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Prostitución y feminismo (lecturas)








"En la prostitución la palabra
trata no existe.
El tratante es el fiolo
al que yo llamo marido.
Es mi padre.
Es mi hermano.
Mi familia.
En la prostitución la palabra
trata no existe.
Existe lo que yo llamo 'plazas',
y consiste en pasar
quince días en burdeles asquerosos,
donde somos carne nueva
para ser explotadas,
manoseadas, violadas por el
prostituyente-torturador
que es tu marido,
tu hermano,
tu hijo,
tu padre,
tu vecino.

Por eso yo, Sonia, la puta de tu
esquina, les digo:
No me dicen nada sobre mí
cuando dicen 'trata'."


--Sonia Sánchez, coautora del libro "Ninguna mujer nace para puta""





“La prostitución tiene que ser entendida como violencia sexual contra la mujer” --Feminismo Radical

Archivo: Junio 2008

26/06/2008 GMT -6

Mujeres en situación de prostitución concluyen capacitación como estilistas

piezasdeaocho @ 19:02

Fuentes de empleo seguras, pide la dirigente al GDF

Por Susana Trejo de Jesús

México DF, 30 mayo 08 (CIMAC).- Ante la inminente reubicación de sus áreas de trabajo, el grupo de trabajadoras sexuales autodenominadas Independientes y Autónomas pidieron al jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard Casaubón, una mesa de diálogo donde se les se tome en cuenta como un grupo dispuesto a hablar y se les garantice una fuente segura de empleo.

Maclovia Lucero Ambrosio, trabajadora sexual desde los 15 años y dirigente de Independientes y Autónomas, gestionó ante el GDF dos cursos de capacitación en cultura de belleza para integrantes del grupo, mismos que hoy finalizaron. Por ello, manifestó en entrevista con Cimacnoticias, apelan al discurso que maneja el Jefe de Gobierno, quien “se mueve en un discurso de equidad y democracia”, para mejorar su situación laboral.

Fueron 20 las mujeres que, después de dos cursos intensivos de uso de herramientas y técnicas para desarrollarse como estilistas, terminaron su capacitación, donde aprendieron con mucha dedicación, afirma la directora del Instituto Mexicano de Estilistas, María Elena Becerra Acosta, a manejar la navaja, corte de cabello, colorimetría para aplicar tintes y los distintos modos de trabajo con cera para depilar.

Les preocupa su futuro laboral, señaló Eulalia Meneses, una de las beneficiarias del programa, porque han bajado los ingresos considerablemente y porque hay incertidumbre sobre el lugar y las condiciones en que trabarán, ya que hace dos meses recibieron un aviso de reubicación a quienes trabajan en el mercado de la Merced, Zócalo y las circundantes del Metro Candelaria y Centro Histórico.

Ante el aviso, dos trabajadoras acudieron al Departamento de Programas Delegacionales, donde las informaron que la decisión se había tomado debido a la remodelación del Centro Histórico. Hasta ahora no han tenido más información.

LA CAPACITACIÓN

Maclovia Lucero explicó que desde septiembre de 2007 iniciaron el programa que, en primera instancia, detalló, se desarrolló gracias a un acercamiento con la encargada del departamento de Participación Ciudadana de la Delegación Cuauhtémoc, Juana Vera. La funcionaria, al escuchar que muchas de las mujeres son el sostén de la familia y sus ingresos se veían reducidos, le sugirió acercarse con Alejandro García Ponce, funcionario perteneciente al Departamento de Fomento al Trabajo en el Distrito Federal.

En esa oficina les ofrecieron un programa de capacitación, algo que les remunerara, indica Maclovia, porque anteriormente otros funcionarios ofrecían talleres para realizar manualidades que no eran redituables. Esta capacitación, enfocada para obtener un empleo, consistió en enseñanzas básicas durante su primera etapa, de septiembre a octubre de 2007.

El Gobierno capitalino otorgó un subsidio aproximado de mil 200 pesos por alumna al Instituto Mexicano de Estilistas para que proporcionara a las 20 alumnas inscritas en el curso todos los materiales que requerían. “Desde un pasador, hasta las tijeras y las pestañas postizas se les daban aquí”, dice Elena Becerra.

Además, las estudiantes percibieron, por cada uno de los dos meses que duró el entrenamiento, 2 mil 300 pesos como un incentivo para que no dejaran de asistir al curso.

Para la segunda etapa que inició el mes de abril de este año, la ayuda económica aumentó a 3 mil 300 pesos por cada mes de enseñanza. Aunque el dinero, dice Eulalia Meneses, era lo de menos, pues se les dio el conocimiento de una profesión que en un futuro le ayudará a obtener ingresos económicos.

El cambio de vida y hábitos que requirieron estas mujeres de entre 18 y 55 años para la capacitación no fue fácil, apuntó Meneses. “En ocasiones llegaban muy tarde y, aunque fuera de diez minutos su retraso, eso ya significaba un retardo, y cuando juntaban tres se les daba de baja. Todas ellas fueron constantes en las clases”, que duraban cuatro horas diarias de lunes a viernes, de nueve a una de la tarde.

OPERATIVOS, MALTRATOS…

Cuenta Maclovia a Cimacnoticias, que desde los años ochentas ha luchado por mejorar sus condiciones laborales. Esto “ha significado trabajar en medio de operativos y maltratos por parte de las autoridades, y tocar puertas para que las compañeras tengan el acceso a una vida laboral diferente”.

Eulalia Meneses, de 55 años, dice que también ella ha tenido que pasar por malas experiencias cuando una o un dirigente se les acerca para ayudarlas a exigir sus derechos laborales al Estado: “primero quieren nuestro apoyo para que obtengan el registro como organización, y luego olvidan sus compromisos”.

Y denuncia que los dirigentes incluso llegan a maltratarlas si se niegan a sus peticiones o se rebelan. Para algunas de sus compañeras, esto les ha significado la cárcel, porque las o los dirigentes “usan el tráfico de influencias para que nos encarcelen” denuncia Eulalia.

Las mujeres Independientes y Autónomas reconocen la labor de Maclovia, quien desde 2005 ha tocado puertas sin ningún interés personal, para que aprendan otra forma de ganarse la vida.

Hoy que concluyeron su curso de capacitación, dice la Directora del Instituto Mexicano de Estilistas, están contentas y satisfechas porque descubrieron que tienen las habilidades para trabajar en otro campo. Y para ella fue una experiencia enriquecedora. Junto con el GDF, dice, seguiremos de cerca los resultados del programa y lo que sigue es su colocación (laboral).

