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Prostitución y feminismo (lecturas)








"En la prostitución la palabra
trata no existe.
El tratante es el fiolo
al que yo llamo marido.
Es mi padre.
Es mi hermano.
Mi familia.
En la prostitución la palabra
trata no existe.
Existe lo que yo llamo 'plazas',
y consiste en pasar
quince días en burdeles asquerosos,
donde somos carne nueva
para ser explotadas,
manoseadas, violadas por el
prostituyente-torturador
que es tu marido,
tu hermano,
tu hijo,
tu padre,
tu vecino.

Por eso yo, Sonia, la puta de tu
esquina, les digo:
No me dicen nada sobre mí
cuando dicen 'trata'."


--Sonia Sánchez, coautora del libro "Ninguna mujer nace para puta""





“La prostitución tiene que ser entendida como violencia sexual contra la mujer” --Feminismo Radical

Categoría: Holanda

26/04/2009 GMT -6

El Tribunal de Cuentas Europeo impone a los Estados miembros que PIB incluya el gasto en prostitución

piezasdeaocho @ 17:20

Por Belén Carreño
30/03/2009

¿Son la prostitución, el tráfico de drogas y el contrabando parte de la riqueza económica de un país? Sí. O al menos esto es lo que ha decidido el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea (UE) que quiere que los estados miembros modifiquen el cálculo de su contabilidad nacional para incluir la actividad económica que generan las actividades ilegales en el PIB.

La discusión sobre la posibilidad de imputar el valor añadido de estas actividades viene de lejos, pero hasta ahora los miembros de la UE habían logrado esquivar la obligación de llevarla a cabo. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas está muy interesado en conocer el tamaño exacto de la economía de cada miembro (ya que en proporción a su PIB pagan la cuota a la UE) y ha pedido que estas partidas se incorporen lo antes posible a la contabilidad.

Entente fallida

Los esfuerzos de España, Alemania, Francia e Italia, que se aliaron para evitar este cambio metodológico, fueron baldíos y ha ganado la tesis propugnada por Holanda, fiel defensora de contabilizar estas actividades que, dentro de sus fronteras, son legales en muchos casos.

De hecho, Holanda ya realizó en 2001 un cálculo de lo que estas actividades aportaban a su PIB y concluyó entonces que rondaba el 1% del PIB, lo que suponía alrededor de 3.300 millones de euros. De estos, el grueso se lo llevaba el tráfico de drogas (1.100 millones de euros) y la prostitución casi 700 millones de euros (Holanda tiene 16 millones de habitantes).

Si tomáramos esta proporción como válida para España, las actividades ilegales aportarían alrededor de 10.000 millones de euros a la economía. Sin embargo, España está considerada como una de las puertas de entrada de la droga a Europa, por lo que su valor económico podría ser superior.

A día de hoy, fuentes del Instituto Nacional de Estadística (INE), reconocen que es muy difícil el cálculo. En el caso de Holanda, tanto la prostitución como el consumo de drogas blandas está legalizado. Ambas actividades les sirven como base para calcular la parte ilegal que queda fuera de las estadísticas.

Sin embargo, resignados a la obligatoriedad del cálculo, el INE ha decidido aprovechar el cambio de base que se comienza a calcular este año para introducir estos factores. Así que para 2011 se publicará la primera estimación estadística de estas actividades.

Eurostat está tratando de diseñar el mejor método para hallar la cifra mágica de la actividad ilegal. La prostitución se podría calcular por ciertos locales de ocio pero la actividad callejera debería basarse en fichas policiales o estadísticas sociales para obtener una cifra. Sin embargo, los expertos de la ONU advierten de la posible doble contabilización, ya que en algunos casos la prostitución se imputa en las empresas como "otros servicios".

Hogares y prostitución

Por lo pronto, una de las principales fuentes de información con la que cuenta el INE para conocer el gasto de los hogares, la Encuesta de Presupuestos Familiares, ya tiene dos apartados que recogen el gasto en prostitución y en narcóticos. Eso sí, por ahora aparece como información no disponible. Otras vías a seguir son las que traza el Sistema de Contabilidad Nacional de Naciones Unidas (SNA) que rige para todos los países miembros y que recoge detalladamente cómo atribuir en el PIB estos gastos además de otros más comunes en países en vías de desarrollo como sobornos, lavado de dinero o expropiación de tierras por colonos.

Suecia, que se decidió en 2007 a hacer sus cuentas de las actividades ilegales, recomienda a Eurostat que busquen la metodología más sencilla y "pragmática". Ellos lo tuvieron fácil porque creen que sólo el 0,17% de su PIB es de origen ilegal.

Fuente: Público.es

17/03/2009 GMT -6

¿Funciona legalizar la prostitución?

piezasdeaocho @ 03:33

Por Heleen Mees*
Traducido del inglés por David Meléndez Tormen
31/01/2009

Heleen MeesAMSTERDAM - La prostitución es la única parte de la industria de los servicios personales que funciona en Holanda. No se puede ir al manicurista en Amsterdam sin concertar una cita con dos semanas de antelación, pero los hombres pueden comprar sexo en cualquier momento, y a un precio atractivo. La legalización de la prostitución en octubre de 2000 no hizo más que poner por escrito una larga tradición holandesa de tolerancia hacia la compra y venta de sexo. Sin embargo, ¿es el enfoque correcto?

