y niños, por parte de hombres, es inconsistente con un mundo que el que la gente común pueda tomar el control de su propio destino.

Ésta es la promesa de la izquierda, del feminismo, de la teoría crítica de la raza, del humanismo radical: de todo movimiento liberador de la historia moderna.


Gail Dines es profesora de estudios americanos en el Wheelock College de Boston. Se puede contactar con ella en gdines@wheelock.edu. Robert Jensen es profesor de periodismo en la universidad de Texas en Austin. Se le puede localizar en rjensen@uts.cc.utexas.edu. Son coautores junto a Ann Russo de "Pornography: The Production and Consumption of Inequality". Además ambos son miembros del comité organizador provisional del Movimiento Nacional Feminista Antipornografía. Para más información póngase en contacto con feministantipornographymovement@yahoo.com o entre a http://feministantipornographymovement.org/

ZNet | Activism; Viernes 06 de Enero, 2006

Traducido por Miguel Montes Bajo y revisado por Miguel Alvarado

Fuente: ZNet

Seguir leyendo el resto »

21/04/2007 GMT -6

Conservadores, "liberales" auto-proclamados y feministas sexuales radicales - ¿qué es viejo y qué es nuevo?

piezasdeaocho @ 18:35

Por Malin Björk* - Octubre 2002
Traducido por Paula Igareda - Septiembre 2003

Las discusiones sobre la prostitución siempre suelen despertar mucha emoción política –porque es un debate muy político. Está tan centrado en la política sexual y el feminismo como el asunto del aborto y los anticonceptivos. En este contexto, no ayuda que los medios de comunicación, quizá porque conocen tan poco acerca del feminismo, parezcan más interesados en reciclar un viejo argumento y poner en escena su habitual reparto de estereotipos fabricados: la "puta feliz", la "feminista enfadada", la "liberal sexual" y el "conservador molesto". El problema es que el escenario no parece real, y las representaciones están pasadas de moda, porque los actores y el asunto no son los mismos que en el debate sobre la liberalización sexual en la década de los setenta. Para dar una visión de conjunto de los argumentos desde un punto de vista feminista en este debate esencial, es mejor no centrarse en un análisis de los contenidos y valores de los diferentes argumentos, sino tener en cuenta el contexto tan complejo y cambiado, en vez de depender de las viejas representaciones y estereotipos del pasado.

El enfoque moral conservador: "Saca esos condones pegajosos de MI calle"

Si se pudiera encontrar alguna continuidad ideológica, en la que una pudiera al menos trazar algunos paralelismos con los setenta, esta sería las posturas basadas en la moral conservadora, o el conservadurismo sexual general. En esta argumentación, el sexo es visto como algo que pertenece a la esfera privada, y es, por lo tanto, algo que no puede ser observado, ni se puede hablar o incluso discutir sobre ello. La existencia de algo como la "política sexual" no está reconocida. No es necesario decir que las relaciones sexuales desde esta perspectiva sólo son percibidas y aceptadas en su forma heterosexual, preferiblemente en relaciones estables y de larga duración (con un bono extra por parte de la nación si termina en hijos). Esta postura siempre ha causado, y aún lo hace, serias amenazas a las mujeres alrededor del mundo, negándolas el derecho al aborto, perpetuando la persecución a las lesbianas, y controlando seriamente los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres mediante una variedad de prácticas "culturales" y dogmas peligrosos sobre la "normalidad" y alusiones a la biología. Es obvio, por lo tanto, que las mujeres hayan luchado tantas batallas contra estas personas.

