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Prostitución y feminismo (lecturas)








"En la prostitución la palabra
trata no existe.
El tratante es el fiolo
al que yo llamo marido.
Es mi padre.
Es mi hermano.
Mi familia.
En la prostitución la palabra
trata no existe.
Existe lo que yo llamo 'plazas',
y consiste en pasar
quince días en burdeles asquerosos,
donde somos carne nueva
para ser explotadas,
manoseadas, violadas por el
prostituyente-torturador
que es tu marido,
tu hermano,
tu hijo,
tu padre,
tu vecino.

Por eso yo, Sonia, la puta de tu
esquina, les digo:
No me dicen nada sobre mí
cuando dicen 'trata'."


--Sonia Sánchez, coautora del libro "Ninguna mujer nace para puta""





“La prostitución tiene que ser entendida como violencia sexual contra la mujer” --Feminismo Radical

Categoría: El prostituyente

02/10/2009 GMT -6

La cruz de la puta

piezasdeaocho @ 13:39

28 de septiembre de 2009

Al leer el mail sobre del nombramiento de personalidad destacada en DDHH, me hizo recordar un llamado de teléfono hoy a la tarde a mi casa, era para avisarme que “Luisa”, mujer que esta siendo prostituida desde sus 15 años hasta ahora que tiene 60 años, en plaza flores, esta con una anemia galopante (palabras textuales y graficante),.
“Luisa” no solo tiene anemia, tiene chagas, tiene problemas de corazón, tiene VIH/sida hace más de 9 años, y la prostituye, la viola, la tortura, el hambre, la pobreza, la omisión, la indiferencia y el “trabajo sexual”.
“Luisa” hoy 28 de septiembre 2009 no esta hospitalizada (necesita transfusión de sangre urgente) porque no hay cama en el hospital del bajo flores donde apenas puede llegar después de tomar dos colectivos desde su casa. No hay una cama para ese cuerpo atravesado de violencia y enfermo pueda curarse, pero sí estaba un banco vacío esperándola en plaza flores para que ejerza de puta.
Plaza flores esta siendo el cementerio de muchas mujeres prostituidas, que no pueden huir de ese campo de concentración a cielo abierto, donde solo encuentran la libertad cuando mueren.
“Luisa” habla despacio, camina lento, su cuerpo es flaco y frágil, cuando le dan el alta en el hospital, ella no tiene el privilegio de ir a su casa, tiene que venir a la plaza flores, allí la están esperando sus violadores–torturadores para prostituirla, porque saben que ella no puede decir NO, que ella es una mujer hambreada.
¿Puedo yo contarle a “Luisa” que van a premiar a la mujer que fortalece, promueve, incentiva, la tortura que ella esta padeciendo?
¿Puedo yo contarle a “Luisa” que la señora legisladora Gabriela Alegre, que nunca la vio caminando por la plaza flores premia a los torturadores–prostituyentes de ella?
Qué la señora legisladora Gabriela Alegre y a las demás legisladoras/es nunca le dijeron la frase que “Luisa” como puta y viviendo con VIH/sida escucha a diario ¿“cuanto sin forro”? ese forro que el sindicato le da como única respuesta a todas sus necesidades.
En este campo de concentración (prostitución) los cuerpos no solo es el campo de acción directo de torturas, sino que además son psicológicas, por ellos el 90%, de las mujeres prostituidas terminan alcohólicas, empastilladas, inducidas al suicidio, y asesinadas.
Argentina tiene como practica la desaparición de personas, la mutilación de los cuerpos, y ahora la premiación a la tortura.
Decir que la señora Elena Reynaga es premiada es equivocarnos, los premiados son los torturadores, los violadores que además son prostituyentes, premian a una central de fiolos argentinos, premian a la violación masiva de mujeres, premian los derechos humanos de los torturadores.
Me pregunto ¿para cuando los premios a Masera, Videla, y a Astid?, para cuando el premio como persona destacada en los derechos humanos a Adolfo Hittler señoras y señores legisladores?,
Ante este premio solo me queda por decir:
“aun muerta el cuerpo me sigue doliendo”
Sonia Sánchez
Ninguna mujer nace para puta

Fuente: Blog de Sonia Sánchez

06/08/2009 GMT -6

"Es saber algo y hacer como que no, y eso hacen quienes pagan por sexo"

piezasdeaocho @ 13:12

Por Lourdes Landeira
05 Junio 2009

Editorial: Cuando se habla de prostitución, es habitual pensar en la mujer que cobra, o a lo sumo en un hombre que la explota. Pero nunca se la asocia con el que le paga, quien según varios especialistas en el tema, queda siempre oculto bajo una red social que lo protege y legitima.

Pedro R. acaba de cumplir cuarenta años; lo celebró rodeado de familiares y amigos y se siente satisfecho con su vida. Esposa, dos hijos -Camila de 8 años y Julián de 5-, casa confortable en el conurbano bonaerense, trabajo estable y ningún sobresalto económico. Cada miércoles, como parte de un ritual irrenunciable, tiene su "noche de hombres". Cena, charla, y lo que su modo de ver es "la mejor salida de amigos que se puede tener": cabaret.

Las características de Pedro no definen los rasgos del consumidor de sexo por dinero, es sólo uno más. "Todo varón de más de trece años está en seria potencialidad estadística de convertirse en un cliente de prostitución", señala el psicoanalista Juan Carlos Volnovich, autor del libro Ir de putas, que propone un retrato del prostituyente. Y agrega: "es una práctica convalidada por usos y costumbres que atraviesa a todas las clases sociales, a todas las edades, a campesinos tanto como a profesionales, a sanos y a enfermos".

Sandra, la esposa de Pedro, mira a su marido orgullosa. Cada mañana, antes de irse a trabajar, lo observa dormir plácidamente y sonríe, sabe que puede irse tranquila ya que él se ocupará más tarde de llevar a los chicos al colegio. Pedro entrena un equipo de fútbol infantil de un club de Lomas de Zamora; sus horarios son flexibles. Si bien su ingreso no es demasiado alto, el empleo de Sandra y la ayuda económica de su suegro les permite vivir cómodamente; el último año lograron incluso la casa con pileta.

Pedro R. es uno de los tantos hombres que contratan prostitutas sin hacerse demasiadas preguntas, como algo lógico y natural. Y que puestos a pensar en el tema, jamás sostendrían que con ese acto contribuyen a algún tipo de violación o abuso. Seguramente Pedro no lo imagina, pero para muchos especialistas, quienes contratan prostitutas son quienes deberían ser penalizados por la ley.

Sonia Sánchez, coautora con María Galindo de Ninguna mujer nace para puta, explica que lo primero que hay que hacer es "dejar la hipocresía y cuestionar el lenguaje". Plantea con absoluta convicción la necesidad de abrir el debate a la sociedad, "de desobedecer y rebelarse". Ya desvinculada definitivamente de la prostitución, que atravesó por años su vida, Sonia interpela al sistema patriarcal que coloca de un lado a la mujer, la madre, la esposa, la abogada, la obrera, y en otro lado, no legitimado, a la puta, la loca y la lesbiana. "La palabra puta puede caberle a cualquier mujer en cualquier momento, desde niña, por usar un vestido corto, por cualquier cosa, por nada", afirma, categórica.

Volnovich remarca que "las prácticas del patriarcado son, en general, reproducidas y reforzadas por las mujeres. Para ejemplificar cuenta el caso de una mamá que observaba que su hijo mogólico tenía dificultades para reprimir sus intereses sexuales, y contrató los servicios de una prostituta para que lo atendiera. Y no quedó ahí; las mamás de otros chicos con similares problemas, contrataron a la misma prostituta para que hiciera el recorrido con sus hijos.

La doctora en filosofía y actual diputada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Coalición Cívica Diana Maffía dice que nadie puede defender a las mujeres, sino ellas mismas, y al hablar concretamente de la problemática de la prostitución, subraya que el problema ético que plantea no pasa por la sexualidad, sino por "transformar a un sujeto en mercancía". Al decir de Sonia: "cuando eres puta tu cuerpo no te pertenece, es del prostituyente que lo alquila; tienes que adormecerte, de una u otra manera, para soportar la violación sistemática que es la prostitución".

Cuando a Pedro se lo interroga sobre el lugar en que coloca a la chica que lo atiende en el cabaret que frecuenta, dice que él sabe que es una mujer y no un objeto. "Es más, tengo un amigo que hasta se enamoró de una y quería hacer lo imposible por sacarla de ese lugar". Sin embargo, cuando se lo consulta por qué él y su amigo contribuyen como clientes al desarrollo de ese "oficio denigrante", queda sin respuesta.

"Es el proceso de la desmentida", teoriza Volnovich e inmediatamente aclara con un ejemplo: "es como lo que pasaba respecto a la dictadura, la gente común de las ciudades decía no saber lo que pasaba en los campos de concentración, pero podía contar con detalles el modo en que los militares invadían viviendas y se llevaban familias. Frente al conflicto intentaban una solución de compromiso y así nació el 'por algo será'. Es saber algo y hacer como que no, y eso hacen quienes pagan por sexo".