Fuente: cimacnoticias

20/06/2008 GMT -6

Comunicados de la CATW sobre el gobernador de Nueva York Eliot Spitzer

piezasdeaocho @ 20:56

Me han de disculpar por la traducción, todavía no aprendo muy bien el inglés. De todos modos pueden verificar en el texto original (haciendo clic en los enlaces que están al final de ésta lectura).

www.catwinternational.org

10 MARZO 2008
Comunicado de prensa: Gobernador Spitzer--Revelaciones recientes

Las revelaciones recientes sobre los acuerdos que mantenía regularmente el gobernador Spitzer para tener a su disposición a una mujer prostituída, demuestran que los hombres que explotan sexualmente mujeres provienen de todas las clases sociales. Incluso los más poderosos, respetados y privilegiados de entre nosotros explotan a las mujeres de esta manera. Después de todo los Johns [nombre despectivo con que se nombra en EEUU a los hombres que usan mujeres que están en prostitución] son padres, hermanos e hijos.

Vivimos en una cultura que continúa dando a los hombres el privilegio de explotar sexualmente a niñas y mujeres. Hasta que trabajemos en poner fin a la explotación sexual comercial de niñas y mujeres en este país, seguiremos teniendo una clase de mujeres utilizadas de este modo. La prostitución es la opresión más antigua y una forma de violencia hacia las mujeres. El hecho de que esto suceda en un contexto de "alto standing" no borra el daño de la mercantilización de las mujeres. La explotación sexual no tiene cabida en una sociedad que valora la igualdad de niñas y mujeres.

También tenemos que preguntarnos porqué existen hombres en nuestra cultura que hipócritamente apoyan el abuso sexual comercial mientras que públicamente apoyan la igualdad de mujeres y la justicia social.

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11 MARZO 2008
Comunicado de prensa: Gobernador Spitzer--No es un crimen sin víctima

La utilización de mujeres prostituídas por parte del gobernador Spitzer no es un asunto privado. Es, de hecho, un asunto muy público que plantea la cuestión urgente de la demanda de prostitución que alimenta el tráfico sexual.

El gobernador Spitzer, de hecho, violó en espíritu, si no es que en letra, la propia ley que él firmó y que entró en vigor el 1 de noviembre de 2007. La contradicción e hipocresía de que el gobernador Spitzer sea partidario de la recientemente aprobada legislación Anti-Tráfico de Personas del Estado de Nueva York (que eleva las penas de indulgencia de un delito menor "B" a un delito menor "A") y al mismo tiempo forme parte de la demanda que alimenta el tráfico sexual es una traición enorme a los derechos humanos y al movimiento de mujeres que luchan para terminar con el tráfico humano.

La prostitución no es un crimen sin víctima como muchos ahora están proclamando. Está ampliamente reconocida como violencia hacia las mujeres, que surge de condiciones sociales adversas y es contraria a la igualdad de las mujeres. Es la demanda de prostitución la principal causa del tráfico humano. Seguir teniendo una clase de mujeres disponibles para la explotación sexual es violar todos los estándares de derechos humanos. Las formas en que se explota la prostitución no se alteran con la cantidad de dinero involucrado.

Contacto:
NORMA RAMOS, Esq., Co-Executive Director, CATW
(212) 643-9895,
acherneff@catwinternational.org

Fuente (1): CATW

Fuente (2): CATW

14/06/2008 GMT -6

10 Razones para No legalizar la Prostitución

piezasdeaocho @ 14:47

Si quieren descargar la siguiente lectura hagan clic aquí.

Por Janice G. Raymond, Coalición Internacional Contra el Tráfico de Mujeres (CICTM/CATW)

(25, marzo, 2003)

INTRODUCCIÓN

Los argumentos que se exponen a continuación van dirigidos a todas las formas de prostitución avaladas o respaldadas por el estado, incluyendo, pero no limitándose a, la legalización de los prostíbulos y del proxenetismo, la despenalización de la industria del sexo, la regularización de la prostitución a través de leyes que establezcan controles de salud obligatorios para las mujeres que están en la prostitución, o cualquier sistema que reconozca que la prostitución es un trabajo o la defienda considerándola una elección laboral.

Teniendo en cuenta que algunos países están considerando legalizar y despenalizar la industria del sexo, creemos importante que consideres las razones por las cuales la legitimación de la prostitución como un trabajo no supone un empoderamiento de las mujeres que están en la prostitución, sino que supone un fortalecimiento de la industria del sexo.

  1. La legalización/despenalización de la prostitución es un regalo para los proxenetas, los traficantes y la industria del sexo.
  2. La legalización/despenalización de la prostitución y de la industria del sexo promueve el tráfico sexual.
  3. La legalización/despenalización de la prostitución no supone un control de la industria del sexo. La expande.
  4. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la prostitución clandestina, ilegal y la prostitución de la calle.
  5. La legalización de la prostitución y la despenalización de la industria del sexo promueve la prostitución infantil.
  6. La legalización/despenalización de la prostitución no protege a las mujeres que están en la prostitución.
  7. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la demanda de la prostitución. Incentiva a los hombres a comprar a las mujeres por sexo en un entorno social más permisible y de mayor aceptabilidad.
  8. La legalización/despenalización de la prostitución no promueve una mejora de la salud de las mujeres.
  9. La legalización/despenalización de la prostitución no aumenta las posibilidades de elección de las mujeres.
  10. Las mujeres que están dentro de la prostitución no quieren que se legalice o despenalice la industria del sexo.

LOS ARGUMENTOS

1. La legalización/despenalización de la prostitución es un regalo para los proxenetas, los traficantes y la industria del sexo.

¿Qué supone la legalización de la prostitución o la despenalización de la industria del sexo? En Holanda, la legalización supone la autorización de todos los aspectos de la industria del sexo: Las mujeres mismas, los llamados “clientes” y los proxenetas, quienes bajo el régimen de la legalización se han convertido en hombres de negocios del sector servicios y en legítimos empresarios sexuales.

La legalización/despenalización de la prostitución también convierte a los prostíbulos, clubes, salones de masaje y a los otros lugares donde se ejerce la prostitución en locales legítimos donde se permite que el comercio del sexo prospere de forma legal y con pocas restricciones.

Hay personas que creen que defendiendo la legalización o la despenalización de la prostitución están dignificando y profesionalizando a la mujer que está en la prostitución. Pero el dignificar la prostitución como un trabajo no supone el dignificar a la mujer, ya que simplemente dignifica la industria del sexo. La gente a menudo no se da cuenta de que la despenalización supone la despenalización de toda la industria del sexo, no solo la de las mujeres.

La CATW aprueba la despenalización de las mujeres que están en la prostitución. Ninguna mujer debería de ser penalizada por su propia explotación. Pero los estados nunca deberían despenalizar a los proxenetas, a los clientes, a los prostíbulos u otros establecimientos sexuales.