Incluso en Holanda, las mujeres y muchachas que venden sus cuerpos sufren regularmente amenazas, golpes, violaciones y amedrentamiento por parte de proxenetas y "clientes". En un reciente juicio penal, dos hermanos turco-germanos fueron acusados de obligar a más de 100 mujeres a trabajar en el barrio rojo de Amsterdam (De Wallen). Según el abogado representante de una de las víctimas, la mayoría de estas mujeres procedía de familias marcadas por el incesto, el alcoholismo y el suicidio de los progenitores. O vienen de países del Este de Europa o del Sudeste asiático y han caído en las redes del tráfico de seres humanos, engañadas por la oferta de empleos decentes o simplemente vendidas por sus padres.

Estas mujeres son la principal atracción turística de Amsterdam (tras los “coffee shops” que venden marihuana), pero se estima que entre un 50 y un 90% de ellas son esclavas sexuales que son violadas todos los días mientras la policía hace la vista gorda. Es incomprensible que no se juzgue a sus clientes por violación, pero los políticos holandeses argumentan que no se puede determinar si una prostituta trabaja voluntariamente o no. Hartos y desilusionados de su rutina diaria, los policías de la brigada antivicio de Amsterdam han solicitado ser transferidos a otros departamentos. Recién este año, la administración de la ciudad comenzó a cerrar algunos prostíbulos debido a sus vínculos con organizaciones criminales.

Según un estudio publicado por el American Journal of Epidemiology, la edad de fallecimiento promedio de las prostitutas es a los 34 años. En los Estados Unidos, el índice de asesinatos de las prostitutas en su lugar de "trabajo" es 51 veces el del siguiente empleo más peligroso para mujeres, trabajar en una tienda de venta de bebidas alcohólicas. Otros estudios muestran que nueve de cada diez prostitutas anhelan vehementemente dejar su actividad. Casi la mitad ha intentado cometer suicidio al menos una vez.

En 1999, el gobierno sueco despenalizó la venta de sexo, pero convirtió en un delito el proxenetismo o la compra de sexo. Bajo la llamada “Ley de compra de sexo” sueca, pagar por sexo es penalizable con multas o hasta seis meses en prisión, además de la humillación de la exposición pública. Según las autoridades suecas, la cantidad de prostitutas ha disminuido como resultado en un 40%. Los círculos de tráfico humano tienden a evitar Suecia, porque el negocio allí se les ha echado a perder.

Noruega, país que desea cuidar su reputación de respeto a los derechos de las mujeres, comparó cuidadosamente los modelos sueco y holandés, y llegó a la conclusión de que era mejor seguir el sueco, y ha cambiado su legislación de manera acorde.

El éxito del enfoque sueco no es tan sorprendente. Según un estudio realizado en California, la mayoría de los hombres que compran sexo no lo harían ante la perspectiva de quedar expuestos públicamente. Por ejemplo, un 79% dijo que no lo haría si existiera el riesgo de que sus familias lo supieran. Y un notable 87% señaló que no lo harían si existiera la posibilidad de que la policía publicara sus fotografías o nombres en la prensa local.

La mayoría de estos hombres mostró conductas "patológicas" hacia las mujeres. Uno de cada cinco admitió haber violado alguna vez a una mujer, mientras que cuatro de cinco dijeron que usar los servicios sexuales de prostitutas era una adicción.

A menudo se llama a la prostitución “la profesión más antigua del mundo”, pero ésa no es más que una manera de justificar la explotación de mujeres generalmente vulnerables (también hay una cantidad mucho menor de prostitutos en Holanda, pero no sufren la explotación de los proxenetas, como en el caso de las prostitutas). Hace falta capacidad de liderazgo y una verdadera visión de género para ponerle fin.

La práctica sueca de exponer los nombres y avergonzar así a quienes compran sexo es bastante poco holandesa. Sin embargo, para algunos hombres, parte del placer de hacerlo puede ser la humillación que sufren las mujeres involucradas. Para otros, como el ex Gobernador de Nueva York Eliot Spitzer, la promesa de discreción y anonimato puede ser el aspecto más atractivo. En cualquier caso, poner en la picota a los clientes es un castigo justo y un elemento disuasivo eficaz.

_______________________________________________________

*Heleen Mees es una economista y abogada holandesa. Su libro más reciente, Weg met het deeltijdfeminisme!, examina el feminismo de tercera generación. También es autora de un libro acerca de las leyes de la Unión Europea y fundadora del comité de activismo femenino Women on Top.

Copyright: Project Syndicate, 2009.

Leído en: EL NUEVO DIARIO.com.ni

Fuente: Project Syndicate

16/11/2008 GMT -6

El Barrio Rojo de Ámsterdam: ¿desaparecerá?

piezasdeaocho @ 22:46

El famoso -o infame- Barrio Rojo amenaza con apagarse si las autoridades municipales de la capital holandesa consiguen sus propósitos. El Ayuntamiento de Ámsterdam quiere poner fin a la criminalidad y al tráfico de mujeres en esta parte tan popular de la ciudad.

Por Valerie Kierkels
22-01-2008

El proceso ya ha comenzado, aunque los propietarios de los bares, locales, burdeles y tiendas de souvenirs no están muy contentos con la intención del Ayuntamiento de darle otro color a "su" parte de la ciudad. Este sector empresarial ha formado un grupo llamado Plataforma 1012 (el número del código postal del distrito) para combatir a la municipalidad.

Wim Boef -su apellido significa "granuja" en holandés- es el presidente de la Plataforma 1012 y describe la zona en la que se encuentra el Barrio Rojo, con sus calles estrechas y canales que otrora colindaban con la parte principal del puerto, como "la mejor del mundo". Boef continúa, "mira a tu alrededor, la enorme variedad de gente. Y todos disfrutan del lugar, unos comiendo cualquier cosa, otros entrando en un teatro erótico o una Sex Shop. Si quieres ver los cuadros de Rembrandt vas a un museo, si buscas una prostituta o una tienda erótica vienes aquí".