Maffía cree que los clientes no tienen conciencia acerca de lo que significa a nivel humano lo que realizan con sus prácticas. Por añadidura, considera que la sexualidad se ha mercantilizado también en la difusión y en la publicidad que dice qué y cómo hay que vivir, qué se debe consumir, cuánto se debe pagar. "Hay sexualidad para distintos poderes adquisitivos y la prostitución es el hecho quizás más relevante alrededor de la mercantilización de los cuerpos". Para Sonia, "la televisión es una fábrica de putas en donde las mujeres son sólo teta y culo", fragmentos de cuerpos.

Juan Carlos Volnovich sube la apuesta; para él, vivimos atravesados por dos sistemas de explotación: el capitalismo -la explotación de los ricos sobre los pobres- y el patriarcado -la explotación de los varones sobre las mujeres. "En la prostitución se entrecruzan y se potencian como nunca los imperativos de capitalismo y patriarcado", dice y avanza explicando que es probable que, desde que la mujer comenzó a reivindicar sus derechos y ha avanzado en el mundo público, se haya generado una reacción violenta de los valores tradicionales que afirman los estereotipos del hombre, la guerra, el fútbol y la prostitución. Para el psicoanlista, la globalización ha convertido el problema de la prostitución en el problema de la trata de personas, en general mujeres y niños y niñas destinados a ser prostituidos.

"El cliente es quien tiene el dinero, por eso él es el prostituyente, es una cuestión de oferta y demanda, sin esa demanda y sin esa capacidad económica prostituyente, no habría redes posibles. La prostitución es un acto de poder en el que se somete por dinero a otro ser humano", define, sin dudar, Diana Maffía.

Hace algunos años fue muy difundido el caso del actor de cine Hugh Grant, que contando con los atributos de "famoso, lindo, canchero, adinerado, con hermosa novia -Elizabeth Hurley-", fue encontrado teniendo sexo por dinero con Divine Brown, una prostituta que no encajaba en los estándares de belleza socialmente aceptados. El caso vale como ejemplo que tira abajo el argumento de que pagan por sexo los varones que no pueden conseguir una mujer de otra manera. "El pago no es inocente, porque el pago garantiza algo del orden de la humillación de lo femenino y garantiza coartar el deseo de la mujer", explica Volnovich. Para Pedro R. los hombres que pagan lo hacen para satisfacer deseos y fantasías que no logran con sus parejas estables; en cambio, dice que cuando es la mujer la paga por un acompañante sexual, es "porque es un bagre y no hay quien la mire".

El varón parece encontrar siempre una justificación y un motivo para denigrar a la mujer. Pero no está sólo en esa tarea, hay todo un entramado social que lo acompaña. Sonia insta a las mujeres y especialmente a las prostitutas a quitar el maquillaje del lenguaje que tapa y oculta realidades, y dice: "las putas no tenemos maridos, tenemos fiolos, las putas no tenemos clientes, tenemos protituyentes". Maffía, en relación a la invisibilización que opera sobre los consumidores, resalta que en Buenos Aires, desde que el jefe de gobierno Maurico Macri instaló como contravención la oferta y demanda de sexo en la calle, se multiplican las actas realizadas a las mujeres, pero son casi inexistentes las labradas a los hombres. "Es una paradoja", ironiza, y explica: "para que haya infracción tiene que haber dos, pero con los clientes arreglan informalmente para no delatarlos". En el mismo sentido, Volnovich señala que en las notas periodísticas que difunden los medios, se suelen ver a las prostitutas, a los lugares, pero no a los clientes ni a las chapas de los autos que salen. "A ellos se los oculta y disimula en una especie de complicidad de caballeros", concluye.

Pedro R., quien está convencido que nada tiene que ver con él la trata de personas con fines de explotación sexual ni la denigración de la mujer, cree que seguramente Julián, su hijo, en un futuro próximo, además de tener relaciones sexuales con compañeras y amigas de su edad, visitará también prostíbulos. Sin embargo, respecto a su hija mujer, Camila, espera que sepa "hacerse valer para no caer en las garras de cualquiera que le haga el verso".

El poder de los varones ocupa el centro de la escena y su papel es determinante en el mercado de la oferta y la demanda. A diferencia de otros casos, como puede ser el de la droga, donde el narcotraficante ofrece el producto que tiene, la demanda es la que define el mercado de la prostitución. "Los varones comienzan a pedir productos exóticos, travestis, asiáticas, niñas, y así van definiendo las redes de trata", asevera Volnovich, quien en cuanto a la prostitución se declara abolicionista, pero advierte: "En países como Suecia, donde se instaló la cultura abolicionista, esto es, penalizar al cliente [y despenalizar a la prostituta], bajó notablemente el consumo de la prostitución pero aumentó tanto más notablemente el turismo sexual de los suecos a los países periféricos. Esto significa que los países centrales podrían darse el lujo de abolir la prostitución porque los periféricos se convertirían en su burdel, como ya está pasando en países centroamericanos".

Fuente: Diario Corriente Noticias

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14/07/2009 GMT -6

Entrevista a Sonia Sánchez: "La puta es el reflejo de la base de sometimiento de todas las mujeres"

piezasdeaocho @ 20:55

La siguiente entrevista a Sonia Sánchez, coautora del libro "Ninguna mujer nace para puta" fué realizada el 26 de noviembre, un día después del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Sonia Sánchez es coautora, con María Galindo, del libro Ninguna mujer nace para puta. Es brutal cuando se refiere al tema. Fue prostituta y participó de las dos organizaciones que las nuclean (AMMAR y AMMAR Capital), pero se fue de ambas, con el deseo de organizarse no sólo entre putas y discutir el tema con toda la sociedad. Charlamos con ella porque coincidimos en que hombres y mujeres debemos discutir la prostitución para desnaturalizarla. Nos conmovió refiriéndose a la reciente muerte de una mujer de Flores en situación de prostitución. Eva padecía VIH. Sonia la entrevistó hace dos años.

Haz clic en el triángulo para escuchar

Fuente: La Retaguardia - am 770

10/05/2009 GMT -6

«La mayoría de los hombres no compran sexo para obtener placer, sino para sentirse poderosos» | Sara, ex prostituta

piezasdeaocho @ 17:30

12/9/2008

Aunque hoy en día casi todas las prostitutas que tienen su área de acción en Galicia proceden del extranjero, muchas son las gallegas que, en su momento, se vieron en la necesidad de vender su cuerpo para salir adelante. Sara tiene 48 años y nació en Vigo, lugar donde ejerció la prostitución durante 12 años. Comenzó en el oficio a los 17, después de que su madre la echara de casa porque quedó embarazada y no quiso abortar. En un principio comenzó de camarera en un local de copas y, tras nacer su hija, empezó a prostituirse porque el sueldo no le alcanzaba para mantenerla. Dejó la prostitución hace 18 años cuando conoció al que hoy es su marido. Parte del trabajo actual de Sara consiste en orientar a las chicas que ejercen la prostitución en las calles y en los locales de alterne.

Ella confiesa que en muchas ocasiones fue objeto de vejaciones y humillaciones. «La mayoría de los hombres compran sexo no para obtener placer, sino para sentirse poderosos. Los hace felices poder comprar a una mujer. Saber que ellos mandan y que una obedece», asegura. Según su experiencia el cliente medio es machista e intolerante. Aunque prefiere olvidar ciertos episodios de su vida, aún recuerda con angustia las agresiones sexuales que padeció. «Yo era joven e ingenua, confiaba en la gente sobre todo en una ciudad tan tranquila como Vigo. En una ocasión le pedí a unos clientes que me acercaran a casa y me llevaron a otro lado para abusar de mí».

Sara considera que cada vez son más los adolescentes que buscan los servicios de las prostitutas. «Muchos chicos de 15 años guardan la paga para comprar sexo. Es aberrante. Crecen con una idea errónea de la sexualidad y de la mujer», afirma.

Aunque no justifica la prostitución, entiende que muchas veces las mujeres que vienen de otros países se vean obligadas a vender su cuerpo para sobrevivir. «Para ellas todo es más difícil porque tienen que mandar dinero a sus familias. Aquí se abusa mucho de las inmigrantes sin papeles. Conozco muchos casos de chicas que, por no tener una libreta de ahorros o un aval bancario, pagan hasta 800 euros por el alquiler de un piso que no vale ni la mitad», dice Sara, quien se siente satisfecha de haber dejado el oficio. «Luché mucho para ganarme el respeto de la gente -señala- y hoy soy solo una vecina más. Tengo el cariño de mi marido, de mi hija y de mi nieto». Aunque al principio no fue fácil, los que fueron sus clientes la insultaban en la calle «cuando iban solos -aclara- porque cuando iban con la mujer sí que agachaban la cabeza».