Sin embargo, en el debate actual sobre la prostitución se vuelve un poco más complicado si se trata de reciclar la estructura de análisis de los setenta cuando se llega a los "conservadores". Sus compases ideológicos les están haciendo fracasar, y no parecen saber qué responder cuando no pueden cerrar los ojos por más tiempo, y se encuentran frente a la realidad del crecimiento de los mercados del sexo en la Europa actual. Esto es probablemente por lo que los representantes de las fuerzas conservadoras en la Europa actual están proponiendo cosas muy diferentes como respuestas políticas. Las propuestas se extienden desde la penalización tanto a las prostitutas como a los clientes, estableciendo prostíbulos legales (que incluyen la despenalización del proxenetismo), y en algunos casos – penalizando sólo al cliente. A este nivel se podría percibir la confusión general casi cómica en el bando conservador, oliendo su miedo a los líquidos corporales. Sin embargo, son muy importantes el asunto en juego y las diferentes implicaciones muy serias de sus propuestas divergentes. Aunque en ocasiones se discute, algunos realmente muestran intenciones de reducir los mercados del sexo, mientras que otros con doble moral intentan liberalizarlos y extenderlos.

Tan sólo para fijar el cuadro legal: vender sexo es legal o está despenalizado en casi todos los países europeos. Así que cuando algunos conservadores proponen la penalización de la prostitución, es un cambio importante, siendo el objetivo la reducción y/o supresión del sistema de prostitución. Estas son intenciones suficientemente buenas, pero cuando la propuesta de penalización atañe tanto a la mujer que se prostituye como al cliente, no es difícil imaginar quién va a ser perseguido y llevado al departamento de policía una y otra vez : la mujer prostituta, en vez del "respetable" Señor Cualquiera – novio, marido, padre, director ejecutivo, miembro del parlamento, alcalde. Una fuerza policial dominada por hombres no va a salirse de su camino para traer pruebas contra los clientes, cuando es mucho más fácil en términos de investigación policial fijar como objetivo a las mujeres que se encuentran en la prostitución. La prostitución no es una relación de iguales, y se muestra también en la implementación de las leyes en los países que han penalizado tanto al hombre que compra sexo como a la mujer que se prostituye. Generalmente, los efectos de la penalización dan como resultado el aumento de juicios a mujeres prostitutas, mientras que a los hombres se les permite en gran parte marchar libres por el sistema "judicial".

Las dobles morales de algunos conservadores y su rechazo a encargarse de una agenda feminista no pueden ser más obvias que en las propuestas basadas en los argumentos de "quitar de encima la desnudez de MIS calles y Proteger a los niños de ver todos esos condones usados – poner a ESAS mujeres en algún otro sitio". Este es el argumento conservador para las propuestas de designar determinados vecindarios, o incluso lugares de proxenetas legales mediante la apertura de prostíbulos en áreas alejadas no residenciales. Aquí los conservadores llevan a alianzas con partidarios de la prostitución, y autoproclamados "liberales sexuales" porque las propuestas son realmente las mismas aunque argumentadas de diferente manera. En realidad, esta propuesta sólo institucionaliza el sistema de prostitución. A través de las áreas designadas para los mercados del sexo, están oficial y geográficamente establecidas las divisiones entre las 'viudas-hijas-madres' a respetar por una parte, y la 'puta' a comprar por la otra. ¡No a los condones en las escaleras de las puertas de los vecindarios de "familias" respetables!. ¡Y por qué no ir más lejos, como controlar a las mujeres que se prostituyen incluso imponiendo controles sanitarios regulares y obligatorios para evitar que los hombres vuelvan a donde sus mujeres y novias con infecciones! (el Sr. Bossi en el Gobierno italiano ha propuesto recientemente esta propuesta). Nadie ha propuesto nunca controles sanitarios regulares y obligatorios a los clientes, ¡aunque ellos sean los primeros trasmisores de infecciones!

Es evidente para la mayoría de las mujeres que las propuestas de los bandos conservadores no toman su inspiración de grupos de mujeres feministas o grupos de empoderamiento. De alguna manera es o una respuesta de pánico conservadora (¡penalizar todo!), o sólo la típica respuesta conservadora de la doble moral, la cual en este caso está de acuerdo de voluntad propia con una normalización del sistema de la prostitución, incluso reforzando el control de los hombres sobre los cuerpos de las mujeres – sólo si se mantiene alejado de la mirada pública (abriendo prostíbulos en áreas designadas).