2. La legalización/despenalización de la prostitución y de la industria del sexo promueve el tráfico sexual

La industria de la prostitución legalizada y despenalizada es una de las causas clave del tráfico de mujeres con fines de explotación sexual. Uno de los argumentos para la legalización de la prostitución en Holanda era que la legalización iba a ayudar a terminar con la explotación de las desesperadas mujeres inmigrantes que eran traficadas para entrar en la prostitución. El informe realizado por el grupo gubernamental “Budapest”* muestra que el 80% de las mujeres de los prostíbulos en los países Bajos son traficadas desde otros países (Grupo Budapest, 1999: 11). En 1994 La Organización Mundial sobre la Inmigración (International Organization of Migration, IOM) declaró que solo en los países Bajos, el 70% las mujeres traficadas provenían del centro y del este de Europa (OIM, 1995: 4).

El gobierno de Holanda se presenta a sí mismo como el defensor de los programas y políticas que luchan contra el tráfico, mientras que al mismo tiempo y de una manera cínica, ha eliminado todos los impedimentos legales dirigidos al proxenetismo y a los prostíbulos. En el año 2000 el Ministerio de Justicia Holandés abogó por una cuota legal para “trabajadoras sexuales” extranjeras, ya que el mercado de la prostitución holandés demandaba variedad de “cuerpos” (Dutting, 2001:16). También en el año 2000 el gobierno Holandés solicitó y obtuvo una sentencia de la Corte Europea en la que se reconocía que la prostitución era una actividad económica. Esta sentencia permite que las mujeres de la UE y de los países que formaban parte de la Ex Unión Soviética obtengan un permiso de trabajo como “trabajadoras sexuales” en la industria del sexo de Holanda, si prueban que se dedican al auto empleo. Las ONGs de los países Bajos han declarado que los traficantes están sacando provecho de esta ley y la están utilizando para introducir a mujeres en la industria de la prostitución Holandesa, enmascarando el hecho de que estas mujeres han sido traficadas y enseñándoles cómo probar que se son “inmigrantes trabajadoras del sexo” auto empleadas.

Durante un año, desde que se levantó la prohibición de los prostíbulos en Holanda, las ONGs han informado que ha habido un aumento de las víctimas del tráfico o que, en el mejor de los casos, el número de victimas procedentes de otros países no ha variado (Bureau NRM, 2002: 75). 43 municipios de Holanda quieren poner en marcha una política que prohíba los prostíbulos, pero el Ministerio de Justicia ha dicho que la prohibición de la prostitución dentro de un municipio podría entrar en conflicto con el “derecho a la libre elección de trabajo” que garantiza la Constitución federal o el Grondwet (Bureau NRM: 2002).

En enero de 2002 se estableció la prostitución en Alemania como un trabajo legitimo, después de que durante 5 años estuviera legalizada en las llamadas zonas “eros” o zonas de tolerancia. Ahora en Alemania es legal la promoción de la prostitución, el proxenetismo y los prostíbulos. En 1993, después de que se hubiera dado el primer paso para la legalización, se reconoció (incluso por parte de los/as defensores/as pro-prostitución) que el 75% de las mujeres que en Alemania estaban dentro de la industria del sexo eran extranjeras que procedían de Uruguay, Argentina, Paraguay, y otros países de Sudamérica (Altink, 1993: 43). Después de la caída del Muro de Berlín, los dueños de los prostíbulos informaron que 9 de cada 10 mujeres que estaban dentro de la industria del sexo en Alemania procedían de los países del Este de Europa y de otros países que pertenecieron a la antigua Unión Soviética.

El elevado número de mujeres extranjeras que están dentro de la industria del sexo en Alemania – algunas ONGs estiman que se eleva a un 85% - pone en duda el hecho de que tal porcentaje de mujeres haya podido entrar a Alemania sin algún tipo de ayuda. Al igual que en Holanda, las ONGs alemanas señalan que la mayoría de las mujeres extranjeras han sido traficadas. Hay que tener en cuenta que es casi es imposible para las mujeres pobres hacer frente al proceso migratorio, a los costos del viaje, a la tramitación de los documentos y también es muy difícil que puedan establecerse dentro del “negocio” sin ninguna ayuda externa.

El Informe Estatal sobre las Prácticas de los Derechos Humanos (Country Report on Human Rights Practices) de 1999 del Departamento de Estado de EEUU - que fue emitido por el Departamento para la Democracia (Bureau of Democracy) -, reconoció el vínculo entre la legalización y el tráfico en Australia. En el informe sobre Australia se puso de manifiesto que en el Estado de Victoria, en el cual se había legalizado la prostitución en la década de 1980, “El tráfico de mujeres procedentes del Este Asiático y dirigido al mercado del sexo es un problema que va en aumento”, en Australia... las leyes negligentes – incluyendo la legalización de la prostitución en algunas zonas del país – hacen que sea difícil el trabajo de hacer cumplir la ley contra el tráfico”.

3. La legalización/despenalización de la prostitución no supone un control de la industria del sexo. La expande.

En contra de lo que afirmaban las reivindicaciones que señalaban que la legalización y la despenalización de la prostitución iban a regular la expansión de la industria del sexo e iban a suponer un control de dicha industria, la industria del sexo representa ahora un 5% de la economía de Holanda (Daley, 2001:4). Durante la ultima década, después de que el proxenetismo y los prostíbulos se despenalizaran en Holanda en el año 2000, la industria del sexo se ha expandido un 25 % (Daley, 2001:4). A cualquier hora del día, mujeres de todas las edades y razas son expuestas - y puestas en venta para el consumo masculino - en los conocidos escaparates de los prostíbulos y clubes de Holanda. La mayoría de las mujeres provienen de otros países (Daley, 2001:4), y probablemente han sido traficadas.

Actualmente existen en Holanda asociaciones, oficialmente reconocidas, de empresarios del sexo y de clientes de la prostitución que son consultadas por, y colaboran con, el gobierno con el fin de fomentar sus intereses y promover la prostitución. Entre estas asociaciones están: “Asociación de Empresarios de los Negocios de Relajación” y “Hombre/Mujer y la Fundación de la Prostitucion”. Esta última está compuesta por un grupo de hombres que con regularidad utilizan los “servicios” de la industria del sexo, y uno de sus objetivos específicos es “conseguir que la prostitución y su uso sean más aceptados y abiertamente discutidos”, y “proteger los intereses de los clientes” (NRM Bureau, 2002:115-16).

Frente al hecho de que hay muy pocas mujeres que quieran “trabajar” en el sector legal de la industria del sexo, el Reportero Nacional de Holanda en temas de tráfico afirmó que una solución para el futuro podría ser “ofrecer [al mercado] prostitutas procedentes de países que no pertenezcan a la UE/AEE, y que voluntariamente elijan trabajar en la prostitución...” Se les concedería “un acceso controlado y legal al mercado Holandés” (NRM Bureau, 2002). Como la prostitución se ha convertido en “trabajo” y los proxenetas en “empresarios”, esta posible “solución” convierte al tráfico en “una inmigración voluntaria para trabajar en la industria del sexo”. Holanda está mirando al futuro, destinando a las mujeres inmigrantes pobres al mercado internacional del sexo con el fin de remediar las insuficiencias del libre mercado de los “servicios sexuales”. A través de este proceso, se refuerza la normalización de la prostitución como una “opción para las pobres”.

La legalización de la prostitución en el estado de Victoria, Australia, ha supuesto una expansión de la industria del sexo. En 1989 había 40 prostíbulos legales en Victoria, y en 1999 la cifra se había elevado a 94, junto con 84 que ofrecían servicio de acompañante. Otras formas de explotación sexual tales como el strip-tease, los centros de esclavitud y disciplina, los sex shops, los teléfonos eróticos y la pornografía son más rentables ahora (Sullivan and Jeffrys: 2001).

La prostitución se ha convertido en un suplemento legítimo del turismo y del auge de los casinos en Victoria. Actualmente, se pueden utilizar las fichas y los bonos de la ruleta de la fortuna de los casinos patrocinados por el gobierno en los prostíbulos (Sullivan and Jeffreys: 2001). La mercantilización de la mujer se ha intensificado de una manera considerable y cada vez es más visible.

Los prostíbulos en Suiza se han duplicado después de la legalización parcial de la prostitución. La mayoría de estos prostíbulos están libres de impuestos y muchos son ilegales. En 1999, el periódico Blick de Zurich, afirmaba que Suiza era el país de Europa con mayor densidad de prostíbulos y que los ciudadanos/as se sentían invadidos por los locales dedicados a la prostitución, al mismo tiempo que experimentaban un constante crecimiento de las zonas destinadas a la prostitución (Daley, 2001:A1).

4. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la prostitución clandestina, ilegal y la prostitución de la calle.

La legalización supuestamente iba a sacar a las mujeres prostituídas de la calle. Muchas mujeres no quieren registrarse ni someterse a revisiones médicas, tal y como lo requiere la ley en ciertos países en los que se ha legalizado la prostitución. Por lo tanto, la legalización a menudo las conduce a la prostitución de la calle. Además, muchas mujeres eligen la prostitución de calle porque quieren evitar ser controladas y explotadas por los nuevos “hombres de negocios” de la industria del sexo.

En Holanda, las mujeres que están en la prostitución señalan que la legalización y despenalización de la industria del sexo no acaba con el estigma sino que, al contrario, hace a las mujeres más vulnerables frente al abuso ya que al tener que registrarse pierden el anonimato. Así que la mayoría de las mujeres que están en la prostitución, a pesar de todo eligen proceder de manera ilegal y clandestina. Los/as miembros del parlamento que en un principio apoyaron la legalización de los prostíbulos basándose en el supuesto de que esto iba liberar a las mujeres, están viendo ahora cómo la legalización refuerza la opresión de las mujeres (Daley, 2001:A1).

Los argumentos que defendían que la legalización iba a terminar con los elementos criminales de la industria del sexo han fracasado. El aumento de la prostitución en Australia desde la legalización se ha dado en el sector ilegal. Desde la llegada de la legalización en Victoria los prostíbulos se han triplicado y se han expandido, y la mayoría de ellos no tiene licencia aunque se anuncien y operen con total impunidad (Sullivan and Jeffreys: 2001). En “New South Wales”, los prostíbulos fueron descriminalizados en 1995. En 1999, el número de prostíbulos en Sydney había aumentado de manera exponencial a 400-500. La mayoría no tiene licencia. Para terminar con la endémica corrupción policial, el control de la prostitución ilegal pasó de estar en manos de los policías a estar en manos de los ayuntamientos locales. Pero los ayuntamientos no tiene ni el dinero ni el personal para poner investigadores en los prostíbulos y acabar con y procesar a los empresarios ilegales.

5. La legalización de la prostitución y la despenalización de la industria del sexo promueve la prostitución infantil.

Otro de los argumentos que defendía la legalización de la prostitución en Holanda era que iba a ayudar a acabar con la prostitución infantil. La realidad en cambio ha mostrado lo contrario, ya que la prostitución infantil en Holanda ha aumentado dramáticamente durante la década de 1990. La Asociación de Ámsterdam “ChildRight” estima que la cifra ha aumentado de 4000 niños/as en 1996 a 15.000 en el 2001. Esta asociación estima que al menos 5000 de los/as niños/as que están en la prostitución provienen de otros países, un número importante de los cuales son niñas nigerianas (Tiggelove: 2001).

La prostitución infantil ha aumentado dramáticamente en Victoria en comparación con los otros Estados de Australia donde la prostitución no ha sido legalizada. De todos los Estados y territorios de Australia, el mayor número de informes en torno a la prostitución infantil proviene de Victoria. El estudio dirigido por ECPAT ( End Child Prostitución and Trafficking - Acabar con el tráfico y la prostitución infantil) en 1998, y realizado para la “Australian National Inquiry on Child Prostitución“ (Centro de Investigación Nacional de Australia sobre la Prostitución Infantil), mostró que existía un aumento del comercio organizado de prostitución infantil.

6. La legalización/despenalización de la prostitución no protege a las mujeres que están en la prostitución.

La Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres (CATW) ha realizado dos estudios importantes sobre el tráfico sexual y la prostitución, entrevistando a casi 200 víctimas de la explotación del comercio sexual. En este estudio, las mujeres que estaban en la prostitución indicaban que tanto si se encontraban en establecimientos de prostitución legales o ilegales, éstos hacían muy poco para protegerles a ellas. “En caso de proteger a alguien, protegen a los clientes”.

Un estudio de la CATW realizado en 5 países, en los cuales se entrevistó a 146 víctimas de tráfico internacional y de la prostitución local, muestra que el 80% de las mujeres entrevistadas sufrieron violencia física por parte de los proxenetas. También muestra que todas ellas sufrían similares y múltiples consecuencias de salud derivadas de la violencia y de la explotación sexual (Raymond et al: 2002).

La violencia que sufrían las mujeres era una parte intrínseca de la prostitución y de la explotación sexual. Los proxenetas utilizaban la violencia por diferentes motivos y con diferentes propósitos. La violencia era utilizada para iniciar a algunas mujeres en la prostitución y para derrumbarlas y vencerlas con el objetivo de que realizaran los actos sexuales. Después de la iniciación, en cualquier momento, la violencia era utilizada con el fin de gratificar a los proxenetas, como una forma de castigo, para amenazarlas e intimidarlas, para ejercer la dominación de los proxenetas, para exigir conformidad, para castigar a las mujeres por presuntas “infracciones”, para humillar a las mujeres y para aislarlas y recluirlas.

Las mujeres que señalaron que los establecimientos sexuales les ofrecían alguna protección, matizaron añadiendo que ningún “protector” estaba nunca en la habitación con ellas, donde cualquier cosa podía ocurrir. Una mujer que estaba en la prostitución que funciona a través de llamadas telefónicas declaró que: “El conductor es como un guardaespaldas. Se supone que tienes que llamarle una vez entras para confirmar que todo va bien. Pero no se quedan junto a la puerta mientras tú estas allí, así que puede ocurrir cualquier cosa”.

Los estudios realizados por CATW hallaron que incluso cuando se utilizaban cámaras de vigilancia en los establecimientos, el objetivo era proteger el establecimiento. La protección de las mujeres de los abusos era secundaria o no importaba.

7. La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la demanda de la prostitución. Incentiva a los hombres a comprar a las mujeres por sexo en un entorno social más permisible y de mayor aceptabilidad.

Con la llegada de la legalización en los países que han despenalizado la industria del sexo, muchos hombres que no se hubieran arriesgado a comprar una mujer para tener sexo, ahora ven la prostitución como algo aceptable. Cuando las barreras legales desaparecen, también desaparecen las sociales y éticas respecto al hecho de tratar a las mujeres como productos. La legalización de la prostitución supone enviar el mensaje a las nuevas generaciones de hombres de que las mujeres son productos sexuales, y de que la prostitución es una forma de diversión sin riesgo.

Como los hombres tienen un exceso de oferta de “servicios sexuales”, las mujeres tienen que competir en la oferta de servicios dedicándose al sexo anal, sexo sin condón, relaciones de esclavitud y dominación y otras tendencias demandadas por los clientes. Cuando se legaliza la prostitución, todos los controles están prohibidos. Por ejemplo, las capacidades reproductivas de las mujeres se convierten en productos actos para la venta. Todo un grupo nuevo de clientes encuentra excitante el embarazo y demanda leche de pecho en sus encuentros sexuales con mujeres embarazadas. Existen prostíbulos que ofertan servicios a hombres discapacitados y los/as cuidadores/as contratados por el Estado, que en su mayoría son mujeres, están obligadas ha llevar a estos hombres a los prostíbulos si ellos lo desean (Sullivan and Jeffreys: 2001).

Las autopistas de Victoria están llenas de anuncios que ofertan a mujeres como objetos sexuales y enseñan a las nuevas generaciones de hombres a tratar a las mujeres como subordinadas. Se anima a los hombres de negocios a que tengan sus reuniones de empresa en los clubes donde hay mujeres que sirven las mesas desnudas durante la hora de comer y del té o café.

El dueño de un prostíbulo de Melbourne declaró que la mayoría de los clientes eran “hombres profesionales bien educados, que acuden durante el día y después van a sus casas a reunirse con sus familias”. Las mujeres que desean relaciones más igualitarias con los hombres se encuentran con que a menudo sus compañeros visitan los prostíbulos y los clubes sexuales. Tienen la opción de aceptar que sus parejas masculinas están comprando mujeres a través transacciones sexuales comerciales, pueden negarse a reconocer lo que sus parejas están haciendo o pueden romper con la relación (Sullivan and Jeffreys: 2001).

El proyecto de ley del Gobierno Sueco 1997/98:55 sobre la Violencia Contra las Mujeres, prohíbe y penaliza la compra de “servicios sexuales”. Es un enfoque innovador que se centra en la demanda de la prostitución. Suecia cree que “prohibiendo la compra de los servicios sexuales, la prostitución y sus efectos perjudiciales pueden contrarrestarse de una manera más efectiva que la que ha existido hasta ahora”. Y lo que es más importante, esta ley claramente afirma que “la prostitución es un fenómeno social no deseable” y que es “un obstáculo para el actual desarrollo hacia una igualdad entre hombres y mujeres;”**

8. La legalización/despenalización de la prostitución no promueve una mejora de la salud de las mujeres.

Un sistema basado en la legalización de la prostitución en el que se obligue a las mujeres, y no a los clientes, a chequeos y certificados de salud es descaradamente discriminatorio para las mujeres. Los chequeos de salud que son “solo para mujeres” no tienen ningún sentido a nivel de salud pública porque el controlar a las mujeres prostituídas no les protege a ellas del SIDA o de las ETS, ya que los hombres pueden transmitir, y en un principio son los que transmiten, las enfermedades a las mujeres.

Se argumenta que los prostíbulos legalizados u otros establecimientos de prostitución “controlados” “protegen” a las mujeres a través de políticas dirigidas a imponer la obligación de usar condón. En un estudio de la CATW que se realizó en EEUU, las mujeres entrevistadas que estaban en la prostitución declararon lo siguiente: el 47% afirmó que los hombres esperan tener sexo sin condón; el 73 % declaró que ofrecen pagar más para tener sexo sin condón; el 45% de las mujeres dijo que sufrirían abusos si insistieran en que los hombres usaran condón. Algunas mujeres dijeron que ciertos establecimientos puede que tengan normas que establezcan que los hombres tienen que usar condón, pero que en la realidad, los hombres siguen intentando tener sexo sin condón. Una mujer afirmó. “la ‘regla’ dice que hay que utilizar condón en la sauna, pero es negociable entre las partes. La mayoría de los hombres piden felaciones sin condón (Raymond and Hughes: 2001).

En la realidad, la imposición de las políticas en torno a la utilización del condón se deja en manos de las mujeres que están en la prostitución, y la oferta de dinero extra es una presión insistente. Una mujer afirmó: “Sería una mentirosa si dijera ‘Oh, siempre uso condón’. El condón desaparece cuando hay dinero extra en juego. Estaba mirando al dinero extra.” Muchos factores juegan en contra del uso del condón: la necesidad de las mujeres de ganar dinero; la disminución del atractivo de las mujeres mayores para los hombres; hacer frente a la competencia de los lugares donde no exigen condón; la presión de los proxenetas para que las mujeres tengan sexo sin condón y ganen más dinero; la necesidad de tener dinero por ser adictas a alguna droga o para pagar al proxeneta; y la falta de control que en general tienen las mujeres que están en la prostitución sobre sus propios cuerpos.

Las denominadas “políticas de seguridad” en los prostíbulos no protegieron a las mujeres de los abusos. Incluso cuando los prostíbulos supuestamente controlaban a los “consumidores” y utilizaban “gorilas”, las mujeres afirmaron que fueron lesionadas por los compradores y que, algunas veces, por los dueños de los prostíbulos y por sus amigos. Incluso cuando alguien intervenía para controlar el abuso de los compradores, las mujeres vivían en un clima de terror. Aunque el 60% de las mujeres dijo que algunas veces se había impedido que los compradores abusaran de ellas, la mitad de estas mujeres contestaron que en algún momento habían sentido que podrían haber sido asesinadas por alguno de sus “clientes” (Raymond et al: 2002).

9. La legalización/despenalización de la prostitución no aumenta las posibilidades de elección de las mujeres.

La mayoría de las mujeres no entraron en la prostitución a través de una decisión racional. No se sentaron un día y decidieron que querían ser prostitutas. Mejor dicho, es preferible llamar a esas “elecciones” “estrategias de supervivencia”. Más que consentir, una mujer prostituta accede a la única opción que está a su alcance. Su conformidad deriva del hecho de tener que adaptarse a las condiciones de desigualdad que son establecidas por el consumidor que le paga a ella para que haga lo que él quiera.

La mayoría de las mujeres que fueron entrevistadas por los estudios realizador por la CATW, señalaron que la elección de entrar en la industria del sexo solo se puede discutir dentro de un contexto donde no existen otras posibilidades. La mayoría enfatizaron que las mujeres que están en la prostitución tenían muy pocas alternativas. Muchas hablaron de la prostitución como la última opción, o como una manera involuntaria de finalizar un “camino”. En un estudio, el 67% de los/as miembros de la policía que la CATW entrevistó expresaron la opinión de que las mujeres no entraron voluntariamente a la prostitución. El 72% de los/as trabajadores/as sociales que la CATW entrevistó no creían que las mujeres voluntariamente eligieran entrar en la industria del sexo (Raymond and Hughes: 2001).

La distinción entre prostitución forzada y voluntaria es precisamente lo que la industria del sexo está promoviendo porque si se puede utilizar esta distinción para legalizar la prostitución, el proxenetismo y los prostíbulos, la industria del sexo conseguirá más estabilidad y seguridad legal. Las mujeres que presenten cargos contra los proxenetas o contra cualquier persona, tendrán que presentar la carga de la prueba y demostrar que fueron “forzadas”. ¿Cómo van a poder demostrar la coerción las mujeres marginadas? Si las mujeres tienen que demostrar que se utilizó la fuerza para reclutarlas o que la utilización de la fuerza forma parte de las condiciones de trabajo, muy pocas mujeres que están en la prostitución tendrán recursos legales y muy pocos culpables serán procesados.

Muchas mujeres que están en la prostitución tienen que mentir constantemente sobre sus vidas, sus cuerpos y sus respuestas sexuales. Mentir es una parte de la definición de su trabajo cuando un cliente pregunta: “¿Te ha gustado?”. Algunas supervivientes de la prostitución han señalado que después de haber dejado la prostitución les costó mucho tiempo darse cuenta de que la prostitución no fue el resultado de una libre elección, porque el negar su propia capacidad de elección era negarse a sí mismas.

No hay duda de que un número pequeño de mujeres dice que ellas eligen ser prostitutas, sobre todo si se encuentran en contextos públicos organizados por la industria del sexo. De la misma manera, algunas personas eligen tomar drogas peligrosas como la heroína. Sin embargo, incluso cuando las personas eligen tomar drogas peligrosas, reconocemos que el consumo de dicha droga es perjudicial para ellos, y la mayoría de las personas no piden la legalización de la heroína. En esta situación, el perjuicio o daño lo sufre la propia persona, no el consentimiento de la persona.

Incluso un informe de 1998 de la organización ILO (Organización Internacional del Trabajo de las UN) que sugería que la industria del sexo fuera tratada como un sector económico legítimo, encontró que “... la prostitución es una de las formas de trabajo más alienada; la investigación [realizada en 4 países] demostró que las mujeres trabajaban ’sufriendo’ ‘sintiéndose forzadas’, o estaban ‘llenas de remordimientos’ y tenían una identidad negativa sobre sí mismas. Un número significativo de ellas afirmó que si pudieran dejarían el trabajo sexual (LIM, 1998: 213).”

Cuando una mujer continúa en una relación abusiva con una pareja que le maltrata, o incluso cuando ella le defiende a él, no decimos que esa mujer está ahí de manera voluntaria. Reconocemos la complejidad de su conformidad. Al igual que las mujeres maltratadas, las mujeres en la prostitución a menudo niegan los abusos si no se les ofrecen verdaderas alternativas.

10. Las mujeres que están dentro de la prostitución no quieren que se legalice o despenalice la industria del sexo.

En un estudio realizado por la Coalición Contra el Tráfico de Mujeres y financiado por la Fundación Ford, la mayoría de las 146 mujeres entrevistadas afirmaron de forma rotunda que la prostitución no debería de ser legalizada ni considerada un trabajo legitimo. Estas mujeres opinaban que la legalización supondría aumentar los riesgos y los daños que actualmente ya sufren las mujeres por parte de los proxenetas (Raymond et al, 2002). “Me niego. No es una profesión. Es humillante y es una forma de violencia masculina”. Ninguna de las mujeres entrevistada quería que sus hijos, familia o amigos tuvieran que ganar dinero a través de la industria del sexo. Una afirmó que “La prostitución me despoja de mi vida, salud, de todo”.

CONCLUCIONES

Los legisladores se suben al tren de la legalización porque creen que es lo único que funciona. Sin embargo, un Comisario de Scotland Yard ha afirmado que “Tienes que tener cuidado cuando legalizas algo solo porque crees que lo que estás haciendo no tiene éxito”.

Se oye hablar muy poco del rol que tiene la industria del sexo en la creación de un mercado global del sexo sobre los cuerpos de las mujeres y niños/as. En cambio, oímos hablar mucho sobre el hecho de conseguir que la prostitución se convierta en un trabajo con mejores condiciones para las mujeres a través de la regularización y/o legalización, a través de los sindicados denominados “trabajadoras del sexo” y a través de campañas que proporcionan condones a las mujeres que están en la prostitución pero que no les ofrecen ninguna alternativa. Oímos hablar mucho sobre cómo mantener a las mujeres en la prostitución pero muy poco sobre como ayudarlas a salir de ella.

Los gobiernos que legalicen la prostitución tendrán muchos intereses económicos en la industria del sexo. Consecuentemente, aumentará la dependencia de los gobiernos sobre la industria del sexo. Si se contabilizan las mujeres que están en la prostitución como trabajadoras, los proxenetas como empresarios, y los compradores como clientes de los servicios sexuales – legitimando y considerando a toda la industria del sexo un sector económico – los gobiernos abdicarán de la responsabilidad de conseguir trabajos adecuados y lícitos para las mujeres.