Fuente: La Voz de Galicia

27/04/2009 GMT -6

Un símbolo Renault: hacete prostituyente

piezasdeaocho @ 16:42

Por lavaca
19 abril 2009

Esta semana la empresa Renault dio a conocer el comercial con el que promociona su nuevo producto, el Renault Symbol, un auto fabricado en Córdoba que se vende a 50 mil pesos. El mensaje elegido para inducir a la compra de este auto es “Hacete hombre”. Tal es el título de la pieza desarrollada por Ariel Senzacqua –“creativo” publicitario– y Santiago Martino Davis –redactor comercial– y que ilustra en un minuto cuatro segundos los hitos de la consagración masculina. Entre ellos, el momento en el que un padre lleva a su hijo adolescente al prostíbulo. En un Renault, por supuesto.

El comercial es responsabilidad de la agencia Publicis Graffiti y del director de cuentas de Renault, Julián Hyvrard, presentado por la revistas del corazón en la sociedad porteña como “el novio francés de la actriz Carla Petterson”.

“Elegancia y poder de seducción”, es el slogan del auto que muestra el momento en que un joven se inicia como prostituyente en dos actos. En uno, la escena muestra al adolescente junto a su padre, dentro del auto, con notoria cara de miedo, mientras recibe el aliento paterno. En otra, ya se lo ve ingresando al prostíbulo “Fantasy”. La publicidad no tiene palabras y concluye con una frase escrita:

“Hacete hombre. Comprate un auto de hombre. Renault Symbol. Tu primer gran auto”.

Se deduce, entonces, que la simbólica escena del prostíbulo se refiere al debut sexual de un adolescente, cuya edad puede rondar entre los 14 y 16 años.

La escena es uno de los ocho eslabones de la cadena con que este comercial construye la masculinidad, a través de los siguientes símbolos de iniciación: descubrir el primer vello, convertirse en prostituyente, masturbarse, jugar al pool, vomitar, llorar con una película romántica, hacerse un examen proctológico y comprarse un Renault. Cada paso está coronado por una palmada que el iniciado recibe de un adulto, hombre.

Por supuesto, el comercial se inicia con un parto. Para estos “creativos”, ese es el acto que resume (y reduce) de qué se trata “hacerse mujer”. Sin palabras.

Invitamos a enviar un mensaje de condolencia a las madres, novias, hermanas, compañeras de trabajo y demás mujeres que soportan a este equipo “creativo” a la siguiente dirección: info@publicisgraffiti.com.ar

Fente: lavaca.org

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ACTUALIZACIÓN (17/05/09): Renault, amonestado

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08/08/2007 GMT -6

Cultura de la prostitución: Legalización de la prostitución de burdeles en Victoria, Australia

piezasdeaocho @ 01:16

UNA CULTURA DE PROSTITUCIÓN

Cuando la prostitución se legaliza o despenaliza, se crea la cultura de la prostitución la cual tiene unos efectos dañinos, no sólo sobre las mujeres prostituidas si no sobre todas las mujeres que viven en esa cultura. Esta dañina cultura de la prostitución existe en Victoria, Australia. Como la práctica de la prostitución ha sido regularizada se ve como algo ordinario. Hay burdeles en muchas calles. Los niños pasan por delante de burdeles en su camino al colegio y compran sus trajes de baño en la tienda opuesta a un burdel. Los dueños de los burdeles están en el Club Rotativo y son perfilados como modelos en periódicos respetables. Los burdeles cotizan en bolsa. 60.000 hombres compran mujeres prostitutas cada semana.

En muchos países la legalización o despenalización de la prostitución de burdeles se considera en el presente como una manera de tratar los problemas asociados con el abuso de hombres sobre mujeres prostituidas. En sus campañas sostenían que la legalización de burdeles en Victoria era un ejemplo positivo, la crême de la crême de la prostitución internacional. Por esa razón es importante examinar cuidadosamente lo que la legislación significa para las mujeres de Victoria. Ha creado la cultura de la prostitución.

LEGALIZACIÓN

La prostitución en burdeles fue legalizada en Victoria en 1984. Fue despenalizada en Nuevo Sur de Gales en 1995. También está ahora legalizada en el Territorio de la Capital Australiana en cuyo centro está situada su capital, Camberra y en Queensland. La propuesta de legalización en el Sur de Australia ha sido denegada por ahora pero está siendo promovida en el Oeste de Australia y en Tasmania. Actualmente está siendo debatida en Nueva Zelanda también.

Los argumentos que impulsaron la legalización en Victoria fueron:

  • Controlaría la industria de los salones ilegales de masajes.
  • Prevendría la expansión de la industria del sexo.
  • Acabaría con la prostitución de la calle, suponiendo que las mujeres que ejerecen la prostitución en las calles prefieran trabajar en burdeles legales.
  • Que sería más seguro para las mujeres prostituidas el estar en burdeles legales y disminuirían los asesinatos y violaciones. Parece ser que esta perspectiva fue aceptada por todas las organizaciones feministas de entonces.

Los que quisieron dirigir burdeles legales, anteriormente llamados chulos y ahora respetables hombre de negocios, sólo necesitaron solicitar una licencia. Se formó un Consejo de Control de la Prostitución para dar licencias y regular la industria. La regulación incluía inspecciones médicas mensuales a las mujeres prostituidas.

LA INDUSTRIA ILEGAL

Según fuentes policiales actualmente en Victoria se estima que hay 400 burdeles ilegales que van cambiando y son difíciles de detectar, suponiendo que exista la intención de detectarlos. No hay un trabajo especial para la policía de controlar los burdeles legales ni ilegales después de que la legalización o despenalización se hiciera. Están bajo el control del gobierno local. En NSW aparentemente la corrupción policial fue la que dictó la introducción de la despenalización de los burdeles allí para que de este modo la policía no tuviese ningún rol. Las Concejalías locales tienen que controlar los burdeles ellos mismos y no tienen ni el personal ni los recursos económicos. Lo mismo ocurre para detectar los burdeles ilegales en Victoria, las Concejalías locales tienen que financiar detectives privados para que vayan a los burdeles y pagar por sexo. Una investigación para detectar burdeles ilegales en Yarra, en la costa de Melbourne costó a los contribuyentes $42.000 en los últimos meses. Los investigadores que trabajan en burdeles sin licencia firman declaraciones juradas del perfil de los servicios sexuales que les han ofrecido. Entonces lo presentan al magistrado quien puede prohibir la entrada al local. Esto castiga a los propietarios del local pero no a los que operan el burdel que sencillamente cambian los lugares de negocios.

Hay poca duda de que la industria ilegal está fuera de control. La legalización o despenalización ni previene ni puede prevenir los burdeles ilegales. La policía de Melbourne sospecha de un hombre de Hong Kong que opera en 6 burdeles sin licencia en las afueras del Este de Melbourne, ganó más de $8 millones en los pasados 3 años.

Los efectos de la despenalización de la prostitución en Nuevo Sur de Gales en 1995 han sido similares. Los burdeles se han multiplicado por cuatrocientos y la gran mayoría no han acudido, como se supone debían hacer, al consejo local para conseguir las licencias. Los Consejos no pueden permitirse el pagar a personal especial para entrar en burdeles ilegales para dar prueba de que están infringiendo las regulaciones proyectadas.

PROSTITUCIÓN EN LA CALLE

En el momento de la legalización se pensó que las mujeres que ejercían la prostitución en la calle con gran riesgo de muerte y serias lesiones, podrían trasladarse a los burdeles legales y estar más seguras. Esto también aliviaría el incordio del comportamiento masculino en la prostitución. De hecho la prostitución en las calles es un enorme problema social en Melbourne. Se estableció una investigación gubernamental sobre los problemas que causaba el comportamiento masculino en St. Kilda en el 2001. El número de mujeres que ejercen la prostitución en la calle ha aumentado rápidamente en esta área a un número estimado de 350. Los abusadores varones usan sexualmente a las mujeres en jardines delanteros de las casas o sobre las escaleras de entrada de los vecinos. Hay problemas con los condones usados, excrementos y agujas. Lo que recomendaba el informe era el establecer zonas de tolerancia donde los hombres podrían solicitar mujeres y “casas seguras” donde ellos podrían usar a las mujeres. Las casas seguras serían burdeles del estado aunque el consejo esperaba que sociedades benéficas como el Salvation Army las administrara. La recomendación fue aplazada porque era muy impopular entre los vecinos y había elecciones pendientes.

En Sydney y en New South Wales han sido establecidas zonas de tolerancia donde se supone que las mujeres prostituidas se encuentran con sus abusadores en casas seguras donde pueden alquilar habitaciones. Esta política ha sido manifiestamente insatisfactoria. Las mujeres prostituidas no se quedan en las zonas y se van a áreas residenciales de los alrededores.