El enfoque "liberal": Abrir mercados

Pero sólo porque nosotras como feministas somos prudentes y rechazamos el enfoque de los conservadores, debemos tener cuidado de no pensar que los actores que revindican representar la continuación de los "liberales" de los setenta son nuestros aliados automáticos. El caso de la prostitución no es lo mismo que luchar por el derecho al aborto, a los anticonceptivos, y por la libertad de las nociones represivas patriarcales de la sexualidad femenina. Además el contexto del debate de la legalización es muy diferente a cuando las mujeres se unen para revindicar sus derechos sexuales y reproductivos.

El hecho es que los "liberales" en el debate actual sobre la prostitución tienen poco que hacer con la libertad sexual (y no con la libertad sexual de las mujeres), pero de alguna manera forman parte de la perspectiva de género, políticas dominantes que gritan por los mercados liberalizados, incluyendo el mercado que comercia con los cuerpos de las mujeres. La atracción de las visiones de liberalización / legalización no sólo nada por encima del dominio general de las políticas económicas liberales. También existe el enfoque liberal habitual que cuando las cosas son complejas y parece haber resistencia y dificultades, ofrece una solución de alguna manera "más fácil" – el enfoque individualista.

Pero esta postura es confusa porque es apoyada por una alianza muy sospechosa de personas. Todo viene de los clientes masculinos (por supuesto), los proxenetas (¿sorpresa?), algunas mujeres que se encuentran en la prostitución, y un número de mujeres que quieren ser clasificadas como 'progresistas' y/o como personas que ofrecen una "mano que ayuda" a las mujeres que están dentro de la prostitución.

La "legalización de la prostitución" no es un concepto muy instructivo en primer lugar, porque implica que la prostitución es ilegal en la mayoría de los países, lo que, como se ha dicho anteriormente, no es el caso. La prostitución es legal en casi todos los países de la UE, no está institucionalizada y reconocida como profesión, excepto en Holanda y Alemania, donde han hecho de la prostitución, o como ellos lo prefieren llamar: "trabajo del sexo", una profesión, con derechos a los planes de la seguridad social, etc. Los debates que confunden la liberalización de las drogas con la liberalización del comercio de los cuerpos de las mujeres son unas de las discusiones más anti-feministas que encontramos hoy en día, pero no poco comunes en cualquiera de estos dos países.

La mayoría de los partidarios designados o autoproclamados "liberales", "pro-prostitución" o 'pro-legalización' no tienen por supuesto un proyecto feminista o no se preocupan mucho por los derechos y la autonomía de las mujeres. Que los proxenetas y los clientes apoyan la institucionalización de la prostitución y la apertura de los mercados no es ninguna sorpresa – pueden esperar un mercado más grande y beneficios mayores. Pero el hecho de que ellos están aliados con algunas asociaciones de mujeres que también apoyan a la llamada "legalización de la prostitución" no sienta nada bien.

Post-feminismo…o ¿cómo las políticas sexuales se volvieron tan complejas para llevar a cabo políticas feministas?

La mayoría de las asociaciones de mujeres que apoyan una "legalización de la prostitución" no reconocen que ellas mismas están inscritas en una ideología económica de la liberalización del mercado, y de este modo fracasan en observar que el sistema de la prostitución está localizado en las intersecciones de intereses económicos y políticas sexuales. Incluso más allá de esto, existe también un discurso feminista más complicado en juego– el que se sitúa entre las feministas radicales y las feministas culturales o post-estructurales.