Tres jóvenes de Dublín, la capital irlandesa, lo confirman gratamente. Para ellos, como para muchos otros turistas, un viaje a Ámsterdam no es completo sin entrar en un "coffeeshop", donde se puede comprar y consumir marihuana y hachís, y sin pasear por el Barrio Rojo. Para los tres jóvenes "esto es realmente único. Todas estas mujeres ahí sentadas, tan tranquilamente, semidesnudas, frente a las ventanas. Esto sólo lo encuentras aquí".

Casa Rosso

No obstante, el Ayuntamiento de Ámsterdam ha decidido abordar la industria del sexo y a los que la dirigen. Hay que reducir la cantidad de "mujeres en las ventanas". Es decir: la industria del sexo de este barrio tiene que mudarse. Recientemente, el conocido club erótico Yab Yum -en realidad, fuera del Barrio Rojo- ha tenido que cerrar sus puertas, y la semana pasada se notificó el plan de las autoridades de retirar la licencia comercial a otro prominente enclave de la industria: el teatro de sexo en vivo Casa Rosso.

La razón que arguyen es que el propietario del teatro no cumple los requisitos de la llamada ley BIBOB, una parte de la legislación centrada específicamente en combatir la actividad criminal. Esta ley exige que las autoridades realicen controles exhaustivos a empresarios para garantizar, antes de concederles las licencias o permisos necesarios para su actividad, que no mantienen ningún tipo de vínculo con actividades criminales. En el caso de Casa Rosso, las autoridades decidieron que existe riesgo de que el local pueda albergar actos criminales en un momento futuro.

Wim Boef está furioso, y comenta que "todos los empresarios en el Barrio Rojo apoyan la ley BIBOB, pues su finalidad es separar el bien del mal. Pero, ¿qué pasa ahora? Parece que Casa Rosso tiene que cerrar debido únicamente a "comentarios" y rumores. Es una desgracia".

En su opinión -y lo que más le molesta-, el Ayuntamiento está logrando estigmatizar un barrio entero: "Todo el que tenga un negocio en el distrito 1012 es considerado, ahora, como un criminal en potencia. Es escandaloso".

Del escaparate del sexo al de la moda

Boef también cree que el "rey del porno" local, Charles Geerts, no vendió sus propiedades al Ayuntamiento con absoluta voluntariedad. Según Boef, "se lo pusieron tan difícil que, finalmente, tuvo que ceder". Las autoridades de Ámsterdam compraron dieciocho propiedades a Charles Geerts, un personaje conocido en la industria local del sexo, y ahora pretenden implantar diseñadores de moda en su lugar.

Es un desarrollo muy favorable para las dos diseñadoras tras la marca "And Beyond". Una de ellas, Jolanda van de Broek, se explica: "Ahora tendremos el espacio para hacer lo que queramos en un entorno estimulante y creativo". El dúo "And Beyond" es parte de un grupo de quince diseñadores de moda que participan en el proyecto Red Light Fashion Ámsterdam, iniciativa del Ayuntamiento y de la agencia de modelos HTNK. En este contexto, los diseñadores podrán utilizar los locales durante un año, pagando únicamente los gastos de gas, agua y luz. Sin gastos de alquiler.

Wim Boef cree que es una "bonita iniciativa, pero no deja de ser extraño que estas propiedades hayan sido adquiridas con dinero del contribuyente y ahora los diseñadores puedan utilizarlas durante un año por tan poco dinero. Mientras que otros empresarios del Barrio Rojo tienen que sudar para pagar su alquiler".

Turismo

¿Y qué pasa con los cientos de miles de turistas que visitan el Barrio Rojo al año? Wim Boef está convencido de que dejarán de venir si esta zona pierde su particular carácter. "Casa Rosso, por ejemplo. Sólo este teatro atrae a miles de personas de todo el mundo. Imagina qué pasaría si Casa Rosso desaparece", añade Boef.

Pero Jolanda van den Broek y Brigitte Hendrix, de "And Beyond", son más optimistas. Aunque entienden las críticas de Plataforma 1012, creen que, con un poco menos de sexo y un poco más de moda, el Barrio Rojo puede continuar siendo una zona popular y animada. "Para nosotras está bien estar entre los pioneros, los primeros en intentar que el Barrio Rojo sea algo más que coffeshops y prostitutas", comentan.

Sin embargo, los tres jóvenes dublineses, "expertos" visitantes, tienen claro por qué están aquí: por el sexo y las drogas blandas... "la ropa ya la podemos comprar en casa".

Fuente: Radio Nederland

07/10/2008 GMT -6

Los bolsos de lujo sustituyen los prostíbulos en Ámsterdam

piezasdeaocho @ 01:42

Holanda disimula el patriarcado a través de su prole (el capitalismo). No parece ser una buena idea.

"Es el momento de un cambio aquí", dijo el vicealcalde de Ámsterdam, Lodewijk Asscher, en el lanzamiento de esta iniciativa, respaldada por el Ayuntamiento

IBLNEWS, AGENCIAS 20/01/2008

Las faldas diminutas y los tops reveladores están dejando paso a los trajes de noche de diseñador y los bolsos de lujo en el Barrio Rojo de Ámsterdam, como parte de un intento de cambiar la imagen sórdida de la zona.

Quince jóvenes diseñadores holandeses abrieron el sábado sus tiendas en antiguos burdeles, mostrando sus creaciones en los grandes escaparates en los que hace poco se sentaban las prostitutas ofreciendo sus servicios.