TRÁFICO

La legalización y despenalización llevan al aumento de la industria de la prostitución. El tráfico de mujeres para cubrir los burdeles legales e ilegales es un resultado inevitable. Empresarios del sexo tienen dificultades en suplir sus necesidades con mujeres locales y las mujeres traficadas son más vulnerables y rentables. Las mujeres traficadas son colocadas por igual en los burdeles de Victoria, en los legales e ilegales. Pueden trabajar legalmente en burdeles legales con permisos de trabajo si los traficantes aplican en nombre del estatus de refugiado. Los traficantes venden en Victoria las mujeres a burdeles legales e ilegales por un precio de $15.000 cada una. Las mujeres están endeudadas, así que las ganancias de su esclavitud no les llegan a ellas. Está habiendo investigaciones sobre varios burdeles suburbanos de los que hay sospechas de estar usando mujeres traficadas desde el Sudeste Asiático con visas turísticas. La policía sospecha que están obligadas a tener sexo con 800 hombres antes de recibir ningún dinero para pagar las deudas contraídas con sus traficantes. Parece ser, según dijo el portavoz de la policía, que vienen aquí por encargo. Se estima que ganan $1 millón por cada mujer traficada a la semana.

¿ ESTÁN LAS MUJERES MÁS SEGURAS EN BURDELES LEGALES?

La prostitución en la calle, se argumenta es extremadamente peligrosa. Las mujeres corren el riesgo de ser violadas y asesinadas, golpeadas, acuchilladas. Las mujeres prostituidas reciben el odio de los hombres hacia las mujeres y el de la sexualidad que ellas parecen representar. De aquí resulta la violencia que ellas sufren. Con la prostitución en los burdeles, estos problemas extraordinarios se supone que son reducidos. Vamos a considerar los burdeles legales de Melbourne, supuestamente la crême de la crême de la prostitución. Una de mis alumnas investigó en un burdel legal entrevistando a las mujeres antes y después de sus “citas” sobre los límites que intentan crear para controlar lo que los hombres eran capaces de hacerlas y hasta que punto estaban satisfechas.

El burdel que ella estudió tenía un salón en el cual tenían lugar las introducciones. Todas las mujeres esperaban en el salón. Los hombres entraban de uno en uno para hacer su selección y ellas tenían que competir para ser elegidas. Se levantan y tocan a los hombres sexualmente y compiten con las demás en ofrecer lo que van a darles. Algunas llegan a ofrecer sexo sin usar condones si necesitan particularmente el dinero. Después suben a la habitación. A menudo ellas se aplican lubricante en el baño porque los hombres serían infelices si tienen la impresión de que ellas no están excitadas sexualmente y algunos se negarían a pagar. Entonces la mujer tiene que intentar controlar el encuentro. Los hombres a veces quieren un “todo alrededor del mundo”, esto es, acceso a cualquier orificio de cualquier forma y el derecho a tocar cualquier parte del cuerpo de la mujer. Ella entonces debe luchar para restringirle sin perder al cliente.

Los hombres pueden retorcer pezones y penetrar los dedos dentro del ano de las mujeres.

Una mujer relato que cobraba $500 por una penetración anal pero que dependía de lo larga que fuese, un pene más largo significa más dolor.

Otra mujer dijo que un hombre empezó a ponerse lubricante en el puño y cuando ella le preguntó que para que lo hacía el contestó que para joderla con el puño.

La demanda de joder con el puño sugiere que el aumento de violencia y prácticas vejatorias llevadas a cabo sobre mujeres en pornografía están educando a los hombres en los que desean hacer a las mujeres, primero en la prostitución y después con sus compañeras. Esto también se refiere al sexo anal.

Una mujer cuando bajaba después de su “cita” se duchaba durante 10 minutos con agua muy caliente para quitarse la suciedad de su cuerpo. Antes de una cita una mujer tenía carne de gallina, su piel se estremecía al pensar en lo que tenía que pasar. Por un abuso sexual es para lo que paga el hombre. Las mujeres disocian la experiencia horrorosa para sobrevivir usando técnicas psicológicas o drogas y alcohol.

Las mujeres prostitutas no son otro tipo de mujeres que puedan soportar las manos y penes no queridos en o sobre sus cuerpos más fácilmente que otras. Es cierto que muchas han experimentado previas violencias sexuales en su infancia o vida adulta de manera que la violencia de la prostitución puede parecer menos severa que otras formas de violencia que ya han sufrido. Pero las mujeres prostituidas odian la violencia diaria de la prostitución como lo odia cualquier otra mujer. Aquellos que aceptan la prostitución como una ocupación legítima están aceptando que ciertas mujeres pueden ser puestas aparte como objetos de acoso de lo que exactamente las otras no prostituidas buscan el librarse de ello en sus trabajos y en sus vidas.

Esta es la historia de la forma más respetable de prostitución en el mundo. Aquí en Australia hay códigos para la implantación de Salud y Seguridad Ocupacional (OHS) en los burdeles redactados por las autoridades estatales, pero solamente para el pequeño número de burdeles que hay legales. Es duro llevar a cabo los códigos OHS para un trabajo en el cual las mujeres están regularmente con riesgo de violencia y enfermedades que amenazan su vida, donde se las puede exigir el aceptar heces y orina así como semen, donde tienen que sufrir el daño psicológico de disociación y/o acoso y abuso sexual. Los códigos de otros lugares de trabajo requieren aislamiento de las sustancias peligrosas, usando guantes, etc. mientras que en la prostitución una sustancia potencialmente letal, el semen, es inyectada directamente dentro del cuerpo de “el trabajador”. Las mujeres prostituidas no están en situación de usar guantes y aislar el semen en recipientes especialmente seguros. Ellas tienen probablemente que aceptarlo sobre sus caras y dentro de cualquier orificio.

BURDELES SADOMASOQUISTAS

Los burdeles sadomasoquistas (S.M.) son un área creciente de la industria de la prostitución actualmente por dos razones. Una de las razones del sadomasoquismo es que han llegado a ser un sector del mercado enormemente rentable con clubes, equipamiento, pornografía y burdeles todo en uno. Otra es que el S.M. ofrece en Australia una forma de asentar burdeles ilegales. Los burdeles S.M. generalmente no solicitan las licencias para burdeles argumentando que no se usa el sexo. Se presentan a ellos mismos como terapia y creadores de fantasías. De hecho mi junta de distrito está buscando las pruebas que demuestran que se hacen actos sexuales en los burdeles S.M., pero están teniendo grandes dificultades. Diferentes formas de fuerte violencia ocurren en estos burdeles. No sólo contienen domadoras y actúan con violencia hacia los hombres.

Las mujeres son proporcionadas como esclavas sexuales y pueden sufrir duros golpes según los abogados de los centros de crisis de violación en Australia a donde ellas buscan ayuda.

EDUCANDO A LOS HOMBRES EN VIOLENCIA SEXUAL

Prostitución y violación van de la mano.

Bastante razonablemente muchas supervivientes de la prostitución lo llaman violencia sexual de la prostitución comercial o violación comprada. En la prostitución los hombres pagan por mirar (como en la pornografía) o el llevar a cabo sobre cuerpos de mujeres una serie de prácticas que, en su forma no comercial, son precisamente las prácticas de violencia sexual masculina que las mujeres se preocupan de que no ocurra en sus dormitorios, calles, a niños, en sus trabajos. No sugiero que la prostitución sea la única razón de la existente violencia sexual porque ocurre en muchas culturas en las que no hay prostitución y necesita ser entendido en términos de dominación machista. Sin embargo la industria del sexo educa a los hombres en estas prácticas. La práctica más usada es la relación sexual no deseada en la cual las mujeres prostituidas disocian para sobrevivir mientras el hombre la penetra sin importarle la persona. Él entonces esperará que su compañera acepte las mismas prácticas. En las líneas de teléfono sexuales las mujeres tienen que disociarse para superar el abuso de los hombres que han pagado para hablar. En las llamadas telefónicas obscenas realizadas por los hombres, a veces los mismos, se entrometen y amenazan a mujeres en sus casas. En la prostitución los hombres hablan usando vocabulario obsceno y degradante hacia las mujeres y las acosan sexualmente, tocando partes de sus cuerpos que ellas quieren proteger y demandan prácticas que las mujeres no quieren permitir. En las calles y lugares de trabajo hacen exactamente lo mismo excepto que no pagan. El placer puede ser más intenso cuando no hay consentimiento de las mujeres. En prostitución las mujeres son azotadas, o se tienen que vestir como bebés o jovencitas. Todo esto forma y anima a los hombres a usar la brutalidad y el abuso sexual a niños.

NORMALIZACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN

La política de legalización de burdeles en Victoria ha fallado dramáticamente en todas sus metas. Cuando fue tomada esta decisión no se consideró de qué forma podría afectar al estatus, las vidas y las relaciones a todas las mujeres del estado. De hecho la cultura de la prostitución se ha desbordado en la comunidad empresarial, en las carteleras de las calles, en los medios de comunicación locales, y afecta a las relaciones que las mujeres tienen con sus compañeros y con los hombres de su trabajo. La legalización ha normalizado el comportamiento de los hombres en la prostitución. Como resultado de haber sido aceptados, los clubes de desnudos se trasladaron a Victoria en 1993 y ahora prosperan bajo en eufemismo de “Club de Caballeros”. Se abrió una investigación estatal como resultado de los rumores de que en estos clubes se ejercía la prostitución. Pero es difícil de probar.

En otros contextos donde no hay esa aceptación de la prostitución ha habido resistencia comunitaria en encubrirlos y los clubes han sido rechazados, como en Glasgow, por ejemplo. Hay ahora una campaña contra ellos en Dublín. En Australia la idea de esta campaña no es realmente pensable porque la explotación sexual de los hombres hacia las mujeres está normalizada, como resultado de estos años de legalización de los burdeles de prostitución.

Con el crecimiento de la industria nuevos votantes jóvenes son introducidos en el comportamiento de la prostitución. En 1998 se estimaba que 60.000 hombres en Victoria abusaban de mujeres en la prostitución cada semana y la cifra parece ser superior en la actualidad. Generaciones de hombres y chicos están formados en una conducta de prostitución. Estos hombres serán los turistas sexuales y viajeros de negocios que abusarán de las mujeres que ejercen la prostitución en otros países, muchas de las cuales serán traficadas a esos destinos.

EL PAISAJE DE LA CULTURA DE LA PROSTITUCIÓN

Hay ciertas restricciones para la ubicación de los burdeles. No pueden estar cerca de iglesias o escuelas. Los burdeles ilegales no sufren estas restricciones. Los burdeles legales, sin embargo, están en las principales calles comerciales y en calles residenciales. Son simplemente parte de la vida ordinaria en la ciudad. Los hombres salen de los burdeles sonriendo con satisfacción cuando los viandantes arrastran sus compras o niños. Anuncios de burdeles y clubes “tabletop” aparecen en enormes carteleras a lo largo de las mayores arterias de la ciudad, ofreciendo las mujeres como objetos para el uso de los hombres. En el Centro de Exhibición Estatal tiene lugar cada año la exhibición de la industria sexual, SEXPO, los burdeles y clubes de desnudo exponen a las mujeres que tienen para ofrecer, pornografía, desnudos, y “lapdances” (las mujeres se sientas sobre las piernas de los hombres y se mueven) son expuestas frente a miles de ciudadanos con el patrocinio del Estado. Periódicos locales contienen anuncios de burdeles locales llamados Ciruelas Orientales o Románticos.

SECTOR DE MERCADO RENTABLE

Las páginas financieras como las páginas de noticias de los periódicos encuentran la industria de la explotación sexual excitante consiguiendo los beneficios necesarios invirtiendo en prostitución. El periódico Age dedicó la página frontal de la sección de negocios a SEXPO en 1998 al lado de una descripción de la industria sexual de Australia y dice tener un ingreso estimado al año de $1,2 billones. El burdel The Daily Planet va a cotizar en bolsa en el 2003.

NORMALIZACIÓN DEL PROXENETISMO COMO NEGOCIO RESPETABLE

Un ejemplo de lo respetable que ha llegado a ser el proxenetismo es la presentación de la dueña de un burdel en la sección Mi Diario del periódico Sunday Age el 13 de Octubre de este año. Esta presentación cubre la vida laboral de prominentes ciudadanos de Melbourne, generalmente mujeres. En una ocasión fue la directora de un famoso colegio privado e niñas y la pasada semana fue a un sombrerero que hace sombreros para las mujeres cuando van a las carreras de caballos. La dueña del burdel es una tailandesa llamada Chailaí Ricardson, descrita como propietaria y directora del burdel Top of the Town, en la calle XXX. El periódico hace una introducción con el perfil de la mujer y después detalla lo que hace cada día de la semana.

Richardson, nos han dicho, conoció a su marido cuando él estaba construyendo el burdel hace 11 años. Ella es vicepresidenta de la Asociación Tailandesa. La gran mayoría de las mujeres traficadas que son vendidas en condiciones de esclavitud por su deuda en ambos burdeles, legales e ilegales de Melbourne son tailandesas. En su burdel trabajan 100 mujeres. Ella dice: “hay mucha presión sobre las señoras. A veces les cuesta hacer frente a su trabajo... El sábado fue suave. Muchos chicos vienen viernes y sábados”. Promociona sus negocios cuando va a haber alguna convención en la ciudad como el reciente Centro de Comercio Mundial con 3.000 hombres tailandeses. Revisa a las mujeres para asegurarse de que llevan puestos los tirantes, a las mujeres no les gustan porque pican pero “les quedan muy bien” cuando se quitan la ropa. Tiene un show de desnudos los jueves, “algunos de esos hombres pueden quedarse y tener una de las señoras después”. Y finaliza, “creo que estamos aquí para probarnos a nosotras mismas y hacerlo lo mejor posible y alcanzar el máximo que podamos”.

En Melbourne un artículo como este sobre proxenetismo en el periódico dominical más importante no saca comentarios adversos o cartas de lectores enfurecidos. Atender un burdel es una ocupación corriente como ser jefa. La mayoría de las mujeres que poseen o dirigen burdeles han sido ellas mismas prostitutas. No has ascensos en esta industria ni posibilidades de salir de ello si no es haciendo esto.

RELACIONES ENTRE HOMBRES Y MUJERES

La cultura de la prostitución daña la posibilidad de crear una relación igualitaria, respetuosa y honesta entre hombres y mujeres, en el trabajo y en todas las tareas de la vida. Como las nuevas generaciones masculinas se forman en una conducta de prostitución esto afectará inevitablemente la forma de relacionarse con las mujeres en sus vidas, familia, pareja, compañeras, amigas. Una relación igualitaria entre hombres y mujeres es todavía muy difícil de conseguir para muchas mujeres. La existencia de clubes de desnudo, burdeles, pornografía y la publicidad de estas formas de explotación sexual lo hacen mucho más difícil. La industria de la prostitución crea las ideas que los chicos y hombres tienen sobre las mujeres como que son objetos de uso sexual en vez de seres humanos iguales.

La industria del sexo crea la cultura de los hombres y excluye a las mujeres. En lo que son llamados “Clubes de Señores” las mujeres son pagadas para posar su vagina desnuda y afeitada frente a los hombres para que puedan mirar fijo dentro de ellas. Hace tiempo los “clubes de señores” eran para ricos de clase alta que los usaban para tratar y realizar negociaciones políticas y de negocios. Los nuevos clubes de señores son una forma de burdel en la que las mujeres son ofrecidas a los hombres desnudas para bañarse con ellos, bailar sobre sus rodillas y por supuesto, ofrecer sus “servicios sexuales”, son mucho más democráticos. Cualquier hombre con entrada puede pasar. Pero los negocios se siguen haciendo allí. Los hombres hacen tratos y negociaciones, tienen reuniones, firman tratados. Grandes empresas alquilan salas de reunión para sus reuniones y les colocan mujeres desnudas sobre las mesas durante el té y la comida. ¿Qué hace esto a favor de las oportunidades de igualdad para las mujeres en estas empresas?. Las mujeres ejecutivas pueden asistir a estas reuniones y sufrir el dolor y el apuro de ver a otras mujeres ser tratadas de esta manera o pueden negarse a ir y perder la oportunidad de ascenso. Las mujeres ejecutivas no pueden ser iguales en una cultura de prostitución donde sus colegas varones pueden sellar tratados ofreciendo prostitutas a sus clientes o acompañar a sus clientes a los burdeles.

Las mujeres del mundo jurídico están particularmente afectadas. En Melbourne los clubes “tabletop” están en el distrito jurídico. Las abogadas ven a sus compañeros abogados ir a la hora de la comida a estos clubes. Las secretarias tienen que mentir a sus mujeres cuando llaman preguntando por sus maridos. Muchos grupos de mujeres están afectadas por este comportamiento de los hombres respecto a la prostitución. La existencia de la industria del sexo y la forma en que se entrelaza dentro de los negocios que hacen los hombres, la idea de la igualdad de las mujeres en el mundo de los negocios es una burla.

<>En una cultura de prostitución los chicos y chicas crecen en un mundo en el que las mujeres son vendidas a los hombres desnudas o medio desnudas, haciendo pucheros abriendo sus piernas sobre tableros, en los estantes pornográficos de la tienda de la esquina, en la tienda de vídeos, en los vídeos musicales. Las chicas aprenden que ellas son carne para que los hombres compren, intercambien y consuman. Los chicos aprenden que es razonable hacer esto a las chicas porque a ellas les gusta y están para eso. Chicos y chicas crecen en un entorno en el que la mitad de la raza humana es delegada al servicio sexual de la otra mitad.