Las feministas radicales han sido criticadas por no reconocer las diferencias en las categorías de mujeres y hombres, y por no dejar a las mujeres suficiente delegación. Aunque las nociones modernistas de los valores y los derechos universales han demostrado que son ciertamente muy cuestionables como método para la transformación social, son utilizadas de manera que crean diferencias invisibles y disputas diversas entre grupos de mujeres (negras, inmigrantes, mujeres que pertenecen a minorías étnicas, lesbianas, etc.). La noción de "diferencia" puede ser igualmente utilizada de una manera negligente o incluso opresiva – como es normalmente el caso cuando surge el asunto de la prostitución. La teoría del feminismo post-estructural y la del feminismo post-colonial han apuntado, de maneras pertinentes, hacia realidades complicadas e intersecciones de opresión dentro de las que las mujeres conducen sus vidas, incluyendo asimetrías de poder estructural. Pero como feministas, no podemos dejar que la complejidad en aumento se convierta en una excusa para la no-acción, o aún peor, meternos en el bando individualista, liberal en apoyo a los mercados abiertos. Sólo porque las políticas sexuales, la globalización y la inmigración hacen al asunto de la prostitución más complejo, no significa que es mejor alejarnos de optar por el enfoque de la perspectiva de género individualista de la "prostitución legalizada".

Temiendo por tomar cualquier actitud basada en valores (o morales si quieres), o incluso entablando negociaciones sobre estos asuntos complicados, los que apoyan la prostitución tienden a optar por la solución fácil, donde las asimetrías de poder estructural (económicas, sociales, sexuales, raciales, culturales, etc.) están excluidas del análisis, y donde el asunto de la prostitución está reducido a una cuestión filosófica de "elección". El problema con este enfoque, además de que sitúa el "problema" y se centra exclusivamente en el nivel de lo individual, es que se concentra solamente, en este caso, en las mujeres que se prostituyen y en el grado de su "elección". Incluso si uno quisiera insistir no haciendo caso a las relaciones de poder estructural, y sigue un enfoque individualista violento, el asunto principal está de todas formas erróneamente expresado- no se trata de "la libertad o no de prostituirse uno mismo", sino del "derecho o no de comprar sexo". Lo que es bastante diferente. Una es una cuestión prácticamente interminable que va a llevar finalmente a una esfera filosófica abstracta, mientras que la otra trata del consumismo y de las relaciones de poder, y alcanza casos importantes y concretos relacionados con el contexto del sistema de prostitución.

La legalización como medida de control del daño

Probablemente el conjunto más complejo de argumentos y de actores en el debate pro-prostitución podría ser la alianza de la pro-legalización. Se puede encontrar dentro de esta alianza a colegas feministas, mujeres que trabajan en suministrar servicios a las mujeres que se encuentran en la prostitución, que revindican que sería importante para las mujeres que se prostituyen reforzar sus posibilidades legales, su protección física, dar derechos de la seguridad social, e incluso deshacerse del estigma social asociado a la prostitución. Esta clase de respuesta puede ser llamada un tipo de "respuesta de control del daño", una manera de hacerlo mejor para "aquellas mujeres". Estos son todos argumentos muy legítimos – porque parecen apoyar a las mujeres que se encuentran en la prostitución. El problema es que la legalización de la prostitución y de los prostíbulos nunca ha tenido este efecto. Al contrario, la legalización ha llevado a una institucionalización y a un aumento del proxenetismo, de los prostíbulos (tanto legales como clandestinos) y de la prostitución, lo que conduce a un aumento del número de mujeres explotadas en la prostitución.

Es un malentendido creer que realizar una causa conjunta con proxenetas y clientes liberaría a las mujeres que se encuentran en la prostitución, o a las mujeres en general. También parece una manera desilusionada y poco creativa de adoptar las estrategias de los explotadores (proxenetas y clientes) cuando existen otras maneras de proveer a las mujeres que se prostituyen con mayor seguridad y protección. Es el entorno de las políticas sociales y la voluntad política repartir recursos a estos sistemas y servicios que determinan si las mujeres que se prostituyen tomarán la ayuda que necesitan. ¿Alguna vez has oído hablar del debate actual de un estado de bienestar minimalista o más global ? Uno de los temas clave del debate es el acceso universal básico a los sistemas de salud o seguridad social, incluyendo una pensión para todos.