En vez de sancionar la prostitución, los Estados podrían centrarse en la demanda y penalizar a los hombres que compran mujeres para tener sexo, y podrían apoyar el desarrollo de alternativas para las mujeres que están en la industria del sexo. En vez de beneficiarse de los impuestos recaudados de la industria del sexo, los gobiernos podrían embargar los bienes de la industria del sexo e invertirlos en el futuro de las mujeres que están en la prostitución proporcionando recursos económicos y alternativas reales.

Notas

* Budapest Group. (1999, June). The Relationship Between Organized Crime and Trafficking in Aliens. Austria: International Centre for Migration Policy Development. El proceso de Budapest comenzó en 1991. 10 organizaciones y casi 40 gobiernos han participado en el proceso. Se han celebrado alrededor de 50 reuniones de diferentes niveles, incluyendo la Conferencia Ministerial de Praga.

** El “Rapporteur” Nacional sobre el Tráfico de la Policía Nacional de Suecia ha afirmado que en 6 meses, después de que la Ley Sueca se hubiera aprobado, ha disminuido el número de mujeres traficadas en Suecia. También ha señalado que según compañeros policías de la Unión Europea, los traficantes están eligiendo otros países de destino donde no existan leyes similares a la Ley Sueca. Por lo tanto, la Ley sirve para disuadir a los traficantes. Cita tomada de: Karl Vicktor Olsson, “Sexkopslagen minkar handeln med kvinnor,” Metro, January 27, 2001: 2.

Referencias Bibliográficas

Altink, Sietske. (1995). Stolen Lives: Trading Women into Sex and Slavery (London: Scarlet Press).

Budapest Group. (1999, June). The Relationship Between Organized Crime and Trafficking in Aliens. Austria: International Centre for Migration Policy Development.

Bureau NRM. (2002, November). Trafficking in Human Beings: First Report of the Dutch National Rapporteur. The Hague. 155 pp.

Daley, Suzanne. (2001, August 12). “New Rights for Dutch Prostitutes, but No Gain.” New York Times, pp. A1 and 4.
Dutting, Giseling. (2000, November). “Legalized Prostitution in the Netherlands – Recent Debates. Women’s Global Network for Reproductive Rights, 3: 15-16.

IOM (International Organization for Migration). (1995, May). “Trafficking and Prostitution: the Growing Exploitation of Migrant Women from Central and Eastern Europe. Budapest: IOM Migration Information Program.

Lim, Lin Lean (1998). The Sex Sector. International Labour Office, Geneva, Switzerland.

Raymond, Janice G., Donna M. Hughes, Donna M. and Carol A. Gomez (2001). Sex Trafficking of Women in the United States: Links Between International and Domestic Sex Industries, Funded by the U.S. National Institute of Justice. N. Amherst, MA: Coalition Against Trafficking in Women. Available at www.catwinternational.org

Raymond, Janice G., Jean d’Cunha, Siti Ruhaini Dzuhayatin, H. Patricia Hynes, Zoraida Ramirez Rodriguez and Aida Santos (2002). A Comparative Study of Women Trafficked in the Migration Process: Patterns, Profiles and Health Consequences of Sexual Exploitation in Five Countries (Indonesia, the Philippines, Thailand, Venezuela and the United States). (2002). Funded by the Ford Foundation. N. Amherst, MA: Coalition Against Trafficking in Women (CATW). Available at www.catwinternational.org

South China Morning Post (1999, September 10).”Brothel Business Booming at a Legal Red-Light District Near You.”

Sullivan, Mary and Jeffreys, Sheila. (2001). Legalising Prostitution is Not the Answer: the Example of Victoria, Australia. Coalition Against Trafficking in Women, Australia and USA. Available at www.catwinternational.org

Tiggeloven, Carin. (2001, December 18). “Child Prostitution in the Netherlands.” Available at www.rnw.nl/hotspots/html/netherlands011218.html.

Contact Person:
Dr. Janice G. Raymond
Co-Executive Director, Coalition Against Trafficking in Women (CATW)
Professor Emerita, University of Massachusetts, Amherst
P.O. Box 9338
N. Amherst, MA 01059
jraymond@wost.umass.edu

Fuente: CATW

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12/06/2008 GMT -6

El PRD perdió su rumbo

piezasdeaocho @ 00:04

Por Sara Lovera López*

México DF, 26 junio 07 (CIMAC).- En las zonas de tolerancia se ejerce la explotación sexual, el secuestro, el maltrato, la violencia a las que ahí son obligadas a "trabajar": las mujeres.

“Y en las zonas de tolerancia ¿qué buscan? No se pretende que sólo se limite a esa zona, ¿no es en realidad la formación de un gueto que viola de facto todo derecho humano vigente? ¿Acaso se desconoce que las zonas de tolerancia están estrechamente ligadas a las redes de explotación y a la trata de personas, de lo cual sólo se beneficia el sistema neoliberal y capitalista que nos imponen los de arriba?”

Este es un párrafo elaborado por un grupo de mujeres de Apizaco que llegaron al zócalo capitalino a protestar porque Reyes Ruiz Peña, presidente municipal, busca crear una zona de tolerancia en ese pueblo de Tlaxcala.

La prostitución es el lugar de mayor opresión y violencia que existe para las mujeres.

Pretender legalizarla es consentir la violencia extrema contra las mujeres, es “regular” el trabajo que ellas y otros muchos hombres realizan. Atrás pareciera que está el deseo neoliberal de que paguen impuestos y certificar que en este país se admite un negocio donde el objeto de compra venta es el cuerpo de las mujeres.

Se trata sin duda de un asunto polémico. Y no por moralina, sino porque los perredistas de la Ciudad de México perdieron el rumbo. Hace al menos 3 años que en el Congreso se lucha por la aprobación de una ley de trata que garantice los derechos humanos de las personas explotadas sexualmente. ¿Puede un Estado admitir esta explotación, como lo ha hecho, y dar una salida equivocada?

A frenar la trata, la pornografía infantil, a eso y no a otra cosa debía dedicarse el trabajo legislativo. Tenemos suficiente información que hace urgente atender el problema. Si se legaliza, dice Teresa Ulloa, estarán contentos los negociantes que se embolsan cada año más de 5 mil millones de pesos por el uso, abuso, tráfico de migrantes y trata de personas, con fines de explotación sexual.