La industria sexual es un secreto de los hombres de negocios en el que los hombres disfrutan de la explotación sexual de algunas mujeres mientas sus madres, esposas, novias e hijas no se enteran. Visitas en grupo a lugares de explotación sexual está empezando a ser una forma común entre los hombres de socializar. En “noches de machos” (antes de las bodas) explotarán sexualmente a mujeres. En fiestas verán juntos pornografía y gozarán a través de ver como abusan de mujeres.

DESTRUCCIÓN DE LA RELACIÓN HETEROSEXUAL

Los hombres no pueden ser iguales a las mujeres en la relación sexual si ellos están involucrados en la explotación sexual de otras mujeres. Los 60.000 hombres que usan mujeres prostitutas en Victoria cada semana es difícil que tengan colegas del sexo femenino. Según crece la industria más y más hombres están implicados y más y más mujeres están directamente afectadas. Cuando compañeros varones abusan de mujeres prostitutas ¿qué hacen las mujeres? O se mantiene en secreto y la esposa no se entera de lo que su marido está haciendo, lo que significa que las bases de confianza y honestidad que deberían ser la razón fundamental de una relación igualitaria están destruidas. O si la esposa se entera y tienen que tomar una decisión sobre su relación con este hombre es muy probable que le abandone. Sus hijas tendrán que pensar sobre lo que significa el que él mire los genitales afeitados de mujeres de su edad en los clubes de desnudo, que a su vez son hijas de otros hombres, o las penetran mientras ellas se disocian para sobrevivir.

Cuantos más hombres se involucren en el consumo de la prostitución más imposible llegará a ser el ideal de igualdad en la relación entre hombres y mujeres. La expansión de la industria del sexo y la creación de más consumidores varones está en dirección de choque directo con la posibilidad de una relación igualitaria entre hombres y mujeres.

EL SEXO EN LA CULTURA DE LA PROSTITUCIÓN

En una cultura de prostitución chicos y hombres son enseñados que penetrar a una mujer que se disocia para sobrevivir es “sexo”. Esto tiene un gran impacto, no sólo sobre las mujeres prostituidas en pornografía y prostitución sino sobre todas las mujeres que tienen relación sexual con hombres. El objetivo del feminismo ha sido una “autodefinida” sexualidad para mujeres, que quiere decir placentera y respetuosa. Las ideas de placer para las mujeres pueden incluir sensualidad en todo el cuerpo, puede incluir afecto, incluso amor, como bases para una relación sexual, puede que no incluyan relación sexual, o cualquier otra forma de servicio directo a los hombres que las mujeres no se sienten inclinadas a realizar. Quién sabe, pero el sexo anal puede no estar incluido en la lista creada por la imaginación de las mujeres. Ciertamente una autodefinición de sexualidad para mujeres estaría probablemente basada solamente en lo que a una mujer le da placer y no tener que actuar para los hombres. Probablemente sería una relación igualitaria basada en el respeto y no igualitaria justamente en degradación o violencia sino una sexualidad en la que la igualdad y el compartir les lleven a ambos a la excitación. Una autodefinición de la sexualidad para mujeres sería poco probable que incluyera en los sentimientos de las mujeres el que ellas aceptaran el ser penetradas porque sino no las dejan dormir, o él estaría de mal humor, o porque sino no recibirían el dinero para los gastos de la casa, o no recibirían dinero para alimentar a sus hijos. Una mujer puede ser sexual cuando le viene el deseo o cuando no, aunque puede querer siempre mucho amor cálido que no es condicional de sexo.

Esto puede sonar un poco extraño. Y es en gran parte debido a que en los últimos 20 años la industria del sexo ha construido una imagen de que el sexo es eso en completa oposición a lo que muchas mujeres han dicho que querían. A través de la pornografía y otras formas de prostitución las industrias del sexo han creado una forma de sexualidad en la cual los hombres pagan para tener acceso a una mujer que desesperadamente quiere estar en cualquier sitio que no sea ese, y que se disocia para sobrevivir. El hombre puede penetrar su boca, ano o vagina con su pene, dedos o lengua y agarrar otras partes de su cuerpo que no están en el menú. No tiene que preocuparse por su personalidad o placer. Este es el sexo de la pornografía y otras formas de prostitución.

Este es también el “sexo” que las mujeres encuentran más difícil en su relación con los hombres. Todavía la industria del sexo con su influencia sobre políticos y medios de comunicación es capaz de vender este comercio de explotación sexual como sexo real y verdadero. La industria del sexo es el mayor educador sexual en las sociedades occidentales. Ningún otro tipo de información sexual puede competir con el alcance y poder de los proxenetas como educadores de sexo. Generaciones de hombres y chicos están siendo formados bajo este punto de vista de lo que es el sexo con el poderoso incentivo del orgasmo. Esto es contrario a los grandes esfuerzos de las mujeres para ser valoradas por los hombres en más cosas que el sexo, valorar el afecto que no está relacionado con el sexo, valuar el sexo de forma que no sean sólo un agujero que los hombres penetran mientras las mujeres piensan en los problemas del trabajo de mañana. La industria del sexo llama a los hombres a usar a las mujeres como objetos con agujeros donde clavar penes y dedos mientras ellas se disocian para sobrevivir emocionalmente. ¿Qué podría ser más confuso que eso? ¿Para quién es ese sexo? ¿Y cuáles son sus implicaciones?.

Una de las implicaciones es que los chicos y hombres requieren a chicas y mujeres para reproducir los escenarios que les produjeron excitación en sitios de prostitución. Las mujeres tienen que hacer posturas, ponerse determinados fetiches y realizar prácticas que puede que odien para conseguir la aprobación del macho. Como resultado de esto, informes en periódicos dicen que en fiestas chicas adolescentes tienen que chupárselas a grupos de chicos adolescentes como algo rutinario. Más y más, mis jóvenes alumnas me cuentan que el sexo anal está siendo una parte esperada en la relación sexual. Las prácticas de pornografía y prostitución educan a los hombres y muy rápidamente está empezando a ser dado por supuesto el hacer lo mismo con chicas y mujeres.

Las mujeres no tienen recursos o una industria para expresar lo que ellas pueden querer del sexo fuera de la barahúnda creada por la industria del sexo. Nosotras no tenemos voz, a no ser que nos unamos a hablar con la voz de la industria y digamos cuanto amamos precisamente el sexo que ellos venden. Una sexualidad más allá de la prostitución sería algo muy diferente, algo que cada vez es más difícil de imaginar mientras la industria del sexo tomo todos los espacios libres para “sexo” y se muestra él mismo como educador “sexual”. Una sexualidad más allá de la prostitución sería una sexualidad de igualdad en la que mujeres y hombres, mujeres y mujeres, hombres y hombres, encuentren placer con la/el otra/o compañera/o en igualdad.

CREANDO UNA CULTURA FUERA DE LA PROSTITUCIÓN

Mientras la industria de la prostitución legalizada se extiende e influencia más y más áreas de la vida, se hace más difícil imaginarse como sería una cultura de amistad con las mujeres en igualdad. En esa cultura las mujeres intimidarían sexualmente con los hombres por placer, no por el precio de una cama o por drogas. En esa cultura hombres y chicos aprenderían que son iguales a las mujeres y a tener una relación de trabajo, familiar y de amistad con ellas basada en la dignidad y el respeto. En aquellas sociedades donde la cultura de la prostitución todavía no ha sido creada con la legalización o despenalización de los burdeles es importante rechazar los valores que la prostitución da a las mujeres. En dichas sociedades es más posible soñar e imaginar el mundo de la libertad de las mujeres y trabajar para crearlo.


Charla dada en el Seminario sobre los Efectos de la Legalización de las actividades de la Prostitución -análisis crítico- Estocolmo, 6 de Noviembre 2002.

Fuente: Plataforma por la abolición de la prostitución

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¿El fin de la prostitución en Suecia?

piezasdeaocho @ 13:40

El siguiente artículo fué publicado en 1999, recién aprobada la ley. Pueden descargarlo haciendo clic aquí.

Por Maria-Pia Boëthius*
Traducción por Mayte Giménez y Frida Sánchez

Con la legislación que prohibe la compra de servicios sexuales ocasionales, Suecia quiere abolir "la profesión más antigua del mundo", con la consecuente desconfianza y burla de muchos. ¿Cómo puede ser que el Parlamento sueco, de repente, adopte una postura como esta? ¿Cómo vamos a conseguir evitar que la prostitución se ejerza a escondidas? Y, sobre todo, ¿cómo vamos a conseguir que alguien sea condenado con la ayuda de esta ley? Las respuestas a todas estas preguntas no las tendremos hasta dentro de un par de años, cuando la ley haya sido puesta en práctica. Aquí tenemos los antecedentes de por qué la legislación sueca, en esta materia, se diferencia tanto de la de otros países.

Pocas propuestas de ley han despertado tanto interés internacional como la nueva ley sueca contra la prostitución, que entró en vigor en 1999. Para hallar una agitación comparable nos tenemos que remontar a los años 70 cuando Suecia estableció, por ley, la prohibición de pegar a los niños.

Ya el primero de enero de 1999, el mismo día en que la ley entraba en vigor, se encontraba en Suecia un gran número de periodistas extranjeros con el fin de observar la reacción a la ley. Al leerlo, el artículo de la ley en sí, parece modesto y burocrático:

"El que en base a una remuneración se procure una relación sexual ocasional, será condenado -si el acto no estuviera penado con castigo por el código penal- a multa o prisión de seis meses como máximo, por la compra de servicios sexuales."

Sin embargo, la ley causa un revuelo internacional y es la primera del mundo en su género. Penaliza al que compra sexo -a menudo un hombre- mientras la persona prostituida -a menudo una mujer- no es culpable de acto criminal. Queda en libertad; según la nueva ley el criminal es quien compra sexo.

La ley no se ha hecho en un abrir y cerrar de ojos. Todo lo contrario. Se puede decir que es el resultado de un largo e intenso proceso que ha durado más de veinte años. Es la consecuencia de un gran número de investigaciones, de varias Comisiones parlamentarias, de que ahora en el Parlamento sueco más del 40 por ciento sean mujeres y de las constantes presiones por parte del movimiento feminista sueco. Es también el resultado del esfuerzo por ser una sociedad igualitaria, con los mismos derechos y deberes para los hombres que para las mujeres. Donde mejor se expresan los motivos por los que se criminaliza a quien compra sexo y no a la persona prostituida, es en la Resolución de 1997/98. La Comisión de Investigación de la Prostitución había propuesto anteriormente que tanto el comprador como la persona prostituida fueran criminalizados. Sobre esto escribe el Gobierno:

"La propuesta de la Comisión de Investigación de la Prostitución de criminalizar tanto al comprador como al vendedor, se ha encontrado con una considerable crítica en todas las instancias preliminares. Incluso el Gobierno estima que, aunque la prostitución como tal no sea un fenómeno social deseable, no es razonable criminalizar también a quien casi siempre es la parte débil, la parte explotada por quien quiere satisfacer su propio instinto sexual. También es importante para motivar a las prostitutas a que busquen ayuda para alejarse de la prostitución; que no sientan que el hecho de que hayan ejercido como prostitutas vaya a tener consecuencias negativas."

Prácticamente en todos los países y en todos los idiomas la palabra "puta" es el más peyorativo de los insultos; una palabra que define lo más despreciable y ofensivo que se puede decir de una mujer, una descripción del paria más absoluto de la sociedad. A la vez germina la doble moral. Grupos de hombres exigen la prostitución libre, libre "acceso" a esas mujeres de cuyos servicios diariamente se burlan.

El argumento acostumbra a ser que la prostitución siempre ha existido y por lo tanto siempre existirá. Contra esto, el movimiento feminista sueco ha objetado que la prostitución ciertamente ha existido siempre pero que no es ningún motivo para que siga existiendo en el futuro. En muchos países se están produciendo cambios políticos considerables. Las mujeres están entrando en la política a pasos agigantados. Durante los años en que la prostitución "siempre ha existido", las mujeres no han formado parte del poder político. Ahora el equilibrio del poder entre mujeres y hombres está cambiando. Los estudios politológicos suecos demuestran que con más mujeres en el Parlamento y en el Gobierno cambia la política de forma determinante. Se podría describir lo que ahora está sucediendo, con la nueva ley de la prostitución como ejemplo, de la manera siguiente: cuando por fin las mujeres tienen un poder político real intentan crear los tabús que siempre deberían haber existido: ningún hombre podrá "comprar" a ninguna mujer. Otro ejemplo es una nueva ley sueca de 1998 contra la posesión de imágenes de pornografía infantil, pues las películas y las fotografías de pornografía infantil presuponen que ya se ha cometido un abuso grave.

Las leyes pasan de haber sido comunes u "objetivas" a echarle la culpa a quien la tiene: al hombre que compra servicios sexuales, al hombre que posee pornografía infantil. Cuando los hombres solos o en importante mayoría poseen el poder político, parece que tengan mayor consideración hacia sus congéneres que hacia las mujeres y los niños desprotegidos. Cuando las mujeres se lanzan a la política pasa algo altamente interesante; lo que se ha considerado "obvio", por ejemplo la prostitución, de repente se cuestiona. Pero lo grato en todo este proceso es que las mujeres en su lucha contra la violencia y la agresión sexual a mujeres y niños, tienen hoy a su favor a la mayoría parlamentaria de mujeres y hombres. Cuando el Parlamento en mayo de 1998 votó a favor de la ley sobre la criminalización del que compra sexo, los votos fueron 181 a favor y 92 en contra. Y fueron tantos hombres como mujeres los que votaron a favor de la nueva ley.

El camino hasta la nueva legislación ha sido largo y dramático. En 1971 se formó en Suecia una Comisión de Investigación del Crimen Sexual. Estaba compuesta por siete hombres y una mujer, con el presidente de un Tribunal de Segunda Instancia como responsable de la Comisión. Desde hacía tiempo se consideraba que Suecia era el país "del amor libre", en el mundo se hablaba del "pecado sueco" y la liberación sexual estaba en el programa de muchos radicales. La tarea de esta Comisión era revisar la legislación que se refería a la moral ya que se consideraba desfasada.

La idea de la Comisión era que el Estado se inmiscuiría lo menos posible en la sexualidad de las personas, lo que ya estaba bien. Se trataba de una nueva tolerancia. Pero cuando se vio que esta tolerancia también incluía la violación y la Comisión proponía que el violador fuera condenado a multa si el crimen se consideraba "de menor importancia", fue cuando despertaron las mujeres suecas. Se puede decir que la Comisión de Investigación del Crimen Sexual fue un despertador. La liberación sexual de la que se hablaba tanto, resultaba ser una liberación bajo las premisas del hombre. Empezar a tolerar la violación era todo lo contrario, un golpe mortal contra las mujeres y contra la integridad sexual de las mujeres. Sobre la prostitución, que estaba permitida en Suecia, la Comisión no tenía nada que alegar. ¿Realmente era justo que siete hombres y sólo una mujer fueran a revisar la legislación sobre la sexualidad en Suecia?

Se inició en el país un debate intenso y a nivel nacional; un debate que vino a cambiar el modo de ver la sexualidad, la violación y la prostitución, el incesto y el maltrato a las mujeres por -esperemos- siempre jamás. "La violencia contra las mujeres" se convirtió en un concepto, al salir a la luz condiciones de vida y mecanismos de opresión anteriormente ocultos. Las mujeres definieron su objetivo de liberación donde quedaban incluidos la igualdad en cuestión de salarios y una mayor participación en el poder político, pero también la lucha política contra la violencia hacia las mujeres. Se exigió que las instituciones políticas y democráticas actuaran e intervinieran. La prostitución se vio como una parte de la opresión sexual hacia las mujeres. No se trataba tanto de la satisfacción sexual como de que los hombres compraban poder y superioridad sobre una mujer desprotegida.

El objetivo número uno fue entonces suspender la Comisión de Investigación del Crimen Sexual y crear una nueva Comisión donde la mayoría de los miembros fueran mujeres o por lo menos tantas como hombres. Se consiguió, entre otros hechos, a través de las manifestaciones. En 1977 el Ministro de Justicia del gobierno conservador suspendió la Comisión y se formó un nuevo Comité para el Crimen Sexual con una mayoritaria participación de mujeres. Y una Comisión especial de la Prostitución dirigida también por mujeres.

En 1981 la Comisión de la Prostitución presentó su informe. Era la más profunda y extensa investigación sobre la prostitución que nunca se había hecho en nuestro país, un volumen de casi 700 páginas, una investigación brillante con grandes cualidades -también literarias- donde todos sus apartados siguen estando vigentes hoy en día, casi veinte años des-pués. Es un enorme y despiadado ajuste de cuentas con todos los mitos y todas las hipocresías en torno a la prostitución. Una importante cantidad de mujeres prostitutas había hablado. La historia de la prostitución estaba incluida -tanto del mundo como de Suecia- y se descubrió el papel y lugar de la prostitución en una sociedad patriarcal. Tras esta excepcional investigación estatal, única en el mundo por su naturaleza, se hizo imposible en el futuro cualquier romantización de la prostitución. La prostitución trata de violencia y opresión, de indefensión sin fin de las mujeres, de drogas y criminalidad, de poder y sumisión, de hacer de la mujer un objeto y de hombres que compran el acceso a las más desprotegidas para, vez tras vez, confirmar una falsa masculinidad.

De la Comisión de la Prostitución de 1981: "La calle es el mercado abierto donde el comercio es visible. El hombre y la mujer se encuentran, hay una discusión sobre lo que el hombre quiere y a qué precio y la compra se confirma. Es en la prostitución de la calle donde la palabra torsk (bacalao) aparece con más frecuencia. Torsk es la denominación con que, en Suecia, las mujeres definen al hombre en la prostitución. Muestra, en un abrir y cerrar de ojos, otra perspectiva desde la que lo podemos ver. La palabra no sólo expresa el concepto general que la mujer tiene del hombre, sino también muestra la doble perspectiva que hay en cuanto a quien explota y quien es explotado. El bacalao es un pescado, un animal que cae en sus redes, preso. El hombre es pescado, es decir, también él es engañado, según lo ve la mujer. Porque ella no da nada de sí misma. Pero si él quiere ser engañado, es culpa suya. No es ningún momento de amor el que tiene con la mujer, es un "acto de des-sexualización". Definir al hombre como torsk es una respuesta al rechazo y al desprecio que hay bajo la denominación de puta. El desprecio origina desprecio. El concepto de torsk se puede considerar como un equivalente a la denominación de puta. La puta simboliza la disponibilidad para el propósito sexual de los hombres. Un torsk es un hombre con quien la mujer no tiene, o no puede tener, una relación recíproca, una persona a quien no puede mostrar sus sentimientos."

La Comisión de Investigación de la Prostitución no originó cambio alguno en la legislación. La prostitución continuó siendo legal pero originó una nueva toma de conciencia. Originó un fuerte rearme social de las posibilidades, de la policía y de las autoridades sociales, para ayudar activamente a las mujeres a salir de la prostitución.

El Primer Secretario de la Comisión para la Prostitución era Hanna Olson, en aquel tiempo Subdirectora de Sección de la Dirección Nacional de Sanidad y Bienestar Social. Durante cuatro años había vivido muy de cerca y entrevistado a una serie de mujeres prostitutas y ella misma también había escrito gran parte del informe de la Comisión de la Prostitución.

En 1990 sacó un libro que causó una profunda impresión en toda la nación, Catrine y la justicia. Trataba de Catrine da Costa, prostituta drogadicta que en 1984 fue asesinada y descuartizada, cuyo cuerpo fue metido en bolsas de plástico negras que fueron hundidas debajo de un puente de Essingeleden, en Estocolmo. El libro era un libro blanco sobre Catrine y sobre el juicio contra los dos médicos sospechosos de haber cometido el crimen. Fue como una continuación del informe de la Comisión de la Prostitución; se profundizaba aún más en la oscuridad humana donde habitaba la prostitución.

En el libro escribe Hanna Olson: "A través de la historia es la mujer la que profana, deshonra, mancha, ensucia y mancilla su sexo. El sexo del hombre ha permanecido inmaculado cuando ha comprado acceso al cuerpo de ella. El desprecio social y distanciamiento, el control y los medios de poder de la sociedad siempre se han dirigido contra la mujer, nunca contra el hombre. Era con este punto de vista histórico sobre la prostitución, con el que la Comisión parlamentaria de la Prostitución (1977-1980) intentaba ajustar cuentas."

Se podría decir que la nueva ley para la prostitución, que criminaliza al hombre y no a la mujer, intentaba ajustar cuentas precisamente con este control de la sociedad y los medios de poder se dirigen ahora contra el hombre, contra el que compra sexo, aquel que antes siempre había quedado libre.

En las elecciones de 1994 fueron elegidas más mujeres al Parlamento sueco que en ningún parlamento del mundo. El 41 por ciento del Parlamento estaba formado ahora por mujeres. En 1998 la cantidad fue del 43 por ciento. Una de las situaciones que las mujeres del Parlamento y del Gobierno estaban decididas a corregir era la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus formas, tanto sexual como física. Da fe de ello una larga lista de mociones procedentes principalmente de las mujeres de todos los partidos políticos.

De ello resultó la Resolución del Gobierno llamada Kvinnofrid (La paz de las mujeres) 1997/98:55. Una serie de proyectos de ley en una Resolución "que trata de las medidas a tomar para contrarrestar la violencia contra las mujeres, la prostitución y los hostigamientos en los puestos de trabajo." La nueva ley sobre la prostitución está incluida en el informe Kvinnofrid. Las medidas a tomar están basadas en aún otra Comisión de Investigación de la Prostitución (la tercera), que hizo su informe en 1995 con el título Comercio Sexual (SOU 1995:15).

El informe constata que la prostitución es de poca magnitud en Suecia en comparación con otros países europeos. La Comisión cree que esto se debe a que en Suecia tenemos otra visión de la prostitución; a que el país tiene construido un buen sistema de seguridad que hace que menos mujeres se vean obligadas a buscar sus ingresos en la calle; a que la sociedad sueca conscientemente aspira a una mayor igualdad entre mujeres y hombres; y a que el trabajo social contra la prostitución funciona aceptablemente.

En 1997 había en Suecia aproximadamente unas 2.500 mujeres que vendían servicios sexuales. Se calcula que son 650 las mujeres que ejercen la prostitución en la calle y que cada mujer tiene 50 clientes. Esto significa que al año unos 125.000 hombres compran servicios sexuales. Es decir, estas eran las cifras válidas hasta que se puso en vigor la nueva ley. Todavía es demasiado pronto para saber cuál es la situación actual.

Entre un 10 y un 13 por ciento de los hombres de Suecia han comprado servicios de mujeres prostitutas. El comprador de sexo no difiere de la media de los hombres en cuanto a profesión, economía o estado civil. Pero según la investigación se puede decir que sí difiere en cuanto a su postura respecto a la sexualidad y a las mujeres.

La Comisión afirmaba: "Constantemente surgen nuevas formas (de prostitución). Una forma de esconder la actividad es organizando clubes particulares donde se ofrece a los socios diversos servicios sexuales, desde pornografía y direcciones de prostitutas en el extranjero hasta coito, es decir algo parecido a un supermercado para la compra de servicios sexuales. Se abren nuevas vías de contacto a través de redes digitales o de videos. La industria del sexo se expande y ha adoptado el nuevo desarrollo técnico. Ha aumentado de forma alarmante la cantidad de anuncios en la prensa diaria de institutos de masage y actividades parecidas que proporcionan servicios sexuales. Tras la caída del muro de Berlín y el derrumbamiento de la Europa comunista del Este, aumentaron también en Suecia las prostitutas extranjeras procedentes de aquellos países. La proporción de mujeres con problemas psíquicos también aumentó dentro de la prostitución. Aproximadamente la mitad de las mujeres abusaban de la bebida o de las drogas.

Es decir, la nueva ley surgió cuando la prostitución en Suecia de nuevo volvía a aumentar tras la saturación de la década de los 80.

En 1972 algunos parlamentarios suecos presentaron una moción para que Suecia instaurara burdeles estatales. Los hombres tendrían acceso ilimitado a servicios sexuales de mujeres, con control estatal y bajo formas seguras. Casi al mismo tiempo la Comisión para el Crimen Sexual quería aumentar el nivel de tolerancia respecto a las violaciones. Entonces fue cuando se rebelaron las mujeres en Suecia, las mujeres de la política y de los movimientos feministas. Fueron necesarios veintisiete años para que se cambiara la ley radicalmente y se prohibiera la compra de servicios sexuales; pero era una prohibición que no perjudicaría a la mujer desprotegida. Durante veintisiete años y bajo una lucha constante se cambió en Suecia la visión de la liberación sexual; de ser una liberación bajo las premisas del hombre pasó a abarcar los dos sexos. La idea de que ciertas mujeres podían ser compradas se hizo inaceptable. Pasará tiempo antes de que se admita, pero lo más importante es el valor simbólico y el establecimiento de un tabú que siempre debería haber existido: nadie podrá comprar la sexualidad de otra persona, ni de las mujeres, ni de los hombres, ni de los niños. No es propio de una democracia.

Lars Naumburg, uno de los hombres que forman parte de una red contra la violencia hacia las mujeres, lo ha expresado así: "Tenemos que darles a los jóvenes una nueva visión del mundo, un mundo donde hay un 50 por ciento de mujeres en la morada del poder y ni una sola se vende por la calle."

Cuando la ley entró en vigor, algunos medios de comunicación se dedicaron a hacer melodramas; la pena que daban las prostitutas que se iban a quedar sin clientes. Claro que las prostitutas perderán sus ingresos, pero la idea es que las autoridades sociales las ayuden a ganarse el pan lejos de la humillación y del riesgo. Se podría comparar con EE.UU. cuando en la década de los 60 se introdujo la prohibición de la segregación entre negros y blancos. Gran cantidad de empresas propiedad de negros fue a la quiebra pues su idea comercial había sido servir a otros negros ya que las empresas "blancas" se negaban a hacerlo. Sin embargo no hay quien lamente aquella ley que obligaba a la integración, aunque aún no funcione completamente.


(*)Maria-Pia Boëthius, periodista y escritora es, desde hace más de veinte años, una destacada intercesora en Suecia en favor de la igualdad entre mujeres y hombres.

Traducción: Mayte Giménez y Frida Sánchez

Fuente: CIMTM

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