La legalización, y de este modo, la institucionalización de la prostitución han sido ya instauradas en Holanda y Alemania. Este cambio en las políticas fue apoyado por los proxenetas, los propietarios de los prostíbulos y también algunos grupos de mujeres. Muchas otras asociaciones de mujeres decidieron no involucrarse en el debate, y sólo aceptaron lo que parecía ser la postura más visible y de perspectiva de género. Uno no puede deshacerse del sentimiento incómodo que aunque su argumentación está dicha para ser "el bien de las mujeres que se prostituyen", su caso esconde una dinámica más incómoda. Animar a las mujeres a adentrase en la prostitución nunca fue parte de la agenda colectiva (o individual) de las feministas pro-prostitución holandesas y alemanas. La mayoría de ellas se confiesan culpables de la destrucción, la violencia y las relaciones opresivas activas en la prostitución. Las mujeres que propagan la legalización "en nombre de las mujeres que se prostituyen" (les gusta pensar también "con") han interiorizado por lo tanto una división de mujeres en las diferentes clases, "otras mujeres". Evitando explorar las posibilidades, o entrar en negociaciones sobre las disputas políticas compartidas en el campo de las políticas sexuales, han participado y perpetuado activamente la construcción de la "otra" – la 'prostituta'.

Esto está sin ninguna duda unido al hecho de que el contexto y cara del mercado del sexo y de las mujeres que se prostituyen han cambiado. La prostitución se ha convertido aún más en un asunto de clase y más racial cuando la industria del sexo en la Europa del este ha crecido. Por supuesto que sería cómodo pensar que "ellas" lo eligen. Aunque resulte extraño, las voces para la legalización / normalización del sistema de la prostitución comienzan a ganar una clase de apoyo más de "dejar hacer", en el momento en el que la inmensa mayoría de las mujeres que se prostituyen son de diversidad racial, o provienen del nuevo territorio colonial de la Europa del Este –Europa Central y Este (¡al menos en términos de las políticas sexuales patriarcales!). Sería demasiado ingenuo pensar que esto es tan sólo por casualidad. De alguna manera parece que las personas encuentran más aceptable (o soportable) explotar en el mercado del sexo a mujeres que son de un color diferente o hablan otras lenguas maternas, diferentes a la población mayoritaria. Podemos por lo tanto continuar retirando nuestras miradas, y apoyando la división de mujeres en diferentes clases controladas y estructuradas por hombres. No se trata de decir o reivindicar que las mujeres que se encuentran en la prostitución no tienen ninguna delegación – pero la variedad de "elección" es muy diferente para las diferentes mujeres. Es tan diferente que resulta bastante irrelevante entrar en este debate si se quiere entender el sistema de prostitución actual.

Finalmente, contrario a lo que las feministas pro-legalización quieren, la legalización de la prostitución socavará seriamente la posibilidad de redistribuir y liberar mas recursos para apoyar a las mujeres que se prostituyen de diferentes maneras, y aún menos apoyar a las mujeres que quieren abandonar la prostitución. Una de las consecuencias más serias de legalizar la prostitución es que la sociedad se quita a sí misma de otra responsabilidad colectiva. El sufrimiento y la explotación de las mujeres que se encuentran en la prostitución se convierten en un no-asunto, en el sentido de que es tratado como una "elección individual" (no una que muchas personas admitirían... pero eh), lo que no es para la sociedad en general algo por lo que estar colectivamente preocupado. Ninguna responsabilidad significa ningún recurso, y las mujeres que se prostituyen son "liberadas de ser explotadas" sin ninguna interferencia por parte del resto de nosotros. Si esto no es un precioso (y liberal americano) argumento, ¿qué es?