"Es el momento de un cambio aquí", dijo el vicealcalde de Ámsterdam, Lodewijk Asscher, en el lanzamiento de esta iniciativa, respaldada por el Ayuntamiento. "Los amsterdameses deberían poder sentirse orgullosos de esta zona".

El Ayuntamiento se está poniendo duro con el distrito de luces rojas de 800 años de antigüedad, prometiendo acabar con el crimen y con el tráfico de seres humanos revocando las licencias de los burdeles y clubes sospechosos, incluyendo algunos de los más conocidos del sector.

Al permitir que los diseñadores ocupen antiguos burdeles durante un año sin pagar, espera inspirar una nueva vida en la zona y atraer visitantes más interesados en comprar que en mirar a las trabajadoras del sexo.

Pero el proyecto "moda luz roja" ha enfurecido a las prostitutas de las ventanas locales.

"Las mujeres de aquí temen que afecte a sus ganancias, porque las tiendas traerán a la clase de visitante que no quiere tener nada que ver con ellas", afirmó Metje Blaak, del sindicato de trabajadores del sexo.

Muchos en el sector turístico reconocen que el Barrio Rojo, una madriguera de callejones estrechos y canales llena de sex shops, espectáculos eróticos y burdeles, es una atracción tan importante como los museos de arte y los coffee shops de Ámsterdam, donde se vende y fuma marihuana.

"Perderán mucho dinero si lo cierran", afirmó Max, un turista inglés de 25 años, que reconoció que habían sido las drogas y las mujeres las que le habían atraído a Ámsterdam.

La nueva y más dura actitud del Ayuntamiento forma parte de una tendencia en Holanda para endurecer las leyes que regulan los coffee shops y la prostitución.

Lo leí en: APRAMP

Fuente: IBLNEWS

19/09/2008 GMT -6

Pretenden "lavar" imagen del barrio rojo en Holanda

piezasdeaocho @ 10:42

El alcalde de Amsterdam, Job Cohen, quiere prohibir la actividad de los proxenetas en el Barrio Rojo de la ciudad. Esto es necesario, sostiene el alcalde, para combatir la explotación y el tráfico de mujeres. La medida es un paso más en el proceso de saneamiento del sector de la prostitución, dijo Job Cohen.

Por Erik Hesen
21-09-2007

ExplotaciónEl Barrio Rojo de Amsterdam es famoso tanto en Holanda como en el extranjero. El barrio es una red de calles y canales en el centro histórico de la ciudad y en él se encuentran unas 150 vitrinas donde las prostitutas ofrecen "sus servicios". Para muchos esta zona es de atracción turística, pero el gobierno de la ciudad ve las cosas de otra manera y ha decidido aplicar mano dura.

Actividades criminales

Hace ya 10 años, una comisión parlamentaria investigó lo que sucedía en el Barrio Rojo e informó que los negocios que allí se hacían estaban en manos de un grupo de unas 16 personas, "con antecedentes criminales serios y/o contactos con el mundo del hampa". Además, en los últimos años, en el barrio se escuchan historias de trata de mujeres o prostitución forzada. El alcalde y los concejales llegaron a la conclusión de que el Barrio Rojo ha dejado de ser una atracción turística de la cual sentirse orgulloso.

"Saneamiento"

La campaña de saneamiento comenzó el pasado verano, cuando el gobierno local decidió retirar la licencia a algunos empresarios de dudosa reputación, activos en el negocio de la prostitución. El más afectado por esta medida fue Charles Geerts, propietario de una gran cantidad de inmuebles en el barrio. Desde hace años corren rumores sobre la participación de Geerts en el crimen organizado, pero nunca ha sido hallado culpable en los tribunales. Lo que sí perdió este empresario fue la lucha contra la alcaldía y ahora deberá cerrar sus negocios en el Barrio Rojo. La alcaldía le comprará los edificios y quiere convertirlos en locales comerciales y galerías de arte.

El alcalde Cohen ha reconocido que la legalización de la prostitución, hace 7 años, no ha causado el efecto deseado. Muchas prostitutas no se han convertido en "simples empleadas" o pequeñas empresarias, y siguen siendo explotadas por sus proxenetas. Por eso es que ahora el alcalde aboga por la prohibición del proxenetismo.

Oposición de prostitutas

La asociación que protege los derechos de las prostitutas, llamada el Hilo Rojo, se opone férreamente a las medidas que quiere tomar la alcaldía. Según la vocera de la asociación, Metje Blaak, la compra de los inmuebles tendrá un efecto negativo. "Mientras más inmuebles haya, menos explotación. Ahora las mujeres que son explotadas se irán a trabajar no sabemos dónde, y no las podremos ayudar", sostiene Blaak.

La asociación Hilo Rojo tampoco ve nada bueno en la prohibición del proxenetismo. De hecho en el Código Penal holandés existe un artículo que señala la prohibición de obligar a una mujer a mantener relaciones sexuales por dinero. Este delito puede ser castigado con hasta ocho años de cárcel. Según Hilo Rojo, Cohen haría mejor aplicando rigurosamente la ley ya existente.

Pozo negro

¿Podría conducir, esta política de la alcaldía, a la desaparición del Barrio Rojo? No sería algo para ponerse a llorar, dijo hace un tiempo a Radio Nederland la concejala por el Partido del Trabajo (PvdA) Karina Schaapman, ella misma ex prostituta. "Hay mucha gente que está orgullosa del Barrio Rojo como atracción turística. Se trataría de un lugar extraordinario y agradable, que hablaría bien de la libertad que se vive en nuestra ciudad. A mí me parece más bien un pozo negro. En el Barrio Rojo hay criminalidad dura, explotación de mujeres, miseria social. Nada para sentirse orgullosa", dijo Schaapman. Por su parte, el alcalde Cohen ha asegurado que su propósito no es terminar con la prostitución en el Barrio Rojo.

Fuente: Radio Nederland

21/04/2007 GMT -6

Conservadores, "liberales" auto-proclamados y feministas sexuales radicales - ¿qué es viejo y qué es nuevo?

piezasdeaocho @ 18:35

Por Malin Björk* - Octubre 2002
Traducido por Paula Igareda - Septiembre 2003

Las discusiones sobre la prostitución siempre suelen despertar mucha emoción política –porque es un debate muy político. Está tan centrado en la política sexual y el feminismo como el asunto del aborto y los anticonceptivos. En este contexto, no ayuda que los medios de comunicación, quizá porque conocen tan poco acerca del feminismo, parezcan más interesados en reciclar un viejo argumento y poner en escena su habitual reparto de estereotipos fabricados: la "puta feliz", la "feminista enfadada", la "liberal sexual" y el "conservador molesto". El problema es que el escenario no parece real, y las representaciones están pasadas de moda, porque los actores y el asunto no son los mismos que en el debate sobre la liberalización sexual en la década de los setenta. Para dar una visión de conjunto de los argumentos desde un punto de vista feminista en este debate esencial, es mejor no centrarse en un análisis de los contenidos y valores de los diferentes argumentos, sino tener en cuenta el contexto tan complejo y cambiado, en vez de depender de las viejas representaciones y estereotipos del pasado.

El enfoque moral conservador: "Saca esos condones pegajosos de MI calle"

Si se pudiera encontrar alguna continuidad ideológica, en la que una pudiera al menos trazar algunos paralelismos con los setenta, esta sería las posturas basadas en la moral conservadora, o el conservadurismo sexual general. En esta argumentación, el sexo es visto como algo que pertenece a la esfera privada, y es, por lo tanto, algo que no puede ser observado, ni se puede hablar o incluso discutir sobre ello. La existencia de algo como la "política sexual" no está reconocida. No es necesario decir que las relaciones sexuales desde esta perspectiva sólo son percibidas y aceptadas en su forma heterosexual, preferiblemente en relaciones estables y de larga duración (con un bono extra por parte de la nación si termina en hijos). Esta postura siempre ha causado, y aún lo hace, serias amenazas a las mujeres alrededor del mundo, negándolas el derecho al aborto, perpetuando la persecución a las lesbianas, y controlando seriamente los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres mediante una variedad de prácticas "culturales" y dogmas peligrosos sobre la "normalidad" y alusiones a la biología. Es obvio, por lo tanto, que las mujeres hayan luchado tantas batallas contra estas personas.

Sin embargo, en el debate actual sobre la prostitución se vuelve un poco más complicado si se trata de reciclar la estructura de análisis de los setenta cuando se llega a los "conservadores". Sus compases ideológicos les están haciendo fracasar, y no parecen saber qué responder cuando no pueden cerrar los ojos por más tiempo, y se encuentran frente a la realidad del crecimiento de los mercados del sexo en la Europa actual. Esto es probablemente por lo que los representantes de las fuerzas conservadoras en la Europa actual están proponiendo cosas muy diferentes como respuestas políticas. Las propuestas se extienden desde la penalización tanto a las prostitutas como a los clientes, estableciendo prostíbulos legales (que incluyen la despenalización del proxenetismo), y en algunos casos – penalizando sólo al cliente. A este nivel se podría percibir la confusión general casi cómica en el bando conservador, oliendo su miedo a los líquidos corporales. Sin embargo, son muy importantes el asunto en juego y las diferentes implicaciones muy serias de sus propuestas divergentes. Aunque en ocasiones se discute, algunos realmente muestran intenciones de reducir los mercados del sexo, mientras que otros con doble moral intentan liberalizarlos y extenderlos.

Tan sólo para fijar el cuadro legal: vender sexo es legal o está despenalizado en casi todos los países europeos. Así que cuando algunos conservadores proponen la penalización de la prostitución, es un cambio importante, siendo el objetivo la reducción y/o supresión del sistema de prostitución. Estas son intenciones suficientemente buenas, pero cuando la propuesta de penalización atañe tanto a la mujer que se prostituye como al cliente, no es difícil imaginar quién va a ser perseguido y llevado al departamento de policía una y otra vez : la mujer prostituta, en vez del "respetable" Señor Cualquiera – novio, marido, padre, director ejecutivo, miembro del parlamento, alcalde. Una fuerza policial dominada por hombres no va a salirse de su camino para traer pruebas contra los clientes, cuando es mucho más fácil en términos de investigación policial fijar como objetivo a las mujeres que se encuentran en la prostitución. La prostitución no es una relación de iguales, y se muestra también en la implementación de las leyes en los países que han penalizado tanto al hombre que compra sexo como a la mujer que se prostituye. Generalmente, los efectos de la penalización dan como resultado el aumento de juicios a mujeres prostitutas, mientras que a los hombres se les permite en gran parte marchar libres por el sistema "judicial".

Las dobles morales de algunos conservadores y su rechazo a encargarse de una agenda feminista no pueden ser más obvias que en las propuestas basadas en los argumentos de "quitar de encima la desnudez de MIS calles y Proteger a los niños de ver todos esos condones usados – poner a ESAS mujeres en algún otro sitio". Este es el argumento conservador para las propuestas de designar determinados vecindarios, o incluso lugares de proxenetas legales mediante la apertura de prostíbulos en áreas alejadas no residenciales. Aquí los conservadores llevan a alianzas con partidarios de la prostitución, y autoproclamados "liberales sexuales" porque las propuestas son realmente las mismas aunque argumentadas de diferente manera. En realidad, esta propuesta sólo institucionaliza el sistema de prostitución. A través de las áreas designadas para los mercados del sexo, están oficial y geográficamente establecidas las divisiones entre las 'viudas-hijas-madres' a respetar por una parte, y la 'puta' a comprar por la otra. ¡No a los condones en las escaleras de las puertas de los vecindarios de "familias" respetables!. ¡Y por qué no ir más lejos, como controlar a las mujeres que se prostituyen incluso imponiendo controles sanitarios regulares y obligatorios para evitar que los hombres vuelvan a donde sus mujeres y novias con infecciones! (el Sr. Bossi en el Gobierno italiano ha propuesto recientemente esta propuesta). Nadie ha propuesto nunca controles sanitarios regulares y obligatorios a los clientes, ¡aunque ellos sean los primeros trasmisores de infecciones!

Es evidente para la mayoría de las mujeres que las propuestas de los bandos conservadores no toman su inspiración de grupos de mujeres feministas o grupos de empoderamiento. De alguna manera es o una respuesta de pánico conservadora (¡penalizar todo!), o sólo la típica respuesta conservadora de la doble moral, la cual en este caso está de acuerdo de voluntad propia con una normalización del sistema de la prostitución, incluso reforzando el control de los hombres sobre los cuerpos de las mujeres – sólo si se mantiene alejado de la mirada pública (abriendo prostíbulos en áreas designadas).

El enfoque "liberal": Abrir mercados

Pero sólo porque nosotras como feministas somos prudentes y rechazamos el enfoque de los conservadores, debemos tener cuidado de no pensar que los actores que revindican representar la continuación de los "liberales" de los setenta son nuestros aliados automáticos. El caso de la prostitución no es lo mismo que luchar por el derecho al aborto, a los anticonceptivos, y por la libertad de las nociones represivas patriarcales de la sexualidad femenina. Además el contexto del debate de la legalización es muy diferente a cuando las mujeres se unen para revindicar sus derechos sexuales y reproductivos.

El hecho es que los "liberales" en el debate actual sobre la prostitución tienen poco que hacer con la libertad sexual (y no con la libertad sexual de las mujeres), pero de alguna manera forman parte de la perspectiva de género, políticas dominantes que gritan por los mercados liberalizados, incluyendo el mercado que comercia con los cuerpos de las mujeres. La atracción de las visiones de liberalización / legalización no sólo nada por encima del dominio general de las políticas económicas liberales. También existe el enfoque liberal habitual que cuando las cosas son complejas y parece haber resistencia y dificultades, ofrece una solución de alguna manera "más fácil" – el enfoque individualista.

Pero esta postura es confusa porque es apoyada por una alianza muy sospechosa de personas. Todo viene de los clientes masculinos (por supuesto), los proxenetas (¿sorpresa?), algunas mujeres que se encuentran en la prostitución, y un número de mujeres que quieren ser clasificadas como 'progresistas' y/o como personas que ofrecen una "mano que ayuda" a las mujeres que están dentro de la prostitución.

La "legalización de la prostitución" no es un concepto muy instructivo en primer lugar, porque implica que la prostitución es ilegal en la mayoría de los países, lo que, como se ha dicho anteriormente, no es el caso. La prostitución es legal en casi todos los países de la UE, no está institucionalizada y reconocida como profesión, excepto en Holanda y Alemania, donde han hecho de la prostitución, o como ellos lo prefieren llamar: "trabajo del sexo", una profesión, con derechos a los planes de la seguridad social, etc. Los debates que confunden la liberalización de las drogas con la liberalización del comercio de los cuerpos de las mujeres son unas de las discusiones más anti-feministas que encontramos hoy en día, pero no poco comunes en cualquiera de estos dos países.

La mayoría de los partidarios designados o autoproclamados "liberales", "pro-prostitución" o 'pro-legalización' no tienen por supuesto un proyecto feminista o no se preocupan mucho por los derechos y la autonomía de las mujeres. Que los proxenetas y los clientes apoyan la institucionalización de la prostitución y la apertura de los mercados no es ninguna sorpresa – pueden esperar un mercado más grande y beneficios mayores. Pero el hecho de que ellos están aliados con algunas asociaciones de mujeres que también apoyan a la llamada "legalización de la prostitución" no sienta nada bien.

Post-feminismo…o ¿cómo las políticas sexuales se volvieron tan complejas para llevar a cabo políticas feministas?

La mayoría de las asociaciones de mujeres que apoyan una "legalización de la prostitución" no reconocen que ellas mismas están inscritas en una ideología económica de la liberalización del mercado, y de este modo fracasan en observar que el sistema de la prostitución está localizado en las intersecciones de intereses económicos y políticas sexuales. Incluso más allá de esto, existe también un discurso feminista más complicado en juego– el que se sitúa entre las feministas radicales y las feministas culturales o post-estructurales.

Las feministas radicales han sido criticadas por no reconocer las diferencias en las categorías de mujeres y hombres, y por no dejar a las mujeres suficiente delegación. Aunque las nociones modernistas de los valores y los derechos universales han demostrado que son ciertamente muy cuestionables como método para la transformación social, son utilizadas de manera que crean diferencias invisibles y disputas diversas entre grupos de mujeres (negras, inmigrantes, mujeres que pertenecen a minorías étnicas, lesbianas, etc.). La noción de "diferencia" puede ser igualmente utilizada de una manera negligente o incluso opresiva – como es normalmente el caso cuando surge el asunto de la prostitución. La teoría del feminismo post-estructural y la del feminismo post-colonial han apuntado, de maneras pertinentes, hacia realidades complicadas e intersecciones de opresión dentro de las que las mujeres conducen sus vidas, incluyendo asimetrías de poder estructural. Pero como feministas, no podemos dejar que la complejidad en aumento se convierta en una excusa para la no-acción, o aún peor, meternos en el bando individualista, liberal en apoyo a los mercados abiertos. Sólo porque las políticas sexuales, la globalización y la inmigración hacen al asunto de la prostitución más complejo, no significa que es mejor alejarnos de optar por el enfoque de la perspectiva de género individualista de la "prostitución legalizada".

Temiendo por tomar cualquier actitud basada en valores (o morales si quieres), o incluso entablando negociaciones sobre estos asuntos complicados, los que apoyan la prostitución tienden a optar por la solución fácil, donde las asimetrías de poder estructural (económicas, sociales, sexuales, raciales, culturales, etc.) están excluidas del análisis, y donde el asunto de la prostitución está reducido a una cuestión filosófica de "elección". El problema con este enfoque, además de que sitúa el "problema" y se centra exclusivamente en el nivel de lo individual, es que se concentra solamente, en este caso, en las mujeres que se prostituyen y en el grado de su "elección". Incluso si uno quisiera insistir no haciendo caso a las relaciones de poder estructural, y sigue un enfoque individualista violento, el asunto principal está de todas formas erróneamente expresado- no se trata de "la libertad o no de prostituirse uno mismo", sino del "derecho o no de comprar sexo". Lo que es bastante diferente. Una es una cuestión prácticamente interminable que va a llevar finalmente a una esfera filosófica abstracta, mientras que la otra trata del consumismo y de las relaciones de poder, y alcanza casos importantes y concretos relacionados con el contexto del sistema de prostitución.

La legalización como medida de control del daño

Probablemente el conjunto más complejo de argumentos y de actores en el debate pro-prostitución podría ser la alianza de la pro-legalización. Se puede encontrar dentro de esta alianza a colegas feministas, mujeres que trabajan en suministrar servicios a las mujeres que se encuentran en la prostitución, que revindican que sería importante para las mujeres que se prostituyen reforzar sus posibilidades legales, su protección física, dar derechos de la seguridad social, e incluso deshacerse del estigma social asociado a la prostitución. Esta clase de respuesta puede ser llamada un tipo de "respuesta de control del daño", una manera de hacerlo mejor para "aquellas mujeres". Estos son todos argumentos muy legítimos – porque parecen apoyar a las mujeres que se encuentran en la prostitución. El problema es que la legalización de la prostitución y de los prostíbulos nunca ha tenido este efecto. Al contrario, la legalización ha llevado a una institucionalización y a un aumento del proxenetismo, de los prostíbulos (tanto legales como clandestinos) y de la prostitución, lo que conduce a un aumento del número de mujeres explotadas en la prostitución.

Es un malentendido creer que realizar una causa conjunta con proxenetas y clientes liberaría a las mujeres que se encuentran en la prostitución, o a las mujeres en general. También parece una manera desilusionada y poco creativa de adoptar las estrategias de los explotadores (proxenetas y clientes) cuando existen otras maneras de proveer a las mujeres que se prostituyen con mayor seguridad y protección. Es el entorno de las políticas sociales y la voluntad política repartir recursos a estos sistemas y servicios que determinan si las mujeres que se prostituyen tomarán la ayuda que necesitan. ¿Alguna vez has oído hablar del debate actual de un estado de bienestar minimalista o más global ? Uno de los temas clave del debate es el acceso universal básico a los sistemas de salud o seguridad social, incluyendo una pensión para todos.

La legalización, y de este modo, la institucionalización de la prostitución han sido ya instauradas en Holanda y Alemania. Este cambio en las políticas fue apoyado por los proxenetas, los propietarios de los prostíbulos y también algunos grupos de mujeres. Muchas otras asociaciones de mujeres decidieron no involucrarse en el debate, y sólo aceptaron lo que parecía ser la postura más visible y de perspectiva de género. Uno no puede deshacerse del sentimiento incómodo que aunque su argumentación está dicha para ser "el bien de las mujeres que se prostituyen", su caso esconde una dinámica más incómoda. Animar a las mujeres a adentrase en la prostitución nunca fue parte de la agenda colectiva (o individual) de las feministas pro-prostitución holandesas y alemanas. La mayoría de ellas se confiesan culpables de la destrucción, la violencia y las relaciones opresivas activas en la prostitución. Las mujeres que propagan la legalización "en nombre de las mujeres que se prostituyen" (les gusta pensar también "con") han interiorizado por lo tanto una división de mujeres en las diferentes clases, "otras mujeres". Evitando explorar las posibilidades, o entrar en negociaciones sobre las disputas políticas compartidas en el campo de las políticas sexuales, han participado y perpetuado activamente la construcción de la "otra" – la 'prostituta'.

Esto está sin ninguna duda unido al hecho de que el contexto y cara del mercado del sexo y de las mujeres que se prostituyen han cambiado. La prostitución se ha convertido aún más en un asunto de clase y más racial cuando la industria del sexo en la Europa del este ha crecido. Por supuesto que sería cómodo pensar que "ellas" lo eligen. Aunque resulte extraño, las voces para la legalización / normalización del sistema de la prostitución comienzan a ganar una clase de apoyo más de "dejar hacer", en el momento en el que la inmensa mayoría de las mujeres que se prostituyen son de diversidad racial, o provienen del nuevo territorio colonial de la Europa del Este –Europa Central y Este (¡al menos en términos de las políticas sexuales patriarcales!). Sería demasiado ingenuo pensar que esto es tan sólo por casualidad. De alguna manera parece que las personas encuentran más aceptable (o soportable) explotar en el mercado del sexo a mujeres que son de un color diferente o hablan otras lenguas maternas, diferentes a la población mayoritaria. Podemos por lo tanto continuar retirando nuestras miradas, y apoyando la división de mujeres en diferentes clases controladas y estructuradas por hombres. No se trata de decir o reivindicar que las mujeres que se encuentran en la prostitución no tienen ninguna delegación – pero la variedad de "elección" es muy diferente para las diferentes mujeres. Es tan diferente que resulta bastante irrelevante entrar en este debate si se quiere entender el sistema de prostitución actual.

Finalmente, contrario a lo que las feministas pro-legalización quieren, la legalización de la prostitución socavará seriamente la posibilidad de redistribuir y liberar mas recursos para apoyar a las mujeres que se prostituyen de diferentes maneras, y aún menos apoyar a las mujeres que quieren abandonar la prostitución. Una de las consecuencias más serias de legalizar la prostitución es que la sociedad se quita a sí misma de otra responsabilidad colectiva. El sufrimiento y la explotación de las mujeres que se encuentran en la prostitución se convierten en un no-asunto, en el sentido de que es tratado como una "elección individual" (no una que muchas personas admitirían... pero eh), lo que no es para la sociedad en general algo por lo que estar colectivamente preocupado. Ninguna responsabilidad significa ningún recurso, y las mujeres que se prostituyen son "liberadas de ser explotadas" sin ninguna interferencia por parte del resto de nosotros. Si esto no es un precioso (y liberal americano) argumento, ¿qué es?

Hacia una respuesta más radical, verdaderamente "liberal sexual" a la prostitución

Si uno echa un vistazo a las realidades de la prostitución y a la industria del sexo en general, no puede seriamente discutir que está teniendo lugar algún movimiento progresista. La idea general de prostitución se apoya en la idea de dividir a las mujeres en, básicamente, dos clases diferentes: aquellas para utilizar/comprar/violar y aquellas para casarse/madre/hermana. Es muy difícil imaginar una sociedad donde las mujeres disfruten de una libertad sexual, social y económica y de una igualdad con los hombres, mientras sigamos aceptando la existencia de una subclase o de mujeres para la disposición de los hombres.

Así que ¿por qué no poner un final al sistema de prostitución y a la industria del sexo que se esfuerza tan claramente en la explotación de la inmensa mayoría de mujeres implicadas? Vamos de una vez por todas a acabar con los mitos de la "puta feliz" y la "profesión más antigua del mundo", y vayamos a un proyecto más radical, rompiendo el dominio de los hombres sobre las mujeres cuando se llega a las políticas sexuales. Es hora de alejar el punto de mira de las mujeres que se prostituyen y centrase en los clientes, los consumidores en los mercados del sexo - los hombres - para cuestionar seriamente su legitimidad y escudriñar las políticas sexuales de las que ellos son partidarios como clientes de los cuerpos de las mujeres. De acuerdo con esta argumentación, las respuestas políticas deben estar dirigidas por lo tanto a los clientes.

En este contexto, la solución más evidente y efectiva sería penalizar parcialmente la compra de servicios sexuales. Esta idea se apoya sobre el entendimiento de que la prostitución no es una relación igual, como se ha visto en los testimonios de las mujeres que se encuentran en la prostitución. Se tiene que reconocer que la explotación y el sufrimiento por parte de las mujeres que se encuentran en la prostitución no son tan solo un problema individual, sino también un fenómeno estructural, donde casi todos los clientes son hombres, y casi toda la mercancía es una mujer. Se trata de un ejemplo de inigualdades de género perpetuadas.

Si, es moralista – una moral muy feminista basada en las mujeres- que mueve el enfoque hacia los hombres, y que rechaza las políticas sexuales de dominación masculina en la prostitución. Se trata de NO extender y abrir mercados, que están y seguirán estando controlados por redes de trabajo de hombres, donde las mujeres son los bienes principales, y donde son puestas en venta para los compradores masculinos. No hay una señal de conservadurismo sexual en esta propuesta; se trata de radicalismo sexual – para mujeres.


Malin Björk(*) Miembro de Les Pénélopes desde 1999, ha participado en el desarrollo de las actividades de la asociación, incluidas la publicación de una revista mensual online y la organización de seminarios sobre comunicación para mujeres, el proyecto Women’s Voices, y la participación en la cobertura internacional de eventos como el Foro Social Mundial y el Foro Social Europeo.

Malin es parte de un colectivo internacional de Bruselas que produce una publicación feminista semestral trilingüe- "Scum Grrrls" – que se distribuye en Bélgica y Francia.

En la actualidad está involucrada en un proyecto colectivo, "Samedi", que incluye seminarios para la promoción del software libre y la creación de relaciones entre diversos grupos de mujeres, con el objetivo de poner en marcha un servidor feminista.

Actualmente trabaja como directora de proyecto del Lobby Europeo de Mujeres, una coalición europea de organizaciones no gubernamentales de mujeres que trabajan para el fortalecimiento de los derechos de las mujeres en todas las iniciativas legislativas y políticas de la Unión Europea.

Fuente: Les Pénélopes

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