Un número creciente son niñas y niños. Un negocio del crimen organizado. Un negocio conocido, estudiado, con focos rojos. Se sabe que las casi niñas que se prostituyen en la zona centro de la ciudad precisamente son tratadas desde Tlaxcala. ¿Por qué será que no se puede ver desde ese lugar terrible de la violencia contra las mujeres el problema de la prostitución? ¿Por qué, me pregunto, se echa por la borda una postura abolicionista que ha caracterizado a la historia de este país?

Me dirán que, entonces, ¿qué hacemos? Y cómo no saberlo: hay que perseguir a los lenones, desde los de negocio en las calles, de la trata de mujeres jóvenes, indígenas, cuya ruta estudió hace una década, en la Ciudad de México, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. ¿Porqué no poner freno a la trata? ¿Por qué no blindar la explotación?

Las mujeres que pintaron una manta con esmalte de uñas, pidiendo a gritos que no se las confine y no se las excluya, dicen que son “trabajadoras sexuales libres” de Apizaco y que se oponen, se oponen con la sabiduría del ser humano que sabe que se conspira contra sus libertades fundamentales.

Y no se trata de una contradicción, es una demanda de un grupo organizado que ha eliminado el control y que ejerce la prostitución libremente, pero advierte que se trata una legalización o reglamentación hipócrita, que en el fondo quiere confinarlas para siempre a una actividad “legal”, pero vergonzante para quienes la legalizan.

Yo creo que la propuesta no resiste un análisis de Derechos Humanos y en cambio habría que perseguir al crimen organizado que trata con las mujeres, las niñas y los niños; crear mecanismos de reinserción social reales, que alienten el empleo bien pagado; que prohíba el comercio sexual en los negocios de unos cuantos, que penalice a los clientes y los persiga; que evite el secuestro y el mal trato; que realice programas de buen trato y dignificación de estas mujeres confinadas a la peor de todas las violencias consentidas por el sistema.

Porqué los señores del PRD no se ponen a trabajar para distribuir el presupuesto, edificar escuelas y bibliotecas, capacitación a funcionarios a fondo y no talleres superficiales, en fin la lista de acciones que están en la Ley de Acceso a Una Vida sin Violencia para las Mujeres, es todo un programa que debía ponerse en marcha y no dar salidas neoliberales y esas sí, de derecha.

Una zona de tolerancia en el Distrito Federal para excluir a las mujeres que están atrapadas en la prostitución, sin un plan de fondo, es una medida reaccionaria y contra las mujeres.


* Periodista y feminista mexicana, reportera en los diarios El Día, unomásuno y La Jornada, candidata en 2005 al Premio Nobel Mil Mujeres por la Paz.

Fuente: cimacnoticias

03/06/2008 GMT -6

Abolir la prostitución

piezasdeaocho @ 00:51

Por Carlos París *

Carlos ParísEn estos momentos una Comisión Especial del Senado Español está debatiendo el problema de la prostitución. Una de las más graves lacras que afectan todavía a nuestra sociedad, y que además de mover todo un negocio criminal de tráfico con seres humanos, especialmente con multitud de mujeres engañadas para esclavizarlas, como práctica, en sí misma, degrada la dignidad que las relaciones sexuales merecen como realización personal, rebajándolas a una relación mercantil y a un desahogo meramente biológico, desprovisto de humanidad. Equivocadamente, sin embargo, se difunden ampliamente las posiciones que, en lugar de buscar la erradicación de tal lacra, pretenden regularla, en una actitud que podemos calificar de verdaderamente denigrante para la propia legislación. En efecto, al institucionalizar, reconocer, y por lo tanto normalizar, una práctica inadmisible para una sociedad en que los seres humanos alcancen su plena libertad y dignidad, la legislación se hace cómplice de semejante actividad. Y, si, como algunos pretenden, a través de la regulación se recaudarían impuestos, asistiríamos a la conversión del Estado en gran proxeneta. Esta repugnante complicidad debería ser motivo de reflexión para quienes la regulación proyectan.

Hace poco participé en un debate en la televisión del Ayuntamiento de Barcelona, la BTV sobre ese mismo tema. Y volví a escuchar los argumentos que los defensores y defensoras de la regulación esgrimen a favor de sus posiciones. A mi modo de ver, aun coincidiendo en las conclusiones, se parte en estos alegatos de dos visiones y valoraciones muy distintas que habría que diferenciar. Por una parte, se sitúan quienes entienden la prostitución como una realidad en sí negativa, pero inevitable. Por otra, las opiniones que consideran la prostitución como una actividad irreprochable éticamente, incluso como algo positivo, si es adecuadamente regulada.

En la primera línea de pensamiento nos encontramos con la vieja teoría, defendida por muchos escolásticos, del “mal menor”. Si el fenómeno de la prostitución es una realidad tan arraigada en nuestra historia, si es el “oficio más viejo del mundo” tratar de suprimirla representa una utopía, dando a este término el sentido no de una meta sino de una quimera irrealizable. Y todavía se aspira a reforzar tal idea estimando que la abolición conduciría a un aumento de violaciones y desórdenes o a la producción de un mercado negro. Yo diría que tales alegatos se asientan sobre un radical pesimismo antropológico e histórico. Si en los viejos tratadistas la idea del pecado original podía aportar tal fundamento, hoy carece de sentido desconocer las posibilidades innovadores y transformadoras de la historia. ¿No hemos suprimido la esclavitud, una vieja institución que hunde sus raíces en los tiempos arcaicos y que sirvió de base a todo el modo de producción esclavista? ¿No se ha llegado a eliminar la pena de muerte en la mayoría de los países desarrollados? Oscar Wilde, que no era ningún revolucionario, decía que la historia era un desembarco en sucesivas utopías.

Cuando nos encontramos ante una práctica perversa no cabe regularla. No es lícito fijar las normas con arreglo a las cuales una mujer puede ser apaleada por su marido o un reo por el verdugo. Ni las condiciones en que se realice una cliteridectomía. Hay que suprimir tales prácticas. Pero, en una actitud más radical se mueven las opiniones que llegan a considerar a la prostitución como expresión de la libertad propia de una sociedad no represiva. Semejante pretensión exaltadora adolece de dos graves defectos: su falseamiento de la realidad y su inconsistente análisis de la libertad y las relaciones sexuales. En el primer aspecto se vuelven las espaldas al hecho de que la inmensa mayoría de las prostitutas han llegado a tal situación forzadamente, sea por coacción directa, sea por indigencia. Y en el segundo se desconoce que la libertad no puede ser unilateral en las relaciones sexuales, exige la libre voluntad por ambas partes, y quien se entrega por una retribución sustituye, aun el caso de una persona no coaccionada, la libre iniciativa por la servidumbre al poder del dinero.

* Carlos París es filósofo y escritor.

Fuente: APRAMP



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