Hacia una respuesta más radical, verdaderamente "liberal sexual" a la prostitución

Si uno echa un vistazo a las realidades de la prostitución y a la industria del sexo en general, no puede seriamente discutir que está teniendo lugar algún movimiento progresista. La idea general de prostitución se apoya en la idea de dividir a las mujeres en, básicamente, dos clases diferentes: aquellas para utilizar/comprar/violar y aquellas para casarse/madre/hermana. Es muy difícil imaginar una sociedad donde las mujeres disfruten de una libertad sexual, social y económica y de una igualdad con los hombres, mientras sigamos aceptando la existencia de una subclase o de mujeres para la disposición de los hombres.

Así que ¿por qué no poner un final al sistema de prostitución y a la industria del sexo que se esfuerza tan claramente en la explotación de la inmensa mayoría de mujeres implicadas? Vamos de una vez por todas a acabar con los mitos de la "puta feliz" y la "profesión más antigua del mundo", y vayamos a un proyecto más radical, rompiendo el dominio de los hombres sobre las mujeres cuando se llega a las políticas sexuales. Es hora de alejar el punto de mira de las mujeres que se prostituyen y centrase en los clientes, los consumidores en los mercados del sexo - los hombres - para cuestionar seriamente su legitimidad y escudriñar las políticas sexuales de las que ellos son partidarios como clientes de los cuerpos de las mujeres. De acuerdo con esta argumentación, las respuestas políticas deben estar dirigidas por lo tanto a los clientes.

En este contexto, la solución más evidente y efectiva sería penalizar parcialmente la compra de servicios sexuales. Esta idea se apoya sobre el entendimiento de que la prostitución no es una relación igual, como se ha visto en los testimonios de las mujeres que se encuentran en la prostitución. Se tiene que reconocer que la explotación y el sufrimiento por parte de las mujeres que se encuentran en la prostitución no son tan solo un problema individual, sino también un fenómeno estructural, donde casi todos los clientes son hombres, y casi toda la mercancía es una mujer. Se trata de un ejemplo de inigualdades de género perpetuadas.

Si, es moralista – una moral muy feminista basada en las mujeres- que mueve el enfoque hacia los hombres, y que rechaza las políticas sexuales de dominación masculina en la prostitución. Se trata de NO extender y abrir mercados, que están y seguirán estando controlados por redes de trabajo de hombres, donde las mujeres son los bienes principales, y donde son puestas en venta para los compradores masculinos. No hay una señal de conservadurismo sexual en esta propuesta; se trata de radicalismo sexual – para mujeres.


Malin Björk(*) Miembro de Les Pénélopes desde 1999, ha participado en el desarrollo de las actividades de la asociación, incluidas la publicación de una revista mensual online y la organización de seminarios sobre comunicación para mujeres, el proyecto Women’s Voices, y la participación en la cobertura internacional de eventos como el Foro Social Mundial y el Foro Social Europeo.

Malin es parte de un colectivo internacional de Bruselas que produce una publicación feminista semestral trilingüe- "Scum Grrrls" – que se distribuye en Bélgica y Francia.

En la actualidad está involucrada en un proyecto colectivo, "Samedi", que incluye seminarios para la promoción del software libre y la creación de relaciones entre diversos grupos de mujeres, con el objetivo de poner en marcha un servidor feminista.

Actualmente trabaja como directora de proyecto del Lobby Europeo de Mujeres, una coalición europea de organizaciones no gubernamentales de mujeres que trabajan para el fortalecimiento de los derechos de las mujeres en todas las iniciativas legislativas y políticas de la Unión Europea.

Fuente: Les Pénélopes

Seguir leyendo el resto »



Banner
Banner tomado de APRAMP


¿QUÉ INDUSTRIA INTERNACIONAL DE 56 BILLONES DE DÓLARES ES IGNORADA POR LOS CRÍTICOS DE LA GLOBALIZACIÓN?

Banner tomado de Hustling the Left